Page pide al PSOE que acuse a Ábalos, Koldo y Aldama en el juicio

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamó este jueves que sea el propio PSOE quien se persone como acusación en el juicio del caso Koldo, que esta semana sienta en el banquillo al exministro José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama por presuntas irregularidades en contratos de mascarillas adjudicados durante la pandemia.

García-Page, que aseguró que la corrupción no admite "ningún tipo de ambigüedad", defendió que el partido es "enormemente honesto" y está "repleto" de militantes, dirigentes y cargos públicos "limpios y honestos". Sin embargo, abrió la puerta a que el PSOE actúe como acusación si se confirma que alguien "abusó" de la organización "para su beneficio personal", lo que consideró "doblemente grave" por manchar al partido y constituir al mismo tiempo un delito.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, atendiendo a los medios de comunicación este jueves en Sigüenza (Guadalajara)
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, atendiendo a los medios de comunicación este jueves en Sigüenza (Guadalajara)

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamó este jueves en Sigüenza (Guadalajara) que sea el propio PSOE quien ejerza la acusación en el juicio del caso Koldo contra el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, encausados por presuntas irregularidades en contratos de mascarillas adjudicados por el Ministerio de Transportes durante la pandemia. García-Page formuló esta propuesta a preguntas de los medios de comunicación tras el acto de restitución de obras incautadas por la dictadura franquista, celebrado en el Museo Diocesano de Arte Antiguo de la localidad alcarreña junto al ministro de Cultura, Ernesto Urtasun.

El dirigente manchego describió como "doloroso" ver algunos de los testimonios del juicio y subrayó la necesidad de que los jueces "hagan su trabajo" con plena profesionalidad. Desde esa premisa, fue tajante: con la corrupción no cabe "ningún tipo de ambigüedad, ningún tipo de tolerancia". Advirtió, no obstante, de que sus valoraciones parten "del terreno de la suposición", al encontrarse el proceso en plena fase de celebración.

La propuesta de acusación interna

García-Page planteó una distinción entre la organización como tal y quienes pudieran haber actuado en su nombre: "Otra cosa distinta es que alguien haya abusado o haya utilizado el PSOE para su beneficio personal". En ese escenario, señaló que "lo que me gustaría sinceramente es que el propio Partido Socialista, que nosotros mismos ejerciéramos la acusación contra aquellos que han abusado de la organización". Para el presidente regional, ese paso dejaría claro "que ningún ciudadano dude del PSOE y distinga perfectamente a unos de otros".

El barón socialista reconoció que aún deben "verificarse más datos", pero insistió en que esa sería la vía para que el partido salga reforzado en credibilidad. Consideró que quien haya actuado de esa forma ha robado al PSOE "de entrada su propia confianza", o ha pretendido "robarnos la decencia".

Un partido "limpios y honestos"

Frente a cualquier generalización, García-Page rechazó con contundencia que el PSOE haya sido "objeto de financiación irregular". "No lo comparto para nada", afirmó, apelando a sus "muchos años de experiencia" como militante para dar "fe de la inmensa cantidad de gente que hay honestamente y sinceramente con las ideas en la cabeza y sin pensar en el bolsillo". A su juicio, la organización "como tal" es "enormemente honesta" y está "repleta de miles y miles de militantes, de dirigentes, de cargos públicos limpios y honestos".

Preguntado expresamente por las declaraciones de Carmen Pano —quien se ratificó ese mismo día en que se llevaron "fajos de dinero a Ferraz"— García-Page no rehuyó la cuestión: "Debe aclararse sin duda ninguna". Insistió en que, si existen acusaciones de ese tipo, "lo razonable es que la organización se defienda, no estando en el mismo lugar del juicio, sino estando en la acusación". Reiteró su convicción de que el PSOE "no se ha beneficiado para nada", pero admitió que si alguien actuó "en nombre de la organización" para enriquecerse, eso "es doblemente grave: grave porque mancha todo un partido y al mismo tiempo comete un delito".

La responsabilidad política, esquivada en España

Más allá del caso concreto, García-Page aprovechó el momento para hacer una crítica de alcance más amplio sobre la cultura política española. A su juicio, el país "ha estrechado tanto el concepto de responsabilidad que incluso termina siendo útil para los políticos más desvergonzados el que todo termine en decisión de un juez". Defendió que, antes de cualquier resolución judicial, la sociedad debería haber hecho "una valoración sobre lo ético y lo no ético de los comportamientos, sobre la moral o la falta de moral de los comportamientos".

El presidente de Castilla-La Mancha lamentó que "esa carrera, esa espiral inmensa de todo el mundo por denunciar, por querellar, hace que todo vaya tan rápido a los tribunales" y que, en ese proceso, "se sortean los debates sobre la ética y la moralidad de los comportamientos". Remató su reflexión con una denuncia del doble rasero que, en su opinión, impregna la vida política: "El concepto de responsabilidad en España en realidad es polivalente. Depende del plano del que la tenga que ejercer: si está en la oposición dice unas cosas, si está en el gobierno dice otras. En esto no se salva nadie."

El PP acusa a Page de "hipocresía política"

Las declaraciones del presidente de Castilla-La Mancha no tardaron en recibir respuesta desde la oposición. El senador autonómico del PP, Miguel Ángel de la Rosa, denunció la "hipocresía política" de García-Page y le acusó de "intentar dar lecciones de ética mientras sostiene con sus hechos al mismo PSOE que está siendo investigado por corrupción".

"Page vuelve a hacer lo de siempre, que es decir cuatro titulares para quedar bien y no tomar ni una sola decisión que incomode a Pedro Sánchez", reprochó De la Rosa, quien recordó que "Castilla-La Mancha tiene ocho diputados socialistas en el Congreso que dependen políticamente de él". A su juicio, el dirigente manchego "podría haber acabado con esta legislatura cuando hubiera querido si de verdad le preocupara la corrupción, ya que tiene los votos y tiene la capacidad política. Pero no ha hecho nada, absolutamente nada".

El senador 'popular' fue especialmente duro en su diagnóstico: "Condena la corrupción en los micrófonos, pero la permite en las votaciones. Dice que le duele, pero no mueve un dedo. Habla de ética, pero practica la comodidad política".

De la Rosa amplió su crítica al círculo más próximo al presidente regional y señaló que Sergio Gutiérrez, número dos de García-Page, "era uno de los que aplaudía a manos llenas a Ábalos en el Congreso, el mismo que hoy está en el centro del escándalo". El dirigente conservador consideró que quienes ahora proclaman desconocer lo que ocurría "durante años han estado respaldando y defendiendo a quienes hoy están siendo investigados".

Para el PP, Page "intenta blanquear al PSOE hablando de militantes honestos y casos individuales", mientras los escándalos "se repiten y afectan a la gestión de dinero público en uno de los momentos más duros de nuestro país". De la Rosa concluyó que el presidente "tiene la oportunidad de demostrar que lo que dice es verdad, pero no lo hace, porque en el fondo prefiere seguir sosteniendo a Sánchez antes que defender de verdad la limpieza institucional".

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