El campo donde Mateo fue apuñalado en Mocejón llevará su nombre

El municipio toledano de Mocejón rindió homenaje este sábado a Mateo Gómez Sánchez, el niño de 11 años que fue apuñalado mortalmente en agosto de 2024 cuando jugaba al fútbol con unos amigos en el polideportivo local. El acto, celebrado a las 18.00 horas en el campo de fútbol municipal, sirvió para bautizar ese mismo espacio con el nombre del pequeño.

La familia del niño acudió al acto con un doble propósito: honrar su memoria y lanzar un llamamiento a la sociedad y a las instituciones para que refuercen los recursos destinados a la salud mental y se eviten tragedias similares. Más de 300 niños participaron soltando globos blancos y rojos —los colores del Atlético de Madrid, el equipo del que era seguidor Mateo— en la clausura de las escuelas deportivas municipales.

Los exfutbolistas Roberto Fresnedoso (i) y Roberto Solozábal (2i) participan en el homenaje a Mateo, el menor de 11 años apuñalado mortalmente en 2024 cuando jugaba al fútbol con unos amigos, y va a poner su nombre al campo de fútbol municipal, que se llamará 'Mateo Gómez Sánchez' - EFE/Ángeles Visdómine
Los exfutbolistas Roberto Fresnedoso (i) y Roberto Solozábal (2i) participan en el homenaje a Mateo, el menor de 11 años apuñalado mortalmente en 2024 cuando jugaba al fútbol con unos amigos, y va a poner su nombre al campo de fútbol municipal, que se llamará 'Mateo Gómez Sánchez' - EFE/Ángeles Visdómine

El Ayuntamiento de Mocejón (Toledo) dio este sábado un nombre a la herida que abrió el asesinato de Mateo Gómez Sánchez en el verano de 2024: el campo de fútbol municipal de la localidad se llamará a partir de ahora 'Mateo Gómez Sánchez', en recuerdo del niño de 11 años que fue apuñalado mortalmente en ese mismo entorno mientras jugaba con sus amigos. El homenaje, celebrado a las 18.00 horas de este sábado, reunió a la familia del pequeño, a cientos de niños de las escuelas deportivas municipales y a exfutbolistas profesionales del Atlético de Madrid.

La decisión de cambiar el nombre del campo no fue improvisada. Según explicó a la agencia EFE Asell Sánchez, primo de Mateo y portavoz de la familia, el Ayuntamiento adoptó el acuerdo en pleno "pocos meses después de la muerte" del niño, pero la puesta en marcha del homenaje se demoró conscientemente para que "pasase un tiempo razonable para poder enfrentarse a ello". La familia, afirmó Sánchez, necesitaba ese margen antes de afrontar públicamente un acto de estas características.

El mensaje de la familia: más recursos para la salud mental

Más allá del reconocimiento simbólico, los allegados de Mateo quisieron que el acto trascendiese la memoria individual para convertirse en una llamada de atención colectiva. "Queremos pedir una reflexión para que este tipo de asesinatos no vuelvan a ocurrir nunca más", declaró Asell Sánchez, quien instó a "la sociedad, a las instituciones y a todas las personas que tengan responsabilidad en cuanto a la salud mental" a que se cuide más ese ámbito, "se pongan más recursos y no se llegue a estos extremos".

El homenaje coincidió con la clausura de las escuelas deportivas municipales, lo que permitió que más de 300 niños formaran parte del acto. Los pequeños soltaron globos blancos y rojos, los colores del Atlético de Madrid, porque —como recordó el portavoz de la familia— "Mateo era del Atleti". Ese detalle infantil y cotidiano concentró en pocos segundos toda la dimensión de la pérdida: un niño de once años con sus colores favoritos.

Exfutbolistas del Atleti, presentes en el acto

Para subrayar ese vínculo rojiblanco, el acto contó con la presencia de dos exjugadores del Atlético de Madrid: Roberto Solozábal y Roberto Fresnedoso, quienes acompañaron a la familia y a los niños en el momento del homenaje. Su presencia convirtió un acto municipal en un gesto de alcance más amplio, capaz de conectar la historia de Mateo con el fútbol que él amaba.

El crimen y el proceso judicial

Mateo Gómez Sánchez fue apuñalado en agosto de 2024 cuando jugaba al fútbol con sus amigos en el polideportivo de Mocejón (Toledo). Tras su muerte, el juzgado competente decretó prisión provisional para el detenido por el crimen. Al mismo tiempo, el tribunal solicitó su traslado "a un centro, unidad o departamento adecuado a la situación de discapacidad del mismo", así como la elaboración de un dictamen forense para determinar su imputabilidad, lo que apunta a que el proceso judicial deberá resolver cuestiones relativas a la capacidad del acusado para comprender y asumir las consecuencias de sus actos.

El caso conmocionó a toda la región y reabrió el debate sobre la atención a personas con discapacidad o enfermedad mental que puedan representar un riesgo para terceros. Con el acto de este sábado, la localidad toledana convirtió el espacio físico del crimen —el campo de fútbol donde Mateo jugaba— en un lugar de memoria. Un gesto que, según la familia, no busca solo recordar a un niño, sino obligar a no olvidar las condiciones que lo hicieron posible.

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