La FP de Castilla-La Mancha bate la media nacional de empleo
Castilla-La Mancha se sitúa por encima de la media nacional en tasa de afiliación a la Seguridad Social una vez finalizados los estudios de Formación Profesional, tanto en Grado Medio como en Grado Superior.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, realizó esta semana una visita a la Escuela de Hostelería de Castilla-La Mancha, en Tembleque (Toledo), donde subrayó que la región destina este curso 220 millones de euros a la FP, 130 millones más que en 2014, y que el número de alumnos matriculados ha crecido un 31,5% en la última década.
Castilla-La Mancha supera a la media nacional en la tasa de afiliación a la Seguridad Social de sus egresados de Formación Profesional, según destacó el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, durante su visita esta semana a la Escuela de Hostelería de Castilla-La Mancha, ubicada en Tembleque (Toledo). La diferencia es de un punto porcentual en Grado Medio y de más de tres puntos en Grado Superior, lo que sitúa a la región por delante de comunidades como Andalucía, Aragón, Galicia, la Comunidad Valenciana o Murcia.
El consejero estuvo acompañado en su visita por el alcalde de Tembleque, Jesús Fernández; la directora de la escuela, Ángela Fernández, y el delegado provincial del área, José Gutiérrez. La cita sirvió de escenario para trasladar un balance del estado de la FP en la región y presentar los datos de inserción laboral como uno de los argumentos centrales de la apuesta del Gobierno regional por esta vía formativa.
La FP en CLM, por delante en sectores estratégicos
La ventaja en la tasa de afiliación no se limita a un sector concreto. Según explicó Pastor, Castilla-La Mancha supera la media nacional en ramas tan diversas como Hostelería y Turismo, Informática y Comunicaciones, Transporte y Mantenimiento de Vehículos, Electricidad y Electrónica, Comercio, Construcción e Instalación, y Sanidad. Una amplitud sectorial que, a juicio del consejero, refleja la solidez del modelo de FP implantado en la región y su adaptación a las necesidades del mercado de trabajo.
La inversión respalda esa lectura. La Junta de Comunidades destina en el presente curso 220 millones de euros a la Formación Profesional, una cifra que supone 130 millones más que en 2014 y que financia la puesta en marcha de 968 ciclos formativos y 28 cursos de especialización. El consejero subrayó que este esfuerzo presupuestario sostenido es el que ha permitido consolidar una oferta formativa de calidad capaz de competir con las regiones más dinámicas del país.
Más de 38.000 alumnos en FP, un 31,5% más que hace diez años
El crecimiento de la demanda acompaña al de la inversión. El número de alumnos matriculados en Formación Profesional en Castilla-La Mancha ha pasado de 28.888 en el curso 2015 a cerca de 38.000 en el último curso, lo que representa un incremento del 31,5% en una década. El dato evidencia un cambio de tendencia en la percepción social de la FP, que ha ganado peso como alternativa real y valorada frente a otras trayectorias educativas.
La Escuela de Hostelería de Tembleque, referente regional
El escenario elegido para trasladar este balance no fue casual. La Escuela de Hostelería de Castilla-La Mancha, con sede en Tembleque (Toledo), constituye uno de los centros especializados de la red regional de FP. Cuenta en la actualidad con cerca de una treintena de alumnos y alumnas y oferta el Ciclo Formativo de Grado Básico de Cocina y Restauración, además de dos certificados de profesionalidad en las especialidades de Cocina y Repostería. Su perfil formativo responde directamente a uno de los sectores en los que Castilla-La Mancha acredita mejores datos de inserción laboral: la hostelería y el turismo, industria vertebral en buena parte del territorio regional y que mantiene una demanda estructural de profesionales cualificados.
La visita del consejero se produjo en el marco de una semana en la que el Gobierno regional ha intensificado su presencia en centros de FP de las cinco provincias, una estrategia comunicativa que pone el foco en la empleabilidad como principal activo de un sistema que, según los propios datos oficiales, ha convertido a Castilla-La Mancha en una de las comunidades autónomas con mejor rendimiento laboral para sus titulados de Formación Profesional.
