La rave ilegal del Cenajo encara su final con 700 personas y salidas complicadas

La macrofiesta ilegal iniciada en Nochevieja en el entorno del embalse del Cenajo, entre Férez y Hellín, entra en su fase final con unos 700 asistentes aún en la zona. Las lluvias, el barro y la inestabilidad del terreno están dificultando la salida de vehículos tras casi una semana de actividad y un amplio despliegue policial.
Asistentes a la fiesta rave en el entorno del embalse del Cenajo, entre los términos municipales de Férez y Hellín, en la provincia de Albacete - EFE/Miguel Andújar
Asistentes a la fiesta rave en el entorno del embalse del Cenajo, entre los términos municipales de Férez y Hellín, en la provincia de Albacete - EFE/Miguel Andújar

Después de varios días de música ininterrumpida y ocupación del entorno natural, la rave ilegal del embalse del Cenajo se aproxima a su desenlace marcada por el abandono progresivo de asistentes y los problemas derivados del empeoramiento de las condiciones meteorológicas.

Menos asistentes y problemas para abandonar la zona

La fiesta rave que se celebra de forma ilegal desde el año nuevo en el entorno del embalse del Cenajo, en la provincia de Albacete, continúa con unas 700 personas, después de que una gran parte de los asistentes haya abandonado la zona con dificultades, especialmente en el caso de los vehículos pesados. El estado del terreno por las lluvias caídas en los últimos días y la inestabilidad del suelo están complicando la salida del enclave, situado entre los términos municipales de Férez y Hellín.

En las últimas horas se ha constatado un aumento significativo del número de personas y vehículos que están saliendo del lugar, aunque de forma lenta y escalonada. Las estimaciones apuntan a que permanecen alrededor de 700 personas de las cerca de 3.500 que llegaron a concentrarse en los primeros días, lo que hace prever que algunos asistentes permanezcan durante el Día de Reyes y que el desalojo total se complete a lo largo de este miércoles.

Un despliegue policial sostenido desde el inicio

Desde que se detectó la concentración, la Guardia Civil mantiene un operativo de vigilancia permanente en la zona, en el que han participado alrededor de 300 agentes procedentes de distintas provincias. El dispositivo se ha centrado en controlar accesos, regular el tráfico en caminos rurales y garantizar la seguridad tanto de los participantes como del entorno natural.

Durante los primeros días se llevaron a cabo identificaciones y denuncias por infracciones administrativas, principalmente relacionadas con drogas, sin que se registraran incidentes graves. No obstante, las autoridades advirtieron desde el inicio de las posibles consecuencias legales derivadas de la organización de una concentración no autorizada en un espacio natural.

De Nochevieja a una macroconcentración de miles de personas

La rave comenzó a gestarse la noche del 30 de diciembre, cuando numerosos vehículos se desplazaron hasta el entorno del pantano del Cenajo. Pese a los primeros controles preventivos, la fiesta se consolidó durante la Nochevieja y fue creciendo en los días posteriores hasta reunir a miles de personas y cerca de un millar de vehículos, configurando una amplia ocupación del entorno con furgonetas, caravanas y equipos de sonido.

Durante los primeros compases del evento, la concentración llegó a superar las 3.000 personas, convirtiéndose en una de las macrofiestas ilegales más numerosas registradas en la provincia en los últimos años y generando preocupación tanto por la seguridad como por el impacto medioambiental.

La meteorología acelera el final de la rave

El desarrollo de la fiesta se ha visto claramente condicionado desde el fin de semana por el empeoramiento de las condiciones meteorológicas. Las lluvias persistentes, el descenso de las temperaturas y las previsiones de nieve en la zona comenzaron a reducir de forma progresiva el número de asistentes y a precipitar una salida escalonada.

Sin embargo, el barro acumulado, la saturación de los caminos y la fragilidad del terreno han dificultado la evacuación, sobre todo para vehículos de gran tamaño, lo que ha prolongado la permanencia de un grupo reducido de personas más allá de lo previsto inicialmente. Las previsiones apuntan a que el entorno del embalse quede completamente desalojado entre el martes y el miércoles, poniendo fin a una concentración ilegal que se ha prolongado durante casi una semana.

Comentarios