Sabrido defiende el AVE para Alcázar y no descarta liberar la AP-41
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha defendido que Alcázar de San Juan y Manzanares "no pueden quedar descolgadas de la mejor comunicación ferroviaria" y ha apostado por el diálogo para garantizar que ambas localidades queden integradas en el futuro trazado del AVE Madrid-Jaén. Sabrido ha reconocido que no tiene "información completa" sobre el conflicto técnico que enfrenta al Ministerio de Transportes con el Gobierno regional.
En la misma entrevista concedida a Europa Press, el delegado se ha mostrado favorable a estudiar la liberalización de la autopista de peaje AP-41 Madrid-Toledo y ha abordado otros asuntos pendientes en la región, desde la parcela del antiguo Hospital Virgen de la Salud de Toledo hasta el trasvase Tajo-Segura, pasando por su visión de Pedro Sánchez y la relación con el presidente autonómico, Emiliano García-Page.
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha reclamado "diálogo" para garantizar que Alcázar de San Juan y Manzanares —dos de las principales ciudades de La Mancha— cuenten con "la mejor vía de comunicación ferroviaria" en el futuro, en una entrevista concedida a Europa Press en la que abordó los principales asuntos pendientes entre el Gobierno central y Castilla-La Mancha. Sus declaraciones llegaron días después de que el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, rechazara en el Senado que el futuro trazado del AVE Madrid-Jaén discurra por esas dos localidades alegando razones "técnicas", y de que el presidente de la Junta, Emiliano García-Page, anunciara que va a "pelear" para que el AVE pare en La Mancha.
Sabrido admitió no tener "información completa" sobre el conflicto, pero fue tajante en su posición de fondo: "Lo que sí es justicia es que tanto Alcázar de San Juan como Manzanares son dos localidades que no pueden quedar descolgadas de la mejor comunicación ferroviaria". El delegado recordó que la inversión ferroviaria en esta zona es "un compromiso de hace más de 20 años" pactado con el Gobierno de España, y advirtió de que si transcurridos dos décadas "no se ha cumplido", algo "ha fallado también". "Estamos en el 2026. Habrá que reivindicarlo", afirmó.
El delegado insistió en que la vía para resolver el desencuentro entre Madrid y Toledo pasa por la negociación: "Habrá que seguir dialogando, habrá que seguir hablando y buscando acuerdos que garanticen que Alcázar de San Juan y Manzanares tengan la mejor vía de comunicación".
La AP-41 y el tráfico en los accesos a Toledo
Preguntado por la petición de García-Page al Ministerio de Transportes para liberar el peaje de la AP-41 Madrid-Toledo, Sabrido reconoció no saber "si es viable o no", pero consideró que la medida "es digna de estudio". El delegado recordó que en los últimos años se introdujeron mejoras parciales —gratuidad nocturna en determinadas franjas horarias y bonificaciones para residentes a partir de Illescas (Toledo)—, pero apuntó que aún queda margen para actuar con el objetivo de descongestionar la A-42.
Reconoció, no obstante, que la liberalización "probablemente" no sea la única solución posible: "Hay otras soluciones que pueden ser actuaciones en la propia A-42 y en las entradas por esta vía. Nos decían desde la Dirección de Carreteras que muchas veces una entrada más fácil por la A-42 era más beneficiosa para los ciudadanos". Pese a esa matización, se mostró abierto: "La apuesta de la AP-41 no es despreciable, por lo menos en su totalidad". Y cerró la cuestión con una declaración inequívoca: "No sé si la liberación podría ser completa, pero desde luego no me opondré a ella".
En relación con otro municipio con demandas en infraestructuras, Sabrido desveló que el alcalde de Talavera de la Reina (Toledo), José Julián Gregorio, le ha solicitado una reunión. El primer edil talaverano viene reclamando al Ministerio conversaciones sobre el desdoblamiento de la N-5. "No sé el motivo de la reunión. Estamos pendientes de cuadrar las agendas y en cuanto las podamos cuadrar recibiré encantado al alcalde de Talavera, que me parece un buen amigo", indicó Sabrido, que calificó de "razonable" que el regidor se interese por los accesos a la ciudad.
La parcela del Virgen de la Salud, para vivienda joven
El delegado del Gobierno también se pronunció sobre el futuro de la parcela del antiguo Hospital Virgen de la Salud de Toledo, propiedad de la Tesorería General de la Seguridad Social, cuya actividad sanitaria gestionaba el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Sabrido apostó por destinar el solar a vivienda "con algún tipo de protección pública", orientada fundamentalmente a jóvenes, y consideró que esa operación revitalizará "enormemente" el barrio de Palomarejos.
El delegado precisó que, antes de que la parcela pueda revertir a la Tesorería General, la Comunidad Autónoma debe descontaminarla, dado que en el antiguo hospital se practicó medicina nuclear: "Hasta donde sé, por parte de la Comunidad Autónoma se debería descontaminar el antiguo hospital. Parece ser que entregarlo descontaminado es una responsabilidad de la Comunidad Autónoma". Una vez saneado el terreno y devuelto a manos estatales, Sabrido defendió que el uso residencial con protección es la mejor opción para ese enclave.
El cuartel de la Guardia Civil, con tres años de retraso
Sobre el futuro cuartel de la Guardia Civil en Toledo, Sabrido fue especialmente crítico con el proceso administrativo previo, aunque rehusó señalar responsables concretos: "Sé más del pasado que del futuro". A su juicio, el nuevo cuartel "ya tenía que estar levantándose". "Se han perdido más de tres años, por decisiones que yo no comprendo y no comparto, pero están tomadas y se ha hecho así definitivamente", lamentó.
El delegado aseguró que el Gobierno central ha vuelto a priorizar la construcción del nuevo cuartel: "Están elaborando los últimos informes y detalles técnicos para el proyecto y entonces saldrá adelante". No quiso aventurar una fecha para la aprobación definitiva, aunque reconoció que el retraso acumulado "ya va en la mochila". Recordó que a lo largo del proceso se barajaron múltiples emplazamientos —el antiguo hospital, el cuartel de Santa Bárbara, el polígono industrial— hasta regresar a la ubicación original en La Peraleda, una decisión que, en su opinión, "ni beneficia tanto a la Guardia Civil y, por supuesto, perjudica el desarrollo de la ciudad de Toledo".
El trasvase Tajo-Segura, pendiente de la sentencia
En materia hídrica, Sabrido abordó el conflicto en torno al trasvase Tajo-Segura y la aplicación de las nuevas reglas de explotación, suspendidas a la espera de una sentencia judicial. El delegado consideró que, una vez publicado el fallo, habrá que "dialogar" y aplicar las nuevas reglas "en el tiempo más breve posible". Definido como "defensor" de que el trasvase Tajo-Tajo "tiene que tener fin", Sabrido matizó que ese proceso "en ningún caso puede producir la quiebra o el estrangulamiento de otras comunidades autónomas". Y abogó por la gradualidad: "Démonos los plazos e iremos aprobando las reglas de explotación de una manera adecuada y espero que dialogada y acordada".
Sabrido defiende a Sánchez como "un rebelde" y llama a la juventud a apoyarle
En clave política, el delegado del Gobierno dedicó una extensa defensa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien definió como "un socialista rebelde, inconformista y que merece la atención de los jóvenes y, por supuesto, de los que amamos el bienestar de España". "No es un acomodado del sistema ni es un hombre del sistema. Quizá por eso mucha gente le tiene en el punto de mira", argumentó.
Sabrido rechazó que los resultados de las recientes elecciones andaluzas constituyeran "una derrota de Pedro Sánchez": "Nadie ha obtenido los resultados que esperaba. Y, para mí, es la victoria del ciudadano". A su juicio, en este momento "no se están debatiendo las políticas de Pedro Sánchez", sino que se está produciendo "mucho ruido" que eclipsa los avances del Gobierno en materias como la economía, la subida de las pensiones o el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Con autocrítica, el propio delegado se preguntó si el Ejecutivo central está haciendo el "suficiente esfuerzo" para evitar ese ruido. Y apeló directamente al voto joven: "Ya que no puedo compartir la edad, sí comparto su rebeldía y comparto su inconformidad". Sabrido llamó a los jóvenes a la "rebeldía", a la "inconformidad" y "a la exigencia con los políticos", para que vean en el PSOE y en Sánchez un referente de cambio. "Pedro Sánchez no es la justificación de Vox. Pedro Sánchez es el muro ante Vox", remachó.
Sobre el adelanto electoral: "No entrego las nacionales"
Cuestionado por la petición de García-Page de adelantar las elecciones generales, Sabrido matizó su posición con cuidado. Aseguró respetar "absolutamente" la opinión de cualquier militante socialista, y más si se trata de alguien "muy cualificado" como el presidente de la Junta. Sin embargo, fue nítido en su prioridad: "Yo quiero ganar las nacionales, las regionales y las locales, pero no entrego las nacionales".
Sabrido expresó su deseo de que el candidato del PSOE gane en cualquier ámbito territorial, y no eludió el nombre de García-Page: "Si Emiliano García-Page es el candidato autonómico, también quiero que sea el presidente". También respondió al presidente del PP regional, Paco Núñez, quien había advertido de que el "cambio de ciclo imparable" llegará a Castilla-La Mancha. Sabrido recordó que en 2023 el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, se veía ya presidente del Gobierno, "y va a llevar casi cuatro años de oposición". "Yo abogo por un presidente de España socialista y un presidente de Castilla-La Mancha socialista", concluyó.
La relación con García-Page: cordialidad e institucionalidad
El delegado también abordó su vínculo personal e institucional con García-Page. Describió la relación en términos de cordialidad: "Yo pretendo, primero, que la relación personal siempre sea buena". Dijo entender que el presidente regional defienda para Castilla-La Mancha cuestiones que "quizás" desde el Gobierno central "no se puedan atender en la medida que le gustaría a los castellanomanchegos". Y apeló al equilibrio que, a su juicio, debe presidir la acción de cualquier presidente autonómico: "Tiene que defender los intereses de Castilla-La Mancha sin olvidar que pertenece a una nación, a un Estado, España, que tiene una visión más amplia".
Lo que no compartió tan abiertamente fue lo que calificó de "críticas estériles que no van en beneficio ni de los ciudadanos de Castilla-La Mancha ni de los ciudadanos españoles en general". Una frontera, la que separa la reivindicación legítima de la crítica improductiva, que Sabrido trazó con discreción pero con claridad, y que refleja la compleja cohabitación entre dos pesos pesados del socialismo manchego que no siempre miran en la misma dirección.