Page, "de piedra" tras imputarse a Zapatero: "No le veo con neurosis"
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, aseguró este martes que la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra le dejó "de piedra", y confió en que el proceso "pueda quedar aclarado" por el bien del exdirigente socialista y "el buen nombre del PSOE".
García-Page realizó estas declaraciones en una entrevista en Onda Cero en la que también cargó contra la posibilidad de un 'superdomingo' electoral en 2027 —al que definió como "una puñalada trapera" al sistema— y comparó al PSOE actual con "un ciervo disecado": igual por fuera, vaciado por dentro.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, conoció en directo y en antena la noticia de la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en la causa que investiga supuestos cobros de comisiones ilegales en el rescate de la compañía aérea Plus Ultra. Ocurrió este martes durante una entrevista en Onda Cero, y su reacción fue inmediata: "Me deja de piedra, me deja de piedra, sinceramente". El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha citado al expresidente a declarar como imputado por tres delitos el próximo 2 de junio.
García-Page admitió no disponer de información sobre el contenido concreto de la imputación, aunque reconoció que "se comentan muchas cosas". Definió la noticia como "telúrica" y se mostró cauto a la hora de valorarla, puesto que, según explicó, lleva "mucho tiempo" sin tratar al expresidente. Su conocimiento de Zapatero, precisó, procede exclusivamente de su etapa en la política activa: "La opinión que tengo de él es a raíz de su función pública y de su etapa política".
Desde esa perspectiva, el presidente castellanomanchego descartó que la conducta investigada encaje con el perfil que él conoció. "El recuerdo que tengo siempre es la experiencia personal con Zapatero: nunca le he visto especialmente obsesionado con el dinero, ni mucho menos", afirmó. Y fue más preciso: "Nunca le vi con neurosis" ni con ninguna obsesión económica que pudiera apuntar a un comportamiento como el que ahora investiga la Audiencia Nacional. Sí le reconoció, en cambio, la capacidad de "mover cielo y tierra para ganar votos", aunque insistió en que eso es algo muy distinto.
García-Page también reconoció que mantiene discrepancias con Zapatero "en muchas cosas", pero separó esa distancia política de su valoración del proceso judicial. Concluyó con un deseo explícito hacia el expresidente: "Le deseo, lógicamente, en este proceso que le vaya bien y se pueda defender". Y expresó su confianza en que "todo pueda quedar aclarado, claro, aclarado", tanto por el bien personal de Zapatero y de su familia como por "el buen nombre del PSOE".
El 'superdomingo' electoral, "una puñalada trapera"
El presidente de Castilla-La Mancha se mostró igualmente contundente al valorar la posibilidad de que las elecciones generales, autonómicas y municipales coincidan en una misma jornada en mayo de 2027. Un escenario que calificó de "una puñalada trapera" al sistema y de "experimento enormemente arriesgado para todo el mundo" y "muy inadecuado". García-Page aseguró que no tiene "ningún indicio" para pensar que se esté barajando realmente esa opción, pero advirtió que parte de la base de que "a nadie se le ocurra esa barbaridad", dado que "no ha pasado nunca".
A su entender, la convocatoria simultánea de las tres citas electorales sería contraria al principio —que él mismo defiende— de "agotar las legislaturas". "Los ciudadanos en cada elección deben votar lo que están decidiendo", argumentó. Cuestionado por si teme no revalidar el Gobierno regional a la luz de los resultados recientes en Andalucía, respondió sin rodeos: "Todos los que estamos gobernando tememos perder la confianza de la gente, por unos motivos u otros". Y pidió que se le valore exclusivamente por su gestión, alertando de que juzgar a un político por "la efervescencia, la coyuntura y la estrategia de otro" es "una deformación del sistema, un mal funcionamiento".
El PSOE, "como un ciervo disecado"
García-Page también reflexionó sobre el estado interno del PSOE y trazó una imagen que resume su diagnóstico del partido actual. Recordó que hace una década la formación "pertenecía a la especie de los vertebrados, con cabeza, columna vertebral, brazos, era un cuerpo con huesos y músculos". Hoy, en cambio, lo describe "como un ciervo disecado": la apariencia exterior se mantiene, pero el interior "es muy distinto".
A su juicio, la causa de esa transformación arranca en el momento en que el partido eligió lo que denominó un "líder supremo" —expresión que aclaró que no es "una concesión literaria", sino una descripción precisa—, a partir del cual los órganos intermedios quedaron desarticulados. "Lo que sucede es entre el líder y quien le ha votado", señaló, en referencia a las bases del partido. Esa dinámica ha generado, a su entender, "bastante cautela" a la hora de opinar dentro de la formación, algo que defendió que no ocurría en etapas anteriores.
El presidente denunció que cada vez que manifiesta "la más mínima discrepancia", las redes sociales se llenan de lo que llamó un "ejército invisible" que se dedica a "pulverizar la imagen pública" de quienes se atreven a disentir, tachándoles de "fascistas y traidores". "Nunca he visto algo así", subrayó.
En un plano más amplio, García-Page diagnosticó que el sistema político español se ha convertido en "un laberinto imposible" y atribuyó parte de esa situación al pacto del Gobierno central con Junts para arrancar la legislatura, que a su juicio metió al PSOE "en un laberinto sin salida". Lamentó que la estrategia dominante no busque ampliar el voto, sino "sobreexcitar el voto en donde existe voto nacionalista", y advirtió que eso se hizo "dejando los valores en el cajón". Las declaraciones del martes dibujaron el perfil de un presidente autonómico que no renuncia a la crítica interna pese a las consecuencias, en un momento en que la figura de Zapatero regresa al primer plano de la actualidad judicial y el debate sobre el calendario electoral de 2027 empieza a tomar cuerpo en la política nacional.