"El país no está para bromas": Page pide a Sánchez convocar elecciones
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó este jueves el tono de su diagnóstico sobre la situación del PSOE al trasladar su temor a que no haya "llegado todavía lo peor" en las investigaciones judiciales que afectan al partido a nivel nacional. Las declaraciones, realizadas en el programa Más Vale Tarde de La Sexta, prolongan una jornada de ofensiva verbal del dirigente socialista que arrancó por la mañana en la Cadena COPE.
García-Page matizó, sin embargo, que la convulsión política en Madrid no tiene por qué arrastrar al PSOE en Castilla-La Mancha, donde el partido obtiene "entre un 20 y un 30 % más" que en las elecciones generales, y reiteró su convicción de que Pedro Sánchez debería convocar elecciones generales para no "mandar a la trinchera a toda la estructura del partido".
El presidente de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE regional, Emiliano García-Page, replicó este jueves al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la alusión que este hizo el miércoles a su persona en relación con la petición de adelanto electoral. García-Page, en una entrevista con el periodista Jorge Bustos en el programa Herrera en COPE, descartó de plano la ironía empleada por Sánchez y reclamó coherencia: si el presidente cree que una mayoría del PSOE es lo mejor para España, "y habida cuenta de las extraordinarias encuestas del CIS, lo mejor para España sería convocar".
La víspera, Sánchez había respondido a quienes dentro de su propio partido reclaman elecciones afirmando que "algún compañero" del PSOE exige ese adelanto, pero que él no puede convocarlas "por interés partidista". La alusión, sin citarle por su nombre, era una referencia inequívoca al presidente castellanomanchego, uno de los críticos más consistentes de la dirección federal del partido. García-Page no tardó en reaccionar: "El país está para cualquier cosa menos para un intento de ironía, un conato de ironía, porque no llega ni a serlo, obviamente", lamentó. Y añadió: "Podemos tener una abierta discrepancia sobre lo que es el interés general".
Investigaciones judiciales: "una bomba de racimo"
Más allá del cruce dialéctico con Sánchez, García-Page trazó un diagnóstico sombrío sobre la situación judicial que rodea al PSOE. "Lo que hay ahora acumulado por la Guardia Civil y la Policía, y que está en parte depositado en los juzgados, es tan ingente, que es una especie de bomba de racimo", afirmó. El presidente regional pronosticó, además, que "de todos los registros que se están haciendo van a salir nuevas líneas de investigación", una advertencia que apunta a que la acumulación de causas abiertas no ha tocado techo.
En ese contexto, García-Page lanzó una advertencia histórica a quienes apuestan por resistir desde las instituciones sin dar explicaciones a los ciudadanos: "La estrategia del búnker, para todos aquellos que lo han intentado en la historia, ha sido nefasta". Y fue más explícito: quien crea que esa estrategia puede funcionar "termina dentro de una prisión".
El presidente castellanomanchego apuntó también a que detrás de la decisión de no convocar elecciones no solo se esconden cálculos de partido. "Cuando se está pensando en no convocar elecciones, además de los intereses generales de España e, incluso, de un partido, hay otro tipo de intereses que probablemente están detrás de las decisiones", señaló, sin precisar a qué intereses se refería concretamente.
"Notablemente injusto" para alcaldes y concejales
García-Page dedicó una parte de su intervención a defender a los cargos públicos del PSOE que, a su juicio, están pagando las consecuencias de unas decisiones que no toman. Calificó de "notablemente injusto" que "se utilice a todos los responsables públicos del PSOE en los ayuntamientos como valladar, como muro de contención". El presidente alertó de que si finalmente se celebran elecciones en el horizonte próximo, los ciudadanos las resolverán "en clave nacional", lo que se traduce en que alcaldes, concejales y candidatos autonómicos recibirán el impacto de una valoración del Gobierno central sin haber participado "de las decisiones de la Moncloa". Eso, a su juicio, sería "un mal servicio al conjunto de la organización".
Una mayoría silenciosa en el PSOE
Uno de los mensajes más relevantes de la entrevista matinal fue la descripción que García-Page hizo del estado interno del partido. Aseguró que una "grandísima mayoría" de militantes y dirigentes socialistas piensa cosas "muy parecidas" a las que él defiende públicamente, "pero muy discretamente". La afirmación dibuja un partido con una corriente crítica numerosa pero contenida, algo que contrasta con la imagen de unidad que proyecta la cúpula federal.
"Si alguien piensa que el PSOE está en encefalograma plano, se equivoca", afirmó con rotundidad. "Hay muchísima gente, no solo muy honrada, muy trabajadora, mucha gente joven con muchas ganas, mucha gente que sabe que finalmente van a llegar momentos difíciles, pero que algunos, muchos, nos estamos cuidando de que este espacio de consensos mayoritarios que fue la socialdemocracia, que comenzó en España con la democracia, con Felipe González, con Alfonso Guerra, ese espacio tan importante lo estamos intentando preservar", subrayó.
Torres le pide que hable "dentro de nuestra casa"
La respuesta del Gobierno a las palabras de García-Page no tardó en llegar. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, instó al presidente castellanomanchego a trasladar sus críticas a los cauces internos del partido, como el Comité Federal, en lugar de hacerlas públicas. "Hablemos, compartamos y digamos las cosas donde procede, que es dentro de nuestra casa", afirmó Torres en los Desayunos Informativos de Europa Press, al ser preguntado por la petición de adelanto electoral de Page.
El ministro mostró además desconcierto ante la metáfora del "búnker" empleada por García-Page, preguntándose a qué se refería exactamente el presidente regional con esa imagen. Pese al tono de reproche implícito, Torres tendió la mano a su "compañero" y se dijo dispuesto a "sentarse" con él y "compartir un café para hablar del PSOE", siempre con la condición de que el diálogo discurriera por los canales orgánicos del partido.
"Lo peor puede estar por llegar"
Horas después, ya en la tarde del jueves, García-Page compareció en el programa Más Vale Tarde de La Sexta para insistir en su lectura sobre la gravedad del momento. El presidente castellanomanchego trasladó abiertamente su temor a que no haya "llegado todavía lo peor" en las investigaciones judiciales que afectan al partido. "Ojalá no", dijo, antes de añadir que "hay demasiadas investigaciones", en una valoración que agrava el diagnóstico que había esbozado en la entrevista matinal en COPE.
Preguntado por si Pedro Sánchez conocía los detalles de la presunta trama vinculada a Leire Díaz, García-Page optó por una lectura matizada. Señaló que, "al menos la parte que he podido leer de la instrucción del juez", se indica que, "de ser cierto", los hechos se produjeron "en los cinco días de reflexión que el presidente se dio a sí mismo". Esa cronología, a su juicio, "avalaría la idea de que él como tal no estaba en el inicio de esa situación". El dirigente regional añadió que sigue "pensando que el PSOE no ha cometido financiación irregular".
CLM como escudo frente a la tormenta nacional
García-Page aprovechó también la entrevista en La Sexta para situar en perspectiva el impacto que la crisis nacional puede tener sobre el PSOE en Castilla-La Mancha. Recordó que "desde hace ya bastante tiempo, los resultados que obtiene el PSOE en autonómicas son entre un 20 y un 30 % superiores a los que obtiene a nivel nacional" y reivindicó la singularidad de un territorio donde el socialismo ha gobernado de forma continuada. "Si alguien está acostumbrado a pedir la confianza contracorriente, es el PSOE en Castilla-La Mancha", aseguró.
Sin embargo, esa resiliencia regional no le hizo renunciar a su llamada a las urnas a escala nacional. Reiteró que, ante una opinión pública "concentrada, casi con mentalidad plebiscitaria" en lo que ocurre en Madrid, sería un error "mandar a la trinchera a toda la estructura del partido", condenando a alcaldes, concejales y candidatos autonómicos a cargar con un desgaste que no han generado.
Réplica al PP regional: "Da pereza contestar tonterías"
García-Page también respondió en La Sexta a las críticas del Partido Popular de Castilla-La Mancha, cuyo presidente, Paco Núñez, le había reprochado la posición de los diputados y senadores socialistas regionales en las cámaras nacionales. El dirigente castellanomanchego despachó la acusación con contundencia: "Da pereza tener que contestar tonterías". Reconoció estar "en minoría" dentro de su propio partido y aceptar que "hay que hacer lo que diga la mayoría, en mi partido y en el Parlamento", pero reclamó coherencia a quien le critica: "Habría agradecido que el señor que me menciona, Núñez, hubiera levantado la mano en vez de aplaudir todas las tropelías que hacía Cospedal".
García-Page defendió además que sus discrepancias con el Gobierno central en asuntos concretos, como "el intento de financiación privilegiada", han servido precisamente para evitar que determinadas decisiones se llevaran a cabo, reivindicando así el valor de la disidencia interna frente a la disciplina de voto ciega. La jornada confirma que el presidente castellanomanchego ha consolidado su papel como la voz disidente más activa y constante del socialismo español, con una cadencia de declaraciones críticas que ya no se limita a momentos puntuales sino que se ha convertido en una estrategia comunicativa sostenida.