Page adelanta una nueva bajada del paro en Castilla-La Mancha
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, avanzó este miércoles desde Bruselas que el dato de paro de junio, que se hará público este jueves, registrará una nueva bajada en la región, y reclamó a ayuntamientos y diputaciones que hagan públicas sus alegaciones a los planes de las cuencas hidrográficas. El anuncio sobre el empleo coincide con el undécimo aniversario de su primera investidura y llega un día después de que el desempleo en mayo se situara en 115.455 personas, mínimo para ese mes desde 2008.
En paralelo, García-Page elevó el tono de sus críticas al PSOE en una extensa entrevista con El Periódico de Catalunya, en la que denunció que el partido acumula "más de 120 miembros o exmiembros imputados", advirtió del riesgo de una imputación de la propia organización y aseguró que el PSOE atraviesa "el peor momento" de su historia reciente en términos de credibilidad.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, adelantó este miércoles en Bruselas que el dato de paro registrado correspondiente al mes de junio confirmará una nueva bajada del desempleo en la región. El anuncio, realizado antes de su intervención en la sesión plenaria del Comité Europeo de las Regiones, llega un día antes de la publicación oficial de los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social por parte del Ministerio de Trabajo.
El último dato disponible, el de mayo, situó el desempleo en Castilla-La Mancha en 115.455 personas, la cifra más baja para ese mes desde 2008. La afiliación a la Seguridad Social alcanzó en ese mismo periodo los 814.280 cotizantes, máximo de la serie histórica.
Page aprovechó su comparecencia ante los medios para hacer balance de su trayectoria al frente del Ejecutivo autonómico en una fecha con carga simbólica: este miércoles se cumplen once años de su primera investidura como presidente de Castilla-La Mancha. "Es un tanto especial también para mí, porque precisamente se cumplen 11 años de mi primera investidura", señaló el dirigente, que recordó el compromiso que asumió entonces para revertir la situación del desempleo en la región.
El autoultimátum de 2015
El presidente regional rememoró que al llegar al gobierno pidió a su propio partido que no le permitiera repetir como candidato si no lograba "dar la vuelta" al "terrible dato de paro" que presentaba Castilla-La Mancha en aquel momento. "Ahora no se estila mucho en la política española cumplir con la palabra que se le da a la gente y menos aún establecer ultimátum o autoultimátum", afirmó.
Once años después, reivindicó el cumplimiento de ese compromiso: las cifras del desempleo están "a la mitad" y la comunidad ha sumado más de 210.000 personas a su población activa desde entonces. Page se declaró "satisfecho", aunque matizó que no lo está "plenamente", porque el Ejecutivo regional debe seguir trabajando para consolidar la creación de empleo. "La región sigue creciendo, seguimos atrayendo empresas, seguimos creando empleo, pero hay que seguir dando satisfacción a la gente", subrayó.
Exige a ayuntamientos y diputaciones que publiquen sus alegaciones al agua
Page aprovechó también su presencia en Bruselas para volver a reclamar a los ayuntamientos y diputaciones provinciales de Castilla-La Mancha que hagan públicas sus alegaciones a los planes de las cuencas hidrográficas. El presidente regional recordó que lanzó esa invitación "hace 10, 15 días" y lamentó que aún no haya obtenido respuesta. "La verdad sea dicha, que sigo esperando", señaló.
Subrayó que la Junta ha presentado alegaciones a todos los planes de cuencas que afectan a la región y advirtió de la contradicción que supone reclamar mejoras en materia hídrica en los medios o en los mítines para luego no trasladar esas exigencias a los trámites formales. "Escucho a todo el mundo hablar del agua, pero lo que me gustaría ver es que se hayan retratado a la hora de llevar lo que dicen en los medios de comunicación o en los mítines a las exigencias en los trámites de alegación", afirmó.
El presidente castellanomanchego reclamó "un arrope" y un "empuje" a la acción de la Junta por parte del conjunto de administraciones locales y provinciales de la comunidad. Indicó asimismo que el Ejecutivo regional seguirá "insistiendo en que se prorrogue la Directiva del agua actual" para evitar que entre en vigor en 2027, una fecha que, a su juicio, "supondría un frenazo en seco a muchas de las expectativas que tenemos".
Las declaración se produjo en Bruselas, donde participa en la sesión plenaria del Comité Europeo de las Regiones, en la que defiende un dictamen sobre relevo generacional en la agricultura. La jornada europea no fue, sin embargo, el único escenario desde el que el presidente castellanomanchego lanzó mensajes este miércoles.
Critica los 120 imputados del PSOE
Al margen de la cuestión económica, Page volvió a elevar el tono de sus críticas hacia la dirección federal del PSOE. En una entrevista publicada este miércoles por El Periódico de Catalunya, el dirigente socialista cuestionó que la organización continúe negando cualquier responsabilidad política por la situación que atraviesa, denunció que el partido acumula "más de 120 miembros o exmiembros imputados" y defendió que debe situarse por encima de cualquier liderazgo individual para recuperar la confianza ciudadana. "¿No somos culpables de nada? ¿No somos responsables de nada de lo que está pasando?", se preguntó.
"Me cuesta creer que con todo lo que está pasando nada sea responsabilidad del propio partido. Es más fácil fabricar excusas, conspiraciones o coartadas. Pero las coartadas políticas no son igual que las judiciales", afirmó. El jefe del Ejecutivo castellanomanchego insistió en que la formación atraviesa una etapa de profunda pérdida de conexión con la ciudadanía. A su juicio, existe "una desconexión enorme, un divorcio muy considerable entre la calle y la organización", circunstancia que atribuyó, entre otros factores, a la ausencia de autocrítica dentro del PSOE.
En este sentido, reivindicó una forma distinta de ejercer el liderazgo político. "Los liderazgos importantes conviven con las críticas; es más, se basan en la propia autocrítica", sostuvo antes de recordar que "estamos en una etapa sanchista, pero el Partido Socialista fue y tiene que ser otra cosa". Asimismo, defendió que "la militancia no equivale a complicidad" y que discrepar no supone actuar contra el partido.
Críticas al Comité Federal
Buena parte de la entrevista giró en torno al Comité Federal celebrado el pasado sábado, una cita marcada por el cierre de filas de la mayoría de los dirigentes con el secretario general y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras las últimas semanas de tensión política y judicial.
Page explicó que, más que el contenido de la reunión, le llamó la atención la actitud de la dirección del partido. "Me quedo con la ansiedad que vi por demostrar fuerza", señaló. Según argumentó, cuando una organización actúa con tranquilidad no necesita escenificar unanimidad. "Cuando se está con el ánimo tranquilo, sereno, cuando se tiene tranquilidad, no es necesario forzar. El estado de nervios por que se puede producir una crítica o dos se traduce finalmente en el efecto contrario. Lo sospechoso es que necesiten combatir cualquier tipo de crítica", manifestó.
Preguntado sobre si esa actitud escondía debilidad, respondió que, en realidad, "no la esconde, la manifiesta". A su juicio, cuanto mayor es el esfuerzo por aparentar que no existen discrepancias internas, más evidente resulta la fragilidad del liderazgo.
"Muchísimos" dirigentes piensan lo mismo
Durante la entrevista, Page rechazó que sus posiciones sean aisladas dentro del PSOE. Al ser preguntado por si otros responsables socialistas comparten su análisis, respondió que "muchísimos" dirigentes mantienen opiniones similares aunque no las expresen públicamente. Según afirmó, existe un amplio sector del partido que comparte las mismas preocupaciones que percibe en la sociedad española y que observa con inquietud la evolución de la organización, aunque actualmente prefiera mantener un perfil discreto.
Advierte del riesgo de una imputación del PSOE
Otro de los aspectos más relevantes de la conversación fue la posibilidad de que el propio PSOE pudiera resultar investigado judicialmente como organización. Para García-Page se trata de un "riesgo evidente", especialmente por la acumulación de procedimientos que afectan a antiguos responsables socialistas.
El presidente castellanomanchego lamentó además que, durante el Comité Federal, Pedro Sánchez no ofreciera garantías expresas de que esa posibilidad pudiera descartarse. A su juicio, esa ausencia de certezas contribuye a aumentar la preocupación existente entre numerosos militantes y cargos del partido, que observan con inquietud el deterioro de la imagen pública de la formación.
"El peor momento" de credibilidad
El presidente autonómico aseguró igualmente que el PSOE atraviesa actualmente su momento más delicado en términos de credibilidad. En este contexto, comparó la situación actual con la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba, de quien destacó que dejó la dirección socialista con 110 diputados en el Congreso.
Según recordó, el posterior descenso electoral coincidió con la llegada de Pedro Sánchez al liderazgo. "Todo cayó en picado hasta el punto de que Podemos pudo sobrepasarnos", afirmó. También recordó que el PSOE llegó a quedarse con 85 escaños, resultado que identificó con uno de los momentos de mayor debilidad electoral del partido y que, en su opinión, evidencia el deterioro experimentado durante los últimos años.
Estas declaraciones de Page se producen apenas unos días después del Comité Federal del PSOE, en el que volvió a reclamar una profunda reflexión interna y defendió que el partido debe anteponer sus intereses colectivos a los de cualquier dirigente. Sus palabras consolidan su posición como la principal voz crítica dentro de la organización en un momento de máxima presión política y judicial para la dirección federal.