Educadoras de 0-3 años van a la huelga: "No guardamos, educamos"

Las educadoras infantiles de Castilla-La Mancha se suman a la huelga estatal del 7 de mayo para denunciar el "abandono" que, según denuncian, sufre la etapa educativa de cero a tres años, tanto en las condiciones laborales de las profesionales como en la atención que reciben los menores.

La convocatoria, promovida por la Plataforma Estatal de Educadoras Infantiles, reclama la bajada de ratios, la implantación de la "pareja educativa" en las aulas, una subida salarial que equipare sus condiciones a las de otros docentes y el desarrollo de una red pública, gratuita y universal para el ciclo 0-3.

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Educadoras de 0-3 años van a la huelga: "No guardamos, educamos"

La Plataforma de Educadoras Infantiles de Castilla-La Mancha secundará el próximo miércoles 7 de mayo la huelga estatal convocada para visibilizar la situación del primer ciclo de educación infantil (0-3 años), una etapa que el colectivo califica de "abandonada" tanto por las administraciones educativas como por la sociedad. Así lo comunicaron este sábado en nota de prensa, en la que detallaron un amplio pliego de reivindicaciones que abarca desde la reducción de las ratios de alumnos por aula hasta la homologación salarial con el resto del profesorado.

La convocatoria parte de la Plataforma Estatal de Educadoras Infantiles, organización que agrupa a profesionales del ciclo 0-3 en todo el país. Entre sus principales demandas figura la reducción de las ratios actuales y la implantación de la denominada "pareja educativa" en las aulas —es decir, contar con dos profesionales simultáneas por grupo—, con el objetivo de garantizar una atención más individualizada y segura para los niños.

Inclusión real y calendario escolar igualitario

El colectivo exige también una inclusión "real y efectiva" en las aulas del primer ciclo, lo que implica dotar a los centros de más recursos y de personal especializado para atender la diversidad funcional. Asimismo, reclaman que el ciclo 0-3 quede incorporado en el decreto de inclusión educativa, un marco normativo del que actualmente queda excluido en la práctica.

Otra de las demandas gira en torno al reconocimiento del derecho al descanso de los más pequeños: las educadoras piden la equiparación del calendario escolar del primer ciclo con el del segundo ciclo de educación infantil —que atiende a niños de 3 a 6 años—, de modo que los periodos vacacionales sean equivalentes. Igualmente, reclaman que dentro de su jornada laboral se contemple tiempo no lectivo remunerado dedicado a tareas pedagógicas y administrativas, algo que consideran imprescindible para garantizar la calidad educativa.

Un sector "precario y feminizado" con salarios próximos al mínimo

Una de las quejas más contundentes del colectivo apunta a las condiciones económicas del sector. Las educadoras denuncian que perciben salarios cercanos al salario mínimo interprofesional (SMI) a pesar de contar con formación pedagógica especializada, y exigen una subida salarial que equipare sus retribuciones a las del resto de docentes de etapas educativas superiores.

"Se trata de un sector precario y feminizado", señalaron en su comunicado, en el que reclamaron un mayor reconocimiento social y profesional. La Plataforma subraya la paradoja de que se exija a estas profesionales una alta cualificación mientras se les retribuye en los escalones más bajos de la escala salarial del sistema educativo.

El lema que articula su reivindicación pública es inequívoco: "No guardamos, educamos", una frase con la que el colectivo quiere rebatir la percepción extendida de que la etapa 0-3 cumple únicamente una función de custodia, y no una labor educativa de primer orden con impacto directo en el desarrollo emocional y evolutivo de los niños.

Red pública, gratuita y sin fragmentación

Entre las demandas estructurales, la plataforma defiende el desarrollo de una red pública, gratuita, universal y de calidad para el ciclo 0-3, que quede plenamente integrada en el sistema educativo y elimine la actual fragmentación entre distintos tipos de centros —públicos, concertados y privados—, que en su opinión genera desigualdad en el acceso a la educación temprana.

Las convocantes también reclaman el acceso a formación continua a través de los centros regionales de formación del profesorado, un recurso del que, según denuncian, las educadoras del primer ciclo quedan habitualmente al margen pese a su necesidad pedagógica.

La plataforma ha instado a la sociedad a apoyar su movilización para dar visibilidad a sus demandas y ha alertado de que, en las condiciones actuales, "los derechos de la infancia no están garantizados". La huelga del 7 de mayo se enmarca en un contexto de creciente movilización del sector a nivel nacional, que lleva años reclamando sin éxito que la etapa 0-3 reciba el mismo tratamiento normativo, presupuestario y social que el resto de etapas del sistema educativo.

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