Rayan el coche e insultan a una enfermera de guardia en Villacañas

Una enfermera del centro de salud de Villacañas (Toledo) se encontró este martes su vehículo gravemente dañado —rayado e inscrito con un insulto grave— al salir a moverlo desde su consulta, donde atendía a un paciente. Los hechos ocurrieron en torno a las 13.00 horas en el aparcamiento del propio centro sanitario.

El Sindicato de Enfermería Satse ha denunciado el incidente y exige al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) "una respuesta firme" que incluya la presencia permanente de personal de seguridad en los centros de atención primaria para prevenir este tipo de agresiones, que se repiten en el mismo recinto.

En la imagen de archivo el Centro de Salud de Villacañas (Toledo)
En la imagen de archivo el Centro de Salud de Villacañas (Toledo)

Una enfermera que trabajaba en el centro de salud de Villacañas (Toledo) descubrió este martes, 12 de mayo, que su coche había sido rayado y que alguien había grabado sobre la carrocería un insulto grave mientras ella se encontraba en consulta atendiendo a un paciente. Los hechos se produjeron hacia las 13.00 horas, cuando la profesional acababa de regresar de realizar un aviso domiciliario y aparcó su vehículo en el estacionamiento del propio centro sanitario.

Según relató el Sindicato de Enfermería Satse en una nota de prensa, la enfermera fue avisada durante la consulta de que una persona se quejaba de que su coche entorpecía la salida de otro vehículo. Al salir a retirarlo, comprobó que el vehículo había sido "gravemente dañado": presentaba marcas de haber sido rayado y un insulto escrito directamente sobre la carrocería. La organización sindical calificó el episodio de "intolerable" y expresó su "más absoluto rechazo".

Un centro con antecedentes de violencia hacia sanitarios

Satse recuerda que este mismo centro de salud de Villacañas ha sido escenario de distintos episodios violentos contra sus profesionales, tanto de carácter físico como verbal. El sindicato no especificó el número exacto de incidentes previos, pero señaló el patrón reiterado como argumento central para exigir medidas estructurales que vayan más allá de la respuesta puntual a cada agresión.

Para la organización, resulta inadmisible que los profesionales sanitarios continúen expuestos a este tipo de incidentes "cuando están trabajando para ofrecer la mejor atención sanitaria posible a los ciudadanos". La denuncia pública busca, en este sentido, no solo documentar el caso sino presionar institucionalmente para que no quede sin respuesta.

Satse exige seguridad permanente y nuevos protocolos al Sescam

El sindicato ha trasladado al Sescam una batería de demandas concretas. En primer lugar, reclama la incorporación de personal de seguridad de forma permanente en los centros de salud para disuadir y prevenir situaciones de violencia. En segundo lugar, exige la mejora de los protocolos de prevención y actuación ante agresiones, tanto físicas como verbales, de los que disponen actualmente los centros de atención primaria.

Además, Satse insta a poner en marcha campañas de sensibilización ciudadana que fomenten el respeto hacia los profesionales del sistema sanitario. La organización considera que la concienciación pública es un componente imprescindible para revertir una tendencia que, a su juicio, no muestra señales de remitir.

El incidente de Villacañas se produce en un contexto de creciente preocupación institucional y sindical por la seguridad del personal de Atención Primaria en Castilla-La Mancha. Las agresiones a profesionales sanitarios —que en muchos casos no llegan a denunciarse formalmente— han centrado en los últimos años la agenda de los principales sindicatos del sector sanitario, que reclaman a la administración regional medidas equiparables a las que ya existen en otros sistemas de salud autonómicos.

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