Aprobado un trasvase de 87 hm3 del Tajo-Segura para agosto y septiembre
La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura ha autorizado un total de 87 hectómetros cúbicos desde los embalses de Entrepeñas y Buendía para los meses de agosto y septiembre: 60 hm3 para el mes en curso, al permanecer el sistema en nivel uno, y otros 27 hm3 para septiembre, cuando las previsiones apuntan ya a un descenso a nivel dos.
La Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía ha lamentado la autorización y ha advertido de que regresar al nivel dos tras un ciclo húmedo demuestra que "no podemos dar por consolidada la recuperación" de los embalses de cabecera, reclamando mayor prudencia en la gestión de unas reservas que deben actuar como colchón ante futuros periodos secos.
La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura aprobó este viernes un trasvase de 60 hectómetros cúbicos (hm3) desde los embalses de Entrepeñas y Buendía, en la cabecera del Tajo (Guadalajara/Cuenca), para cubrir las necesidades del mes de agosto. La cifra representa el máximo volumen trasvasable que permiten las actuales reglas de explotación del sistema, aplicable cuando las reservas conjuntas de ambos pantanos superan el umbral de los 1.300 hm3, situación conocida como nivel 1.
La decisión fue confirmada por fuentes de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, que explicaron a la agencia EFE las condiciones técnicas y normativas que determinan dicho techo de derivación.
Estado actual de los embalses de cabecera
Al inicio de esta semana, los embalses de Entrepeñas y Buendía sumaban conjuntamente 1.415,03 hm3 almacenados, lo que equivale al 56,19% de su capacidad total. Ambos pantanos tienen una capacidad conjunta de 2.518 hm3, de manera que sus reservas actuales superan en más de 115 hm3 el umbral mínimo de nivel 1 que activa el trasvase máximo permitido.
Esta holgura explica que la Comisión haya podido aprobar la derivación máxima para agosto, si bien el margen sobre el umbral no es en absoluto amplio si se descuenta el agua ya comprometida para el trasvase y se tiene en cuenta la evolución habitual de las reservas durante los meses de verano, época de mayor evaporación y menor aportación hídrica en la cuenca del Tajo.
Incertidumbre sobre septiembre
Las mismas fuentes de la Consejería de Desarrollo Sostenible subrayaron que no es posible anticipar el volumen que se derivará en septiembre, ya que la decisión dependerá de las existencias que registren los embalses de cabecera en el momento en que se convoque la correspondiente reunión de la Comisión. El dato clave será si Entrepeñas y Buendía siguen por encima de los 1.300 hm3 a finales de agosto o si el consumo estival y la falta de precipitaciones llevan los niveles a un escenario de nivel 2, que activaría reglas de explotación más restrictivas y un techo de trasvase sensiblemente inferior.
Sin embargo, la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía ya da ese escenario por hecho: según trasladó en nota de prensa, la Comisión ha autorizado además 27 hm3 adicionales para septiembre, mes en el que las previsiones sitúan el sistema directamente en nivel dos. Sumados a los 60 hm3 de agosto, el total de agua que saldrá de la cabecera del Tajo en ambos meses asciende a 87 hm3.
Los Ribereños piden prudencia ante el regreso al nivel dos
La Asociación de Municipios Ribereños lamentó la autorización y advirtió de la necesidad de preservar el agua acumulada durante el último ciclo húmedo para afrontar con garantías los próximos años. Su presidente, Borja Castro, consideró que el previsible descenso de nivel obliga a gestionar las reservas con mayor cautela.
"Volver a nivel dos después de un ciclo húmedo demuestra que no podemos dar por consolidada la recuperación de Entrepeñas y Buendía. Tenemos que gestionar estas reservas pensando también en los próximos años", señaló Castro.
Desde la Asociación recordaron que Entrepeñas y Buendía son embalses de regulación hiperanual, cuya función es precisamente acumular agua en los periodos de abundancia para sostener el suministro durante las etapas de sequía prolongada. A comienzos de este año, los Ribereños ya habían advertido de la importancia de conservar esas reservas ante una posible etapa de menores aportaciones hídricas.
Castro insistió en que la prioridad debe ser evitar que la cabecera vuelva a entrar en una dinámica de pérdida continuada de reservas. "No queremos generar alarmismo de cara al turismo, pero sí aprender de lo ocurrido otras veces. Si después de estos años húmedos volvemos ya a nivel dos, es evidente que tenemos que ser mucho más prudentes con el agua que queda", subrayó.
El Acueducto Tajo-Segura, cuya gestión corresponde a la Comisión Central de Explotación, es una infraestructura hidráulica de carácter nacional que, desde su puesta en marcha en 1979, conduce agua desde la cabecera del Tajo hasta las cuencas del Segura y del Júcar para abastecer a regantes y municipios del sureste español. Su gestión es objeto de tensión permanente entre las comunidades autónomas donantes —especialmente Castilla-La Mancha— y las receptoras, fundamentalmente Murcia y la Comunitat Valenciana.