Trujillo alerta de “tensa espera” laboral al asumir lo Social del TSJCLM
El nuevo presidente de la Sala de lo Social toma posesión en Albacete y avisa de posibles tensiones económicas globales que impactarán en la carga judicial.
Reclama más recursos ante retrasos en la Justicia y define su órgano como “la infantería de la trinchera” en tiempos de crisis.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM) ha celebrado este jueves en el Palacio de Justicia de Albacete la toma de posesión de José Trujillo como nuevo presidente de la Sala de lo Social, quien ha advertido de un contexto económico de “tensa espera” que podría repercutir directamente en el aumento de conflictos laborales y, por tanto, en la carga de trabajo de este órgano judicial.
Trujillo ha asumido el cargo definiendo la Sala de lo Social como “la infantería de la trinchera ante cualquier crisis económica”, subrayando su papel clave en momentos de incertidumbre. Según ha explicado, aunque los indicadores laborales han mejorado, el mercado sigue siendo extremadamente sensible a factores externos, de modo que “cualquier circunstancia lo influencia increíblemente”.
En este sentido, ha señalado como amenazas actuales la guerra de Irán y las disputas arancelarias internacionales, que podrían impactar en el tejido empresarial debido, por ejemplo, al encarecimiento de los carburantes. Todo ello, ha advertido, puede traducirse en un incremento de litigios laborales en la región.
Además, ha puesto de relieve una particularidad estructural de Castilla-La Mancha: la existencia de un único tribunal superior para toda la comunidad. Frente a ello, ha comparado con territorios como Andalucía, que cuenta con tres, o Castilla y León, con dos, pese a tener un número similar de provincias.
Trujillo también ha hecho referencia al proceso de implantación de los nuevos tribunales de instancia, al que ha calificado de “caos” en su fase inicial. No obstante, ha matizado que esta situación será temporal, “hasta que la gente comprenda mejor la actividad que tiene que desarrollar en los nuevos puestos” y se supere el periodo de adaptación. “Gestionamos todos los conflictos tanto de trabajadores como de empresarios y de la administración, lo que nos da muchísimo trabajo”, ha añadido.
Trayectoria y vocación por el Derecho Laboral
Durante el acto, se ha destacado la trayectoria profesional del nuevo presidente, que ha pasado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en Málaga, donde ejerció durante cinco años, así como por la unidad de lo Social del Servicio de Inspección del Consejo General del Poder Judicial, su destino anterior, también durante un lustro.
La presidenta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, Raquel Iranzo, ha subrayado su perfil, asegurando que cuenta con “sobrada preparación y un afán por el trabajo bien hecho”.
El propio Trujillo ha reivindicado su vocación por esta rama del Derecho: “Soy uno de esas personas extrañas que aman el derecho laboral”, ha confesado. Según ha relatado, esta disciplina forma parte de su vida cotidiana hasta el punto de observar continuamente situaciones relacionadas con ella, como la prevención de riesgos laborales o los casos de falsos autónomos.
Ha destacado especialmente que los asuntos más frecuentes en la Sala están relacionados con la vulneración de derechos fundamentales de los trabajadores, lo que evidencia la relevancia social de su labor.
Una jurisdicción presente “toda la vida”
En su discurso de toma de posesión, Trujillo ha señalado que su misión no se limita a resolver conflictos laborales, sino también a “ilustrar y compartir el amor” por la jurisdicción social. Ha defendido que se trata de un orden jurídico que acompaña a las personas a lo largo de toda su vida, “e incluso, después de la muerte”.
Para ejemplificarlo, ha repasado distintas etapas vitales vinculadas al Derecho laboral: desde las prestaciones por maternidad, paternidad, embarazo o hospitalización de menores, hasta las pensiones de viudedad y orfandad. “La respuesta de los juzgados de lo Social afecta a vidas”, ha enfatizado.
Asimismo, se ha comprometido a respaldar las reivindicaciones de sus compañeros orientadas a reducir los tiempos de espera en los procesos judiciales, uno de los principales problemas del sistema.
Trujillo sustituye en el cargo a Luisa María Gómez, recientemente incorporada al Tribunal Supremo, y ha fijado como ejes de su mandato tres principios: “calidad en la resolución, compromiso con el ciudadano y coherencia en el resultado”.
Retrasos estructurales en la Justicia
Durante el acto también ha intervenido el fiscal superior de Castilla-La Mancha, Emilio Manuel Fernández, quien ha incidido en la problemática de los retrasos judiciales derivados de la falta de recursos.
“Una administración de justicia lenta no es justicia”, ha afirmado, calificando esta situación como “uno de los principales males” del sistema en la actualidad, agravado además por el aumento de la litigiosidad. En este contexto, ha trasladado su apoyo y ha deseado suerte al nuevo presidente ante el reto que asume.