ASAJA Castilla-La Mancha pide vincular la regularización de migrantes al campo
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Castilla-La Mancha reclama que el proceso de regularización de migrantes en marcha contemple el sector productivo en el que trabajan quienes obtengan los permisos de trabajo y residencia, con el fin de asegurar mano de obra para las campañas agrícolas de los próximos años.
La organización agraria advierte de que encontrar trabajadores regularizados es ya "un sinvivir" para los empresarios del campo y pide que el proceso se desarrolle de forma "ordenada" para no perder efectivos ante la campaña de verano y la vendimia de septiembre.
La vicepresidenta de ASAJA Castilla-La Mancha, Blanca Corroto, reclamó este jueves en Toledo que el proceso de regularización de trabajadores migrantes incluya una mención expresa al sector en el que prestan sus servicios, tal y como ocurrió en anteriores regularizaciones, cuando en la tarjeta de trabajo y de residencia figuraba la categoría profesional del titular —"peón agrícola", "construcción" u otras— según el ámbito en el que se le regularizaba. Corroto realizó estas declaraciones a preguntas de los medios de comunicación antes del acto de presentación del Plan de Ganadería Extensiva de la región.
La propuesta de ASAJA ha sido ya trasladada a la Subdelegación del Gobierno en Toledo, que el próximo martes convocará una reunión con sindicatos, Guardia Civil, Policía Nacional, Inspección de Trabajo y Agencia Tributaria para abordar conjuntamente la cuestión de la mano de obra migrante en la región.
Un proceso "positivo" que debe hacerse "bien"
Corroto valoró el proceso de regularización en términos generales como "positivo", aunque insistió en que ASAJA quiere que "se hagan las cosas bien". Para ilustrar el alcance de la propuesta, la vicepresidenta de la organización agraria recurrió a su propia experiencia: "Yo soy agricultora y si yo regularizaba a un trabajador estaba dos años y en su tarjeta ponía peón agrícola", señaló. Bajo ese esquema, el trabajador quedaba adscrito durante ese periodo a su sector de origen, lo que garantizaba la estabilidad de la plantilla para las explotaciones agrícolas.
El objetivo de esta petición es evitar que las personas que logren regularizar su situación migren a otros sectores económicos en cuanto obtengan la documentación, vaciando así de mano de obra al campo en momentos críticos del calendario agrícola. ASAJA propugna que los permisos de trabajo y de residencia recojan expresamente el sector al que quedan vinculados durante un periodo de uno o dos años, lo que aportaría certidumbre tanto a los trabajadores como a los empleadores.
Alta en la Seguridad Social durante la tramitación
Más allá de la vinculación sectorial, la organización agraria planteará también en la reunión de la Subdelegación otra medida de carácter urgente: que los empresarios puedan dar de alta a los trabajadores en situación de regularización pendiente mientras se resuelve y entrega el permiso de trabajo y de residencia. ASAJA advierte de que, si la tramitación se dilata, puede no llegarse a tiempo para cubrir la campaña de verano ni para la vendimia de septiembre, la más intensa en términos de demanda de mano de obra en varias provincias de Castilla-La Mancha.
Corroto reconoció que la Seguridad Social ya permite dar de alta a un trabajador con el número de pasaporte, pero apuntó que las complicaciones surgen después, en el momento en que los empresarios deben presentar la declaración trimestral del IRPF ante Hacienda. Ese escollo burocrático desincentiva las contrataciones y deja a los empleadores en una posición de incertidumbre legal difícil de sostener.
La falta de mano de obra, un problema estructural
El trasfondo de las demandas de ASAJA es la crónica escasez de mano de obra agrícola regularizada que sufre el sector en Castilla-La Mancha. Corroto no rehuyó la crudeza del diagnóstico: encontrar trabajadores en situación legal es "un sinvivir", y los empresarios "están sufriendo lo que no está escrito" porque, aunque hay personas dispuestas a trabajar en el campo, resulta difícil completar los trámites necesarios para darles de alta en la seguridad social de forma ordenada. Esta situación lastra especialmente a las explotaciones que más dependen de la mano de obra estacional, como los viñedos, los olivares y los cultivos hortofrutícolas, sectores todos ellos de peso en las cinco provincias de la región.
La reunión del próximo martes en la Subdelegación del Gobierno en Toledo se convierte así en el primer escenario institucional en el que ASAJA presentará formalmente estas propuestas, con la expectativa de que las administraciones implicadas adopten un criterio común antes de que la presión del calendario agrícola haga más urgente aún la solución.