La UCLM identifica cómo se propaga el Alzheimer en fases tempranas
Investigadores del Laboratorio de Neurofisiología y Comportamiento de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en colaboración con la Universidad Pablo de Olavide, han publicado un estudio que revela cómo las primeras alteraciones del Alzheimer se extienden desde el hipocampo hasta regiones cerebrales hasta ahora menos estudiadas, ampliando la comprensión de los mecanismos iniciales de la enfermedad.
El trabajo, con autor principal Souhail Djebari, investigador de la Facultad de Medicina de Ciudad Real (Ciudad Real), ha sido publicado en la revista Journal of Physiology y abre nuevas vías para identificar biomarcadores funcionales en fases tempranas, así como potenciales dianas terapéuticas frente al Alzheimer.
Un equipo investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha demostrado que los efectos iniciales del Alzheimer sobre las redes neuronales vinculadas a la memoria se propagan por regiones cerebrales más extensas de lo que hasta ahora se creía. El estudio, desarrollado en colaboración con el Departamento de Fisiología, Anatomía y Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide, ha sido publicado en la revista Journal of Physiology y sitúa a los investigadores de Ciudad Real en la vanguardia de la detección precoz de esta enfermedad neurodegenerativa.
La investigación, liderada por Souhail Djebari, investigador de la Facultad de Medicina de Ciudad Real y autor principal del trabajo, analizó cómo la acumulación temprana de oligómeros del péptido β-amiloide (Aβ) —una de las formas más tóxicas asociadas al Alzheimer— altera la actividad neuronal en distintas regiones del cerebro de forma progresiva. Los oligómeros del Aβ son fragmentos proteicos que, en sus fases iniciales, interfieren en la comunicación entre neuronas antes de que se formen las denominadas placas seniles, características ya avanzadas de la enfermedad.
Del hipocampo a la corteza parietal: una propagación más rápida de lo previsto
Mediante un modelo experimental con ratones, el equipo del Laboratorio de Neurofisiología y Comportamiento de la UCLM observó que las primeras perturbaciones neuronales aparecen en el hipocampo, la estructura cerebral fundamental para la formación y consolidación de recuerdos. Hasta aquí, el hallazgo confirmaba lo ya conocido por la comunidad científica. El avance real llegó al constatar que, en cuestión de días, esas alteraciones se extendían a la corteza parietal posterior, una región que hasta el momento había recibido escasa atención en el contexto del Alzheimer.
La corteza parietal posterior desempeña un papel esencial en la integración de información sensorial: combina datos visuales, auditivos y táctiles para permitir la interacción del individuo con su entorno. Al verse afectada de forma temprana por la toxicidad del Aβ, esta región comienza a generar patrones anómalos de actividad oscilatoria que, según la investigación, se mantienen en el tiempo y se asocian directamente con déficits persistentes en la memoria espacial, es decir, en la capacidad para orientarse y recordar lugares y trayectorias.
Patrones oscilatorios anómalos como posible biomarcador
La memoria espacial es una de las primeras funciones cognitivas que se deterioran en los pacientes de Alzheimer, lo que convierte a la corteza parietal posterior en una región de interés clave para el diagnóstico temprano. El equipo de la UCLM señala que la detección de estos patrones oscilatorios anómalos podría servir como biomarcador funcional en fases previas a la aparición de síntomas clínicos evidentes, abriendo una ventana de intervención terapéutica que hoy en día permanece en gran medida cerrada.
Los resultados del estudio amplían de forma significativa el mapa cerebral del Alzheimer en sus primeras etapas. Hasta ahora, la investigación se había centrado de forma predominante en el hipocampo como epicentro inicial de la enfermedad; este trabajo demuestra que la propagación a otras redes neuronales ocurre de manera más rápida y temprana de lo que se suponía, lo que obliga a replantear los modelos de progresión de la patología y, con ello, los enfoques para su diagnóstico y tratamiento.
Un nuevo mapa del Alzheimer en sus primeras etapas
El estudio fue llevado a cabo por un equipo multidisciplinar integrado por los investigadores principales Lydia Jiménez y Juan de Dios Navarro, responsables del Laboratorio de Neurofisiología y Comportamiento de la UCLM, junto con Ana Contreras, Raquel Jiménez y Guillermo Iborra-Lázaro. La colaboración con la Universidad Pablo de Olavide aportó el componente neuroanatómico y de biología celular al trabajo.
La publicación en Journal of Physiology, una de las revistas científicas de mayor impacto en el ámbito de las ciencias biomédicas, refuerza el reconocimiento internacional de la investigación neurocientífica que se desarrolla en Castilla-La Mancha. En un contexto en el que el Alzheimer afecta a más de 800.000 personas en España y se prevé que su prevalencia aumente con el envejecimiento de la población, avances como el que protagoniza el equipo de la UCLM adquieren una dimensión que trasciende el laboratorio para situarse en el centro del debate científico y sanitario sobre cómo anticipar y frenar una de las enfermedades más devastadoras del siglo XXI.