La DGT lanza una campaña de control de velocidad hasta el domingo
La Dirección General de Tráfico (DGT) puso en marcha este lunes una campaña especial de vigilancia y control de la velocidad que se extenderá hasta el próximo domingo, 19 de abril, con controles intensificados tanto en carreteras interurbanas como en vías urbanas. La Guardia Civil y las policías locales adheridas a la iniciativa prestarán especial atención a los tramos de mayor riesgo y a los puntos con mayor siniestralidad registrada.
La campaña llega con un dato de fondo que la justifica: en 2024 el exceso de velocidad fue factor determinante en 307 muertes en las carreteras españolas, un 5,5% más que el año anterior, y alrededor del 60% de los conductores reconoce circular por encima de los límites en carreteras convencionales.
La Dirección General de Tráfico activó este lunes, 13 de abril, una nueva campaña especial de vigilancia y control de la velocidad que se prolongará hasta el domingo 19 de abril. Durante siete días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con las policías locales que se sumen a la iniciativa, intensificarán los controles en vías interurbanas y urbanas de todo el territorio nacional, con especial atención a los tramos de riesgo asociados a la velocidad y a los puntos donde existe mayor siniestralidad. La campaña se enmarca en la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030 y en el Plan Mundial del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030, ambas iniciativas orientadas a reducir a la mitad el número de víctimas mortales en carretera antes de que acabe la década.
La operación tiene además alcance continental. Al estar integrada en la red europea RoadPol (European Roads Policing Network), los controles no se limitarán a España, sino que se extenderán simultáneamente a todos los países adheridos a la asociación, convirtiendo el cumplimiento de los límites de velocidad en el objetivo compartido de las policías de tráfico de toda Europa durante esta semana.
Velocidad inadecuada: tercer factor de riesgo en las carreteras
El exceso de velocidad se mantiene como el tercer factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico y está presente en más del 20% de los casos con víctimas mortales. Los últimos datos consolidados, correspondientes a 2024, arrojan un balance preocupante: ese año se registraron en España 307 siniestros mortales en los que la velocidad inadecuada incidió de manera determinante, lo que supone un incremento del 5,5% respecto a los 291 contabilizados en 2023.
Más allá de las cifras nacionales, los estudios europeos confirman la relación directa entre velocidad y riesgo letal. El Observatorio Europeo de Seguridad Vial estima que un aumento de tan solo 10 km/h duplica la probabilidad de sufrir un siniestro mortal. En sentido contrario, una reducción de apenas 1 km/h en la velocidad media podría evitar más de 2.200 fallecidos al año en el conjunto de Europa, según el estudio del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC).
Las consecuencias son especialmente graves para los usuarios vulnerables. A partir de 80 km/h, la probabilidad de supervivencia de un peatón atropellado es prácticamente nula. A 30 km/h, en cambio, el riesgo de muerte se reduce hasta el 5%. A mayor velocidad, también se amplía la distancia de frenado, se estrecha el campo visual del conductor y se reduce el tiempo de reacción ante cualquier imprevisto.
Seis de cada diez conductores, por encima del límite en convencionales
Pese a la evidencia de los datos, el exceso de velocidad sigue siendo un comportamiento extendido entre los conductores españoles. Las mediciones realizadas en condiciones de flujo libre —aquellas en las que los conductores tienen plena libertad para elegir su velocidad sin la presión del tráfico circundante— revelan que alrededor del 60% circula por encima de los límites establecidos en carreteras convencionales. En zonas urbanas, ese porcentaje alcanza casi el 50%, y en autovías y autopistas supera el 60%, según los propios datos de la DGT.
Esta persistencia de conductas de riesgo quedó también reflejada en los resultados de la última gran campaña especial de control de velocidad, desarrollada entre el 4 y el 10 de agosto de 2025. La Guardia Civil controló algo más de un millón de vehículos, de los cuales fueron denunciados 68.662, un 6,7% del total, el porcentaje más elevado registrado en las últimas siete campañas de esta naturaleza. Las policías locales participantes alcanzaron igualmente su máximo histórico en la serie: 312.000 vehículos controlados y 14.336 denuncias interpuestas, un 4,5%.
Radares, helicópteros y tecnología a bordo
Para hacer efectivos los controles, la DGT combina la presencia de agentes en carretera con una batería de herramientas tecnológicas. Además de los radares fijos y móviles ya operativos en la red viaria, el organismo emplea el control aéreo desde sus helicópteros para detectar infracciones desde el aire. La existencia de los controles se anunciará a través de los paneles de mensaje variable y de señalización vertical circunstancial, con un doble propósito: sancionar las infracciones detectadas y actuar como elemento disuasorio que favorezca una conducción más prudente.
En el plano tecnológico, la DGT recordó que desde 2024 todos los vehículos de nueva matriculación están obligados a incorporar sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), entre ellos el Asistente Inteligente de Velocidad (ISA). Este sistema muestra al conductor en tiempo real el límite de velocidad fijado en la vía por la que circula, facilitando su cumplimiento.
El balance histórico de las políticas de control avala la eficacia de estas medidas. Desde que en 2005 se implantó en España el primer plan de radares fijos, el número de víctimas mortales en carretera se ha reducido un 75%, un descenso que la DGT atribuye a la combinación de controles, campañas preventivas y mejoras tecnológicas acumuladas en dos décadas.