Castilla-La Mancha impulsa la Formación Sanitaria Especializada
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destacado el crecimiento de la Formación Sanitaria Especializada en la región, donde en 2027 se alcanzarán 544 plazas, un 180,4% más que en 2015, con cerca de 1.800 profesionales formándose simultáneamente en los centros del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).
El director general de Recursos Humanos y Transformación del SESCAM, Íñigo Cortázar, ha subrayado que este avance representa "una apuesta central y estratégica" de la Junta, poniendo el acento en la Medicina del Trabajo: una especialidad de la que en 2015 no había ni un solo residente en la comunidad autónoma.
El director general de Recursos Humanos y Transformación del SESCAM, Íñigo Cortázar, se ha reunido esta semana en Toledo con 14 residentes de las especialidades de Medicina del Trabajo y Enfermería del Trabajo que acaban de iniciar su periodo de formación, en un acto que ha servido para poner en valor el salto histórico experimentado por la Formación Sanitaria Especializada en Castilla-La Mancha durante la última década.
De los 14 nuevos residentes, 7 corresponden a la especialidad de Medicina del Trabajo y los otros 7 a la de Enfermería del Trabajo. Su incorporación al sistema refleja, según Cortázar, una transformación radical respecto al punto de partida del actual Gobierno regional: "Cuando asumimos el Gobierno en 2015, no había ningún residente ni en Medicina ni en Enfermería", señaló el director general. "Este incremento de 0 a 14 ejemplifica de una manera muy gráfica la apuesta del Gobierno regional por la mejora de las condiciones de los profesionales sanitarios de Castilla-La Mancha y por la formación sanitaria especializada", añadió.
La Medicina del Trabajo ocupa un lugar central en esta estrategia. Cortázar destacó su importancia en el conjunto de la plantilla del SESCAM "como una parte muy importante de la seguridad y salud de sus condiciones laborales, una apuesta central y estratégica residenciada en la Dirección General de Recursos Humanos y Transformación". Se trata, explicó, de una especialidad médica orientada a proteger la salud de las personas en relación con su empleo, con especial énfasis en la prevención y la vigilancia de riesgos laborales.
La relevancia de formar residentes en esta área va más allá de la producción de especialistas: permite, según el responsable autonómico, "cuidar mejor a quienes cuidan", mejorar las condiciones de trabajo del personal sanitario y garantizar una atención más segura y estable para el conjunto del sistema de salud.
El crecimiento de la Formación Sanitaria Especializada en Castilla-La Mancha
Cortázar situó la reunión con los nuevos residentes en el marco de un crecimiento "espectacular" de la formación sanitaria especializada en la comunidad autónoma desde junio de 2015. Los datos aportados por la Dirección General de Recursos Humanos respaldan esa valoración: la región pasará de las plazas existentes hace once años a las 544 plazas previstas para 2027, lo que supone un incremento del 180,4%.
Ese volumen de plazas situará a Castilla-La Mancha en un nuevo máximo histórico en este ámbito, con cerca de 1.800 profesionales formándose de forma simultánea en los centros del SESCAM repartidos por las cinco provincias. La cifra convierte a la región en uno de los territorios que mayor crecimiento ha experimentado en este indicador en el conjunto del Sistema Nacional de Salud durante la última década.
La apuesta por la Medicina y la Enfermería del Trabajo se enmarca en una política más amplia de fortalecimiento de las condiciones laborales del personal del SESCAM, que incluye la prevención de riesgos, la vigilancia de la salud ocupacional y la mejora del entorno profesional de los trabajadores sanitarios. Contar con especialistas propios formados en los centros regionales, en lugar de depender de profesionales externos, es uno de los objetivos estratégicos que el Gobierno de García-Page ha mantenido como línea de actuación sostenida desde el inicio de la legislatura actual.