El Iriaf crea doce nuevas plazas de investigación para reforzar su labor agroforestal
El Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF) ampliará su capacidad investigadora con la convocatoria de doce nuevas plazas destinadas a personal doctor, incluidas en la oferta de empleo público de 2026. La medida, aprobada y publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha a finales del año pasado, busca consolidar y fortalecer los servicios públicos de investigación vinculados al sector agrario, ganadero y forestal.
Estas plazas del Cuerpo Superior de Investigación están dirigidas a personas con titulación de doctor o doctora en Biología, Ingeniería Agrónoma, Biotecnología, Ciencias Ambientales, Químicas, Farmacia, Enología, Tecnología de los Alimentos, Veterinaria, Bioquímica, Ciencias Agrarias y Agroambientales. El objetivo es atraer perfiles altamente cualificados para impulsar la generación de conocimiento y su transferencia al tejido productivo regional.
La distribución de los puestos se reparte entre varios centros dependientes del IRIAF. Tres plazas corresponderán al Centro de Investigación Agroambiental (CIAG) ‘El Chaparrillo’, en Ciudad Real; otras tres al Instituto de la Vid y el Vino (IVICAM) en Tomelloso; una se asignará al Centro Regional de Selección y Reproducción Animal (CERSYRA) de Valdepeñas; dos serán para el Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito (CIAF), en Cuenca; y las tres restantes irán al Centro de Investigación Apícola y Agroambiental (CIAPA) de Marchamalo.
El director del IRIAF, José Luis Tenorio, ha destacado que con la incorporación de estas plazas se busca “reforzar los servicios públicos en el ámbito de la investigación con el objetivo de seguir innovando y trasladando ese conocimiento al sector agrario y ganadero”. Según ha explicado, este refuerzo permitirá avanzar en áreas clave para el sector agroalimentario y forestal, mejorando la eficacia y productividad de las explotaciones y de la transformación industrial, al tiempo que se fomenta la producción sostenible, la protección ambiental, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.
Tenorio subraya que este impulso investigador también contribuirá a generar empleo y riqueza en Castilla-La Mancha, fortaleciendo un ecosistema científico y tecnológico decisivo para afrontar los desafíos actuales del sector primario.