La previsión de lluvia y nieve inquieta a Férez ante la salida de la macro rave
La previsión de un empeoramiento del tiempo a partir de este domingo ha incrementado la preocupación en Férez (Albacete), el municipio más cercano a la macro rave no autorizada que se celebra desde Nochevieja en las inmediaciones del embalse del Cenajo, ante la posibilidad de que la lluvia y la nieve compliquen la salida de miles de asistentes y vehículos.
El alcalde de la localidad, Francisco Javier Jaime Espinosa, ha alertado de que, si no se produce una salida progresiva en las próximas horas, el escenario podría volverse problemático debido a las características del terreno y a la elevada concentración de caravanas y furgonetas.
Los vecinos de Férez (Albacete), el pueblo más cercano a la fiesta rave que se celebra desde el 31 de diciembre, temen que las previsiones de lluvia y nieve a partir de este domingo dificulten la salida de las 3.000 personas que están instaladas en las inmediaciones del embalse del Cenajo.
Así lo ha asegurado el alcalde, que ha advertido: "O empiezan a salir ya o esto será un caos porque hay amenaza de lluvia y nieve y las arenas donde están son pantanosas".
Un municipio tranquilo junto a una “ciudad” improvisada
Jaime Espinosa ha explicado que el pueblo, situado a unos cuatro kilómetros y medio de la zona donde se desarrolla la rave, mantiene la normalidad y la tranquilidad. Muchos vecinos se han acercado por curiosidad a observar cómo en un municipio de apenas 620 habitantes se ha levantado una concentración de caravanas que quintuplica su población.
El alcalde ha señalado que, aunque a Férez llegan los ecos lejanos de la música, los asistentes no han acudido al comercio ni a la hostelería local, por lo que el impacto directo en el día a día del municipio se ha limitado al ruido y a la presencia policial.
La fiesta, no comunicada ni autorizada, se percibe sobre todo por el despliegue de seguridad, con más de 300 agentes de la Guardia Civil procedentes de distintas comunidades autónomas, que controlan los accesos y las vías cercanas.
Con más de mil vehículos, en su mayoría caravanas y furgonetas, la concentración se ha convertido también en un foco de atención para curiosos, atraídos tanto por la magnitud del evento como por el amplio operativo de seguridad.
El alcalde, de 36 años, ha asegurado que nunca había visto nada similar y, aunque ha reconocido que las molestias no han pasado de lo anecdótico, ha confiado en que no vuelva a repetirse una rave de estas dimensiones en el futuro.
Como muchos otros vecinos, Jaime Espinosa ha visitado la zona y ha comprobado que los vehículos disponen de bolsas de basura visibles, lo que le hace confiar en que el entorno no quede gravemente afectado una vez finalice el evento.
Vigilancia permanente y primeras salidas de la concentración
Durante la noche se ha mantenido la tranquilidad en el entorno del Cenajo, con cerco perimetral activo y control constante de las carreteras y caminos próximos. La Guardia Civil estima que la concentración ha llegado a reunir entre 3.000 y 3.500 personas, cuya permanencia podría alargarse hasta el 6 o 7 de enero, aunque en las últimas horas ya se ha detectado la salida de numerosos vehículos.
El instituto armado ha advertido de que la meteorología adversa, con lluvias y nevadas, podría complicar cualquier operación de desalojo o evacuación, especialmente en una zona de caminos de tierra y terrenos embarrables.
Los primeros movimientos relacionados con esta macro rave se detectaron en la noche del 30 de diciembre, cuando comenzaron a llegar a Tobarra numerosos vehículos procedentes de distintos países europeos, como Francia y Dinamarca. Tras un primer intento de asentamiento que fue disuelto, los participantes se desplazaron hacia otras zonas cercanas hasta que finalmente lograron instalarse en el entorno del embalse del Cenajo, donde la fiesta comenzó en la noche del 31 de diciembre.
Aviso oficial por frío y nevadas en Castilla-La Mancha
La inquietud en la zona coincide con el aviso lanzado por el Gobierno de Castilla-La Mancha ante la llegada de un episodio de frío intenso y nevadas en cotas bajas, asociado a la borrasca ‘Francis’ y a la entrada de una masa de aire de origen ártico.
Según las previsiones oficiales, el lunes 5 de enero será la jornada más adversa, con posibles nevadas incluso a cotas bajas en zonas del este y centro de la región, además de un descenso acusado de las temperaturas y heladas generalizadas. Este escenario incrementa el riesgo en accesos rurales como los que rodean el embalse.
Debate sobre el operativo y la gestión del evento
El amplio dispositivo de seguridad, con unos 300 agentes, se mantiene activo mientras diversas asociaciones y colectivos han difundido informes en los que analizan la gestión institucional del evento, la proporcionalidad del operativo y la ausencia de servicios sociosanitarios visibles dentro del despliegue oficial.
Estos documentos destacan también la autoorganización de los asistentes y la respuesta comunitaria del entorno, al tiempo que reclaman una mayor coordinación preventiva ante un posible empeoramiento del tiempo.
Mientras continúan las salidas escalonadas, en Férez y en los municipios cercanos el principal temor sigue siendo que la lluvia y la nieve sorprendan a miles de vehículos en una zona de difícil acceso, convirtiendo el final de la macro rave en un problema de seguridad y movilidad.
Posibles sanciones y diligencias abiertas contra los organizadores
A esta preocupación por la meteorología se suma ahora el frente administrativo y penal abierto contra los organizadores del evento. El subdelegado del Gobierno central en Albacete, Miguel Juan Espinosa, ha avanzado que los responsables de la rave podrían enfrentarse a sanciones por diferentes delitos, y ha confirmado que ya se han abierto diligencias.
Espinosa ha señalado que, aunque la fiesta se está desarrollando sin incidentes graves —más allá del enfrentamiento registrado el primer día en la zona de Cordovilla entre asistentes y Guardia Civil—, podrían haberse cometido infracciones de carácter medioambiental, ya que el entorno del embalse del Cenajo es una zona de especial protección de aves (ZEPA). "Con lo cual hay algún incumplimiento y algún delito medioambiental", ha advertido.
Además, ha apuntado a un posible incumplimiento de la ley de espectáculos, al tratarse de un evento no autorizado ni comunicado, y ha informado de que también se está detectando tráfico de drogas, con "bastantes aprehensiones de droga y muchas denuncias" durante los controles establecidos en las carreteras de acceso al embalse para diferenciar a los asistentes de los vecinos que se desplazan a sus domicilios.
El subdelegado no ha descartado que los organizadores de esta rave sean las mismas personas que estuvieron detrás de la denominada ‘Big Fucking Party 2025’, celebrada en las proximidades del aeropuerto de Ciudad Real, que congregó durante seis días a miles de personas en furgonetas y autocaravanas.
El temor a que la lluvia convierta la zona en una “trampa”
Espinosa ha insistido en que el principal temor de las autoridades en estos momentos es el cambio brusco de las condiciones meteorológicas. "Están en el vaso del pantano y, en el momento en que llueva, al ser una cuenca de recepción, aquella zona puede convertirse en una trampa", ha advertido.
Según ha explicado, el control de las carreteras ha llevado a muchos asistentes a buscar accesos alternativos por caminos y pistas forestales, lo que complicaría una salida urgente si el tiempo empeora. De hecho, ha señalado que algunos vehículos han quedado abandonados en los márgenes de las vías, mientras sus ocupantes continuaban a pie, lo que podría bloquear aún más las salidas.
"Son carreteras secundarias, de anchura mínima, y los vehículos aparcados ocupan un carril. Si tienen que salir de prisa y corriendo, se puede complicar mucho", ha analizado el subdelegado, que ha explicado que los agentes están intentando convencer a los asistentes para que comiencen a marcharse y evitar nuevas llegadas o la presencia de curiosos.
En este sentido, ha confirmado que ya se ha detectado la salida de numerosos vehículos, principalmente con matrícula francesa, así como de otros conductores que desistieron de acceder a la zona tras pasar horas retenidos en las colas de las carreteras de acceso al embalse.