Guadalajara activa el plan de inclemencias invernales por el aviso amarillo de nieve
El Ayuntamiento de Guadalajara ha activado de manera preventiva el Plan Municipal de Inclemencias Invernales hasta el próximo 6 de enero, ante el aviso meteorológico de nivel amarillo por nieve previsto para la madrugada del domingo 5 de enero, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), debido a la interacción de la borrasca fría aislada Francis.
El aviso afecta al término municipal de Guadalajara desde las 00.00 horas hasta las 09.59 horas del día 5, con una acumulación prevista de hasta 2 centímetros de nieve en 24 horas. Ante esta situación, el Consistorio ha puesto en preaviso todos los dispositivos municipales para poder actuar de forma inmediata si las condiciones meteorológicas empeoran.
Desde el mes de noviembre, como es habitual cada año, el Ayuntamiento ha realizado ya el acopio de fundentes, principalmente sal y urea, y dispone de toda la maquinaria necesaria para intervenir en caso de nevadas. Entre los medios preparados se encuentran camiones quitanieves y esparcidores de fundentes municipales, listos para garantizar la seguridad y la movilidad en la ciudad.
Todos los servicios implicados permanecen en aviso preventivo, a la espera de una posible activación completa del plan si así lo exigen las previsiones. El dispositivo está diseñado para garantizar la movilidad y el normal funcionamiento de los servicios públicos, así como para actuar con rapidez ante cualquier incidencia y despejar las vías urbanas críticas en caso de necesidad.
El equipo de Gobierno ha apelado también a la responsabilidad y prudencia de la ciudadanía, recordando la importancia de seguir en todo momento las recomendaciones de los servicios de emergencia. En este sentido, se insiste en la conveniencia de evitar los desplazamientos por carretera y, si resultan imprescindibles, informarse previamente sobre el estado de las vías y la previsión meteorológica.
Asimismo, desde el Ayuntamiento se advierte de la necesidad de extremar la precaución ante la posible formación de placas de hielo, ya que resulta difícil identificar los puntos concretos donde pueden aparecer, siendo las zonas de umbría las más habituales.