Asaja tilda de "indecente" el seguro ante la plaga de conejos en Castilla-La Mancha
Asaja Castilla-La Mancha ha denunciado el mal funcionamiento del sistema de seguros agrarios en la cobertura de daños provocados por fauna cinegética y ha remitido una carta al director general de Agroseguro para exigir una revisión integral del modelo. La organización asegura que las pólizas actuales dejan a los agricultores en una posición de "clara indefensión".
El presidente de Asaja CLM, José María Fresneda, ha calificado de "indecente" la situación que padece el campo ante los siniestros causados por especies de caza menor y mayor, y ha acusado a Agroseguro de comportarse "como un monopolio que fija las reglas para no perder dinero". La organización reclama partidas presupuestarias suficientes y un cambio profundo hacia un modelo más transparente, accesible y eficaz.
Asaja Castilla-La Mancha ha denunciado el fracaso del sistema de seguros agrarios para compensar los daños causados por fauna cinegética y ha reclamado a Agroseguro una revisión integral de las condiciones de cobertura. La organización, que ha formalizado sus quejas mediante una carta dirigida al director general de la entidad aseguradora, sostiene que el modelo vigente castiga a los agricultores, reduce sus indemnizaciones de forma drástica y, en muchos casos, los deja sin compensación pese a sufrir pérdidas reales.
El presidente de la organización agraria, José María Fresneda, ha calificado de "indecente" la situación que atraviesan los agricultores cuando presentan siniestros relacionados con especies de caza menor y mayor. En su denuncia, Fresneda ha puesto el foco en uno de los mecanismos más perjudiciales para los afectados: la franquicia absoluta del 20% que las pólizas establecen para los daños causados por conejos. "Esto significa que, en una parcela con una producción esperada de 1.000 kilos y un daño peritado del 50%, el agricultor solo percibiría el equivalente al 30%, es decir, 300 kilos", ha explicado.
Las penalizaciones por reiteración, el otro gran problema
A la merma provocada por la franquicia se suma un sistema de penalizaciones que castiga a quienes sufren siniestros de forma continuada en una misma parcela. Según ha explicado Asaja CLM, el modelo reduce la producción asegurable en un 25% tras dos años consecutivos con daños, en un 50% tras el tercer año y hasta un 100% en el cuarto ejercicio. En la práctica, esto supone que los agricultores dejan de percibir cualquier indemnización en el cuarto año pese a seguir sufriendo pérdidas reales, lo que Fresneda ha descrito como una situación directamente contradictoria con los objetivos para los que fue creado el sistema.
La organización agraria considera que estas condiciones no responden "ni a las necesidades reales del campo ni a los objetivos para los que fue creado" el sistema de seguros agrarios y denuncia un deterioro progresivo agravado por el encarecimiento de las pólizas y el recorte de coberturas. Según Asaja, esta combinación ha llevado a muchos agricultores a plantearse directamente el abandono de la contratación de seguros, al no considerarlos una herramienta útil para garantizar sus rentas.
Agroseguro, un monopolio "sin competencia"
En un tono especialmente duro, Fresneda ha cuestionado las recientes declaraciones del director general de Agroseguro, quien había destacado "el riguroso trabajo técnico realizado durante los últimos años que nos ha llevado a corregir los desequilibrios en prácticamente todas las líneas de seguros". Para el presidente de Asaja CLM, esa afirmación no se sostiene: "El mayor desequilibrio sigue sin corregirse: la falta de compensación justa por los daños causados por especies cinegéticas, tanto de caza menor como mayor, pese a años de advertencias."
Desde la organización castellanomanchega han ido más allá en sus críticas y han denunciado que Agroseguro actúa "como un gigante sin competencia, un monopolio que fija las reglas para no perder dinero", mientras el agricultor "queda solo ante el peligro". Lamentan que una entidad concebida como herramienta de apoyo al campo se haya convertido, a su juicio, en un obstáculo para su supervivencia. "Es una vergüenza que prefieran cuadrar sus cuentas antes que salvar las explotaciones de los agricultores y garantizar nuestra soberanía alimentaria", han concluido.
3,4 millones de hectáreas con sobrepoblación frente a 51.000 reconocidas
Los datos que maneja Asaja CLM ilustran la magnitud del problema y, al mismo tiempo, lo que la organización describe como una desconexión entre la realidad del campo y las cifras del sistema asegurador. Según datos proporcionados por el propio Agroseguro, en 2025 se registraron más de 51.000 hectáreas afectadas por especies cinegéticas, de las cuales más de 40.000 correspondieron a caza menor. Sin embargo, la Consejería de Desarrollo Sostenible estima que existen 3,4 millones de hectáreas con sobrepoblación de conejos en la región.
La diferencia entre ambas cifras —51.000 hectáreas reconocidas por el seguro frente a 3,4 millones con sobrepoblación estimada— es, en palabras de Asaja, la mejor prueba de la desconexión entre la realidad del campo y los datos que maneja el sistema asegurador. "No resulta coherente que exista tal extensión con sobrepoblación y que el número de hectáreas afectadas reconocidas sea tan reducido", denunció la organización.
Petición de la Consejería: "No es suficiente"
En este contexto, Asaja CLM ha valorado positivamente, aunque de forma matizada, la reciente petición de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural para que Agroseguro y la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa) continúen abonando indemnizaciones por daños de conejos sin límite de años. Sin embargo, la organización considera que esta medida "no es suficiente y es necesario ir más allá, ya que se trata de un problema estructural que exige una revisión profunda del sistema".
Para Asaja, la solución pasa también por habilitar partidas presupuestarias suficientes que permitan afrontar el problema de fondo. La organización subraya que no es aceptable que la mala gestión de las administraciones públicas en materia de control de fauna termine trasladando su coste íntegramente a los agricultores. "No puede ser que, fruto de la mala gestión de las Administraciones, el coste recaiga únicamente sobre el campo", señaló Fresneda.
Exigencia de reforma estructural del sistema
Asaja Castilla-La Mancha ha concluido su denuncia con una exigencia clara: la revisión integral del sistema de seguros agrarios y un cambio profundo hacia un modelo más transparente, accesible y eficaz. La organización demanda que las coberturas respondan de forma real a los daños sufridos por los agricultores y que el sistema deje de funcionar bajo una lógica en la que, a juicio de Asaja, el equilibrio contable de la aseguradora prevalece sobre la viabilidad de las explotaciones y la garantía de la soberanía alimentaria de Castilla-La Mancha.