Castilla-La Mancha cambia su modelo de atención a la salud mental
El Gobierno de Castilla-La Mancha trabaja en un nuevo modelo de atención a la salud mental que pasa de un enfoque centrado en el hospital y la enfermedad a uno comunitario, integral y centrado en la persona. El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, lo anunció este lunes en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) antes de una jornada de trabajo con los directivos sanitarios y gerentes de áreas de la región.
El nuevo enfoque se enmarca en el Plan de Salud H3.0, la hoja de ruta regional hasta 2030, y pondrá el acento en la prevención, la atención multidisciplinar y la coordinación de recursos sociosanitarios. Fernández Sanz subrayó que el desequilibrio emocional —no los grandes diagnósticos psiquiátricos— es la principal secuela sanitaria que dejó la pandemia de covid-19.
El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, presentó este lunes en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) las líneas maestras del nuevo modelo de salud mental que la Junta prevé desarrollar en el marco del Plan de Salud H3.0, la estrategia sanitaria regional que se extenderá hasta 2030. El anuncio se produjo momentos antes del inicio de una jornada de trabajo a la que asistieron los directivos de la Sanidad regional y los gerentes de las áreas sanitarias de las cinco provincias.
"Tenemos una hoja de ruta con el nuevo Plan de Salud H3.0, que nos llevará hasta 2030 y en el cual se propugna un cambio de modelo, y ese cambio de modelo debe ampliarse asimismo a un ámbito tan en boga actualmente como es la salud mental o salud emocional", explicó Fernández Sanz.
El núcleo del nuevo planteamiento es un desplazamiento conceptual y operativo: abandonar la atención centrada principalmente en el hospital y en la enfermedad para adoptar un enfoque comunitario, integral y centrado en la persona. Según la Junta, este giro implica apostar por la prevención y la promoción de la salud mental antes de que los trastornos aparezcan o se agraven, así como articular equipos multidisciplinares en los que tendrán cabida profesionales de Psiquiatría, Psicología, Enfermería, Trabajo Social y Terapia Ocupacional, entre otros ámbitos.
"Queremos trabajar en un nuevo énfasis en la prevención y promoción de la salud mental buscando actuar antes de que aparezcan o se agraven los trastornos, a través de una atención multidisciplinar (...) que trabajen en mejorar la calidad de vida, la inclusión social y la capacidad de la persona para desarrollar una vida plena", detalló el consejero, quien añadió que el nuevo modelo exigirá también "coordinar recursos sociosanitarios, reforzando la colaboración entre los servicios sanitarios, sociales, educativos y comunitarios".
El covid no disparó los grandes diagnósticos, pero sí el malestar emocional
Fernández Sanz quiso matizar el diagnóstico de partida antes de justificar el cambio de rumbo. A su juicio, la pandemia no provocó un repunte significativo de los grandes trastornos psiquiátricos: "Desde el covid, las patologías asociadas a la salud mental son prácticamente las mismas. La salud mental como diagnóstico, como patología mental, no ha subido especialmente; estoy hablando de las esquizofrenias, de los brotes psicóticos, de las depresiones mayores; estos diagnósticos no han subido alarmantemente". El consejero apuntó que la psicosis se mantiene como el cuarto diagnóstico motivo de ingreso hospitalario, una posición que ocupa desde hace veinte años.
Donde sí detecta el responsable de Sanidad un cambio relevante es en el terreno del malestar emocional difuso. "Lo que sí ha subido desde la pandemia ha sido el desajuste, el desequilibrio de la salud emocional, que tiene que ver con el propio estado de salud mental. Así ha crecido el desajuste que ha producido un aumento de la sensación de vulnerabilidad que no existía antes del covid", señaló.
One Health: la salud animal y el clima como factores de la ecuación mental
El consejero introdujo además un elemento de análisis que va más allá del ámbito puramente clínico. Según Fernández Sanz, esa sensación de vulnerabilidad instalada tras la pandemia se ha visto reforzada por la creciente percepción ciudadana de los riesgos que suponen la salud animal y el cambio climático para la salud humana. "Esa sensación de vulnerabilidad que vino con la aparición del covid se ha visto incrementada por la influencia de la salud animal y la salud climática en la salud humana", argumentó.
En este punto, el consejero vinculó el planteamiento con el concepto de One Health —una única salud—, que forma parte del Plan de Salud H3.0 y que entiende la salud humana, animal y ambiental como un sistema interconectado. La apuesta por este enfoque sistémico supone reconocer que el bienestar mental no puede desligarse del entorno físico, ecológico y social en que vive la persona.
Una jornada para arrancar el debate con los profesionales
La reunión celebrada en Alcázar de San Juan fue concebida como el punto de partida de un proceso que, a juicio del consejero, deberá construirse con la implicación activa de los profesionales sanitarios. "Así que vamos a celebrar una jornada entera para pensar en el nuevo modelo de salud mental que tenemos que trabajar también luego con los profesionales y ponerlo a su servicio", concluyó Fernández Sanz.
El modelo que la Junta pretende desarrollar refleja una tendencia extendida en los sistemas sanitarios europeos, que desde hace años apuestan por la desinstitucionalización progresiva de la atención psiquiátrica y por el refuerzo de los recursos comunitarios como vía para mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos mentales y reducir el peso asistencial del hospital.