Toledo elimina el bolseo en más de 100 calles del Casco Histórico
El Ayuntamiento de Toledo ha puesto en marcha la XI fase del proyecto de eliminación del bolseo en el Casco Histórico, que eleva la cobertura de la iniciativa hasta el 70% de la superficie abordable, con 154 contenedores distribuidos en 126 localizaciones a lo largo de 109 calles.
La concejala de Obras y Servicios, Loreto Molina, ha anunciado también que esta misma semana comenzará la retirada de todos los contenedores soterrados de la ciudad, que serán sustituidos por sistemas en superficie al no ofrecer "las condiciones higiénicas adecuadas" para la gestión de residuos.
El Ayuntamiento de Toledo inició este lunes la XI fase del proyecto de eliminación del bolseo en el Casco Histórico de la ciudad, la mayor intervención de gestión de residuos emprendida en esta zona patrimonial en los últimos años. La concejala de Obras y Servicios, Loreto Molina, presentó en rueda de prensa los detalles de la nueva fase, que incorpora contenedores en seis nuevas calles y consolida la presencia del sistema en 109 vías del recinto histórico, alcanzando el 70% de la zona abordable prevista desde el inicio del proyecto.
Con los 154 contenedores instalados en 126 localizaciones, Toledo refuerza su apuesta por erradicar la práctica del depósito de bolsas en la calle fuera de los horarios establecidos, uno de los principales problemas de limpieza que han venido denunciando los vecinos del Casco Histórico. La iniciativa, que arrancó hace varios años de forma progresiva por fases, se basa en la sustitución del sistema de bolseo tradicional por contenedores en superficie ubicados en puntos fijos y cuidadosamente elegidos para minimizar el impacto visual sobre el patrimonio.
Las nuevas calles intervenidas en esta XI fase son la calle Cervantes, Santa Fe, Unión, Paz, Alfileritos y Agustín Moreto. La selección de estas ubicaciones, explicó Molina, responde a "un estudio detallado realizado a partir de los datos recogidos durante el desarrollo del proyecto y de las aportaciones vecinales", lo que subraya el carácter participativo con el que el Ayuntamiento ha ido adaptando el despliegue fase a fase.
Ajustes tras el análisis con Valoriza
Tras la implantación de la fase anterior, el Consistorio desarrolló un análisis conjunto con la empresa concesionaria del servicio, Valoriza, para evaluar el funcionamiento del sistema sobre el terreno. El resultado fue una revisión de las ubicaciones que redujo las localizaciones de 124 a 118 puntos iniciales, con ajustes motivados por molestias vecinales, problemas de accesibilidad o de seguridad, así como por la necesidad de optimizar el servicio.
Entre los cambios más destacados figura la retirada de los contenedores del entorno del Centro Cultural San Marcos, donde el sistema "no ha ofrecido los resultados esperados", según reconoció la propia concejala, quien avanzó que se continuará estudiando "una solución más adecuada" para ese enclave, que se ha convertido en un punto "un poco enquistado" en la gestión del proyecto. La edil subrayó que el criterio del equipo de Gobierno es siempre "buscar la localización menos dañina visualmente y en aras de conservar el patrimonio".
Con la incorporación de las nuevas ubicaciones previstas en esta fase, se alcanzarán las 126 localizaciones totales, todas ellas adoptadas en coordinación con la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, con el fin de minimizar el impacto visual sobre la ciudad histórica.
El reto del 30% restante
A pesar del avance significativo, Molina reconoció que queda pendiente un 30% de la superficie del Casco Histórico por incorporar al sistema. La concejala se mostró, no obstante, optimista respecto a ese objetivo: "Era un proyecto que requería valentía para ponerlo en marcha y hoy es una realidad tangible que está dando resultados, con un balance general positivo, aunque siempre abiertos a mejoras". El "feedback" recibido de los vecinos es, a su juicio, mayoritariamente positivo, y el Ayuntamiento confía en culminar la implantación total del sistema en el conjunto abordable del Casco Histórico.
Molina aprovechó la rueda de prensa para recordar a la ciudadanía la obligación de respetar los horarios de depósito de residuos, establecidos en toda la ciudad entre las 20.00 y las 23.00 horas. Lanzó además un llamamiento específico al sector hostelero para que utilice el servicio de recogida comercial del que dispone, evitando el uso indebido de los contenedores destinados a los residentes.
Adiós a los contenedores soterrados
Al margen de la XI fase del bolseo, la concejala anunció una decisión que afecta al conjunto de la ciudad: la retirada de todos los contenedores soterrados de Toledo, que comenzará esta misma semana. El motivo, explicó Molina, es que estos sistemas no son "la manera más higiénica ni más apropiada para poder gestionar los residuos que en ellos se recogen", una valoración que lleva al Consistorio a sustituirlos por contenedores en superficie en todas las zonas afectadas.
La actuación arrancará en el Polígono Industrial y se extenderá progresivamente a barrios como Santa Bárbara, Santa Teresa y La Legua. Con esta decisión, Toledo da un paso más hacia la homogeneización del sistema de recogida en superficie, alineándose con la tendencia que el propio proyecto del Casco Histórico ha consolidado como modelo de referencia para la gestión de residuos urbanos en la ciudad.