La Junta desactiva el Meteocam al acabar el aviso rojo por frío en Guadalajara
El Gobierno de Castilla-La Mancha desactivó este lunes, a las 9.00 horas, el Plan Específico ante el Riesgo por Fenómenos Meteorológicos Adversos (Meteocam) en la provincia de Guadalajara, después de que expiraran los avisos por temperaturas mínimas emitidos por la Agencia Estatal de Meteorología. La retirada del dispositivo llega tras dos jornadas en las que la comarca de Parameras de Molina volvió a registrar valores extremos, con termómetros que alcanzaron los –14 ºC, convirtiéndose en la mínima de la región y una de las más bajas del país.
La desactivación se produce en Fase de Alerta —Situación Operativa 0—. Según informó el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 112, durante el periodo de activación del plan solo se gestionó un incidente por presencia de hielo en la calzada, sin que se produjeran mayores complicaciones en la movilidad o el servicio público. El Gobierno regional activó el Meteocam el 6 de enero a las 21.00 horas ante las previsiones emitidas por AEMET, que adelantaban temperaturas mínimas de hasta –14 ºC en Molina y –10 ºC en La Serranía, dentro de la provincia de Guadalajara.
La madrugada del día 6 dejó un registro especialmente significativo: Molina de Aragón marcó –14 ºC, convirtiéndose en la mínima de Castilla-La Mancha y una de las más destacadas del episodio invernal a nivel nacional. En su informe difundido en la red social X, AEMET situó también valores muy bajos en otros puntos del país, como los –17,3 ºC en Pradollano (Sierra Nevada, Granada), los –13,9 ºC en el radiotelescopio de Sierra Nevada o los –12,7 ºC en Cabaña Verónica, en el Parque Nacional de los Picos de Europa.
El organismo estatal ya había avanzado que la madrugada del 7 de enero volvería a ser «gélida», con descensos por debajo de –10 ºC en los Pirineos y valles altos del este peninsular, y de nuevo por debajo de –14 ºC en Molina y su entorno. Esa previsión mantenía activo un complejo mapa de avisos en buena parte del país.
Guadalajara fue la única provincia de Castilla-La Mancha con aviso rojo por frío extremo, debido a las mínimas previstas en Parameras de Molina, catalogadas por AEMET como situación de «peligro extraordinario». De forma paralela, continuaban activos los avisos amarillos por bajas temperaturas en Albacete, Ciudad Real y Cuenca, dentro de un episodio que dejó alertas por nieve, viento, frío y oleaje en hasta 14 comunidades autónomas, incluyendo puntos de Girona, Huesca, Lleida, Ávila, Soria o Cantabria.
El pronóstico para la jornada del 7 de enero incluía acumulaciones de nieve en Pirineos, posibles nevadas en la Cordillera Cantábrica y precipitaciones en cotas bajas del norte peninsular. También se esperaban heladas generalizadas en gran parte del interior, «moderadas en general e incluso localmente fuertes» en los valles altos del este y en la cordillera pirenaica. El viento, con rachas muy fuertes en el archipiélago canario y en zonas del Cantábrico, Ampurdán y el valle del Ebro, mantenía también activos numerosos avisos por riesgo meteorológico.
Aunque la cota de nieve partía de niveles muy bajos al inicio de la jornada, AEMET previó una subida progresiva hasta situarla en 500–600 metros, con ascensos posteriores hacia los 1.000–1.200 metros. No obstante, no descartaba nevadas puntuales entre 300 y 500 metros en áreas del centro-norte peninsular. Las temperaturas máximas tendían a aumentar ligeramente, salvo en el suroeste y el extremo nordeste, con mínimas aún en descenso en Baleares y algunos puntos del sureste peninsular.
Con la retirada del Meteocam en Guadalajara, la región cierra oficialmente el episodio más intenso de frío de los últimos días, si bien las heladas seguirán presentes en amplias zonas del interior de España durante toda la semana.