La pobreza energética sube un 37% en una década y afecta ya al 19,5% de hogares en Castilla-La Mancha
La pobreza energética crece y lo hace con fuerza en Castilla-La Mancha. Según UGT Castilla-La Mancha, un 19,5% de los hogares de la región –dos de cada diez– no pueden permitirse mantener su vivienda a una temperatura adecuada, situando al territorio entre los peores indicadores del país, solo superado por Extremadura (21,7%), Murcia (20,9%) y Andalucía (20,1%), y dos puntos por encima de la media nacional (17,4%).
Desde el sindicato se subraya que, pese a las medidas impulsadas en los últimos años para garantizar un suministro energético adecuado, la evolución de la cifra de hogares afectados “resulta preocupante”. Según los datos analizados de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, la pobreza energética ha aumentado un 37% en la última década, y la cifra se triplica si la referencia se amplía a los últimos veinte años.
UGT recuerda que el suministro de energía es un bien esencial y que su falta genera profundas desigualdades. Por ello, insiste en la necesidad de avanzar hacia un nuevo modelo energético basado en una transición justa, así como en reformar el sistema de fijación del precio de la electricidad para lograr tarifas asequibles y competitivas. También reclama reforzar los derechos de los consumidores en los contratos de energía.
La organización defiende igualmente proteger a los consumidores más vulnerables y con rentas más bajas, y redoblar la lucha contra la pobreza energética, un fenómeno que –señala– está ligado a los bajos ingresos de muchas familias, los elevados precios energéticos y la ineficiencia de numerosas viviendas desde el punto de vista energético.