Page contra el indulto a Borrás: La corrupción no se debe indultar
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha mostrado contrario al indulto parcial concedido por el Consejo de Ministros a la expresidenta del Parlament de Catalunya Laura Borrás y ha advertido de que "hay conceptos que no se deben indultar, como es la corrupción". El dirigente socialista realizó estas declaraciones este miércoles en una entrevista en el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER.
En la misma entrevista, García-Page reconoció tener "muchas dudas" sobre la situación judicial del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, defendió la gestión del incendio de La Mierla (Guadalajara) y rechazó el nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Ejecutivo central por considerar que convertiría a Castilla-La Mancha en la comunidad "peor financiada" del país.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, cargó este miércoles con dureza contra el indulto parcial a Laura Borrás, expresidenta del Parlament de Catalunya condenada por prevaricación y falsedad documental, al considerar que fue una concesión ante un "chantaje independentista" que contradice los compromisos públicos del PSOE en materia de lucha contra la corrupción. García-Page realizó estas valoraciones en una entrevista en la Cadena SER, en la que también abordó la situación judicial de Zapatero, los incendios forestales, el pacto climático propuesto por Pedro Sánchez y el nuevo modelo de financiación autonómica.
"Hay conceptos que no se deben indultar, como es la corrupción. Lo hemos dicho por activa y por pasiva y lo hemos prometido", afirmó el presidente castellanomanchego, que subrayó que el indulto a Borrás "no tiene nada que ver con la amnistía" sino que responde a un "chantaje independentista". García-Page preguntó con ironía: "¿Ganamos en credibilidad para decirle a la gente que estamos en contra de la corrupción?".
El dirigente socialista reprochó además que la medida se haya adoptado "de tapadillo, sin quererlo contar", lo que a su juicio evidencia "que ya hay la asunción de que esto es algo muy doloroso". Advirtió de que el momento elegido —con "agosticidad y cuando todo el mundo está con la maleta hecha para irse de vacaciones"— agrava el daño político, precisamente cuando el partido "más necesita dar una sensación de firmeza e intolerancia contra la corrupción". Señaló también que, además del indulto a Borrás, se han concedido otros a personas vinculadas al PSOE, y reprochó la falta de transparencia con la que se ha gestionado todo el proceso.
"No soy de los de poner la mano en el fuego, pero tenía dudas cero"
En un tono más personal, García-Page reconoció que la situación judicial de Zapatero le genera "muchas dudas" y que eso es "lo que más le corroe". "Si tuviera la certeza de que todo es falso, estaría tranquilo. Si tuviera la certeza de que todo es verdad, estaría fastidiado, pero tranquilo. Lo peor es la duda", afirmó.
El presidente autonómico dijo haber conocido a Zapatero "de presidente del Gobierno" y haberle "apreciado mucho", y aseguró que, hasta ahora, estaba "totalmente convencido de que no tenía ninguna ambición económica". No obstante, reconoció que las informaciones conocidas "se traducen en dudas" y que "el que no las tenga es que el fanatismo y el sectarismo de partido nos llegan a ese punto". "Ser militante no significa ser cómplice", concluyó en este apartado.
García-Page expresó su deseo de que Zapatero pueda "explicar su causa en los tribunales" y le recomendó que abandone el frente mediático: "Cuando se está en los tribunales con acusaciones tan fuertes, intentar mantener un relato y una explicación pública es una cosa imposible". A su juicio, Zapatero debe centrarse en su estrategia judicial y dejar que sean los demás quienes deseen que pueda salir bien, o "condenar claramente y alegrarnos de que la justicia se abra paso" si no lo logra.
"La peor financiada": Page rechaza el modelo autonómico pactado con ERC
El presidente autonómico también se mostró abiertamente contrario al nuevo modelo de financiación autonómica impulsado por el Gobierno central y acordado con ERC. García-Page relacionó la postergación al 4 de septiembre de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera —que debía haberse celebrado este mismo miércoles— con la inestabilidad política general: "Parece mentira que estemos hablando de financiación tras doce años de retraso, cuatro años sin presupuestos y con la precariedad política que hay".
Su objeción de fondo es ideológica y territorial a la vez. "Este es un modelo que a quien más le tiene que doler es a la izquierda", dijo con contundencia. "El sistema de progresividad que ha defendido siempre la izquierda se rompe: aquí no se paga a las comunidades autónomas por lo que les cuestan sus competencias, que sería lo lógico. A quien más tiene, más se le paga. Y ese planteamiento no lo voy a asumir desde un planteamiento progresista."
García-Page reconoció que el nuevo modelo supondría más dinero para Castilla-La Mancha, pero rechazó esa lectura como suficiente. "Es verdad que hay más dinero para todos, pero se reparte peor, bastante peor. Llevamos años siendo de las cuatro comunidades peor financiadas y con este modelo seríamos la peor financiada", alertó. Frente a ello, abogó por un sistema que garantice "la misma oportunidad sanitaria, educativa y de prestación social" para todos los ciudadanos con independencia de su lugar de residencia, fijando estándares concretos como "estar a menos de 40 minutos de un centro de salud o a menos de una hora de un hospital de referencia".
Sobre el acuerdo bilateral alcanzado con Canarias esta semana, García-Page fue escueto pero significativo: "Si eso lo hicieran con cada uno, habría que ver."
Incendios: "Salvamos 40 municipios, al menos siete se habrían quemado por completo"
García-Page defendió la gestión del incendio de La Mierla (Guadalajara), el mayor en superficie de la historia de la región con cerca de 32.000 hectáreas afectadas, la mayoría en el Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara. El presidente explicó que desde el primer momento se asumió que el fuego "iba a ser de gran envergadura" y que por ello "se movilizaron más medios que nunca", contando también desde el inicio con efectivos del Estado.
Explicó la estrategia seguida como "elemental": "Lo primero son las vidas y, a veces, se sacrifican hectáreas de terreno para poder salvar vidas. Lo segundo es salvar los núcleos de población, porque si se quemaban las casas y los campos era muy difícil que la vida pudiera continuar en los pueblos, mientras que el campo muchas veces se regenera." Bajo esa prioridad, se lograron proteger 40 municipios, de los que "al menos siete se podrían haber quemado por completo".
El presidente recordó que el día en que se declaró el incendio de La Mierla había simultáneamente otros dieciséis focos activos en Castilla-La Mancha, lo que subraya la magnitud del dispositivo desplegado. Aprovechó también para reivindicar la trayectoria de Geacam, la empresa pública de gestión ambiental regional, cuya plantilla ha duplicado desde que su antecesora en el cargo, María Dolores de Cospedal, "quiso liquidarla". Señaló que los trabajadores de Geacam, fuera de la campaña de incendios, permanecen activos en trabajos de campo, lo que a su juicio marca la diferencia.
García-Page pidió cautela ante las reacciones inmediatas: "Hay que asumir con humildad todo tipo de tragedias porque la naturaleza casi siempre provoca situaciones de desborde. Aparecen demagogia, populismo, infundios, bulos y desinformación. No hay que establecer conclusiones tan rápidamente." Destacó además que la superficie forestal de la región ha crecido un 14% durante su etapa de gobierno pese a la evolución de los incendios, y que el 90% de los incendios se apagan en fase de conato.
Page: "Me apuntaría a un pacto de Estado, pero plantearlo es poco realista"
En el plano político-climático, el presidente castellanomanchego respaldó la propuesta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de impulsar un pacto de Estado frente a la emergencia climática, aunque con reservas sobre su viabilidad real. "Me apuntaría a todos los pactos de Estado porque creo en ellos y han hecho mucho bien a España. Plantearlo en estos momentos, con el ambiente político que ha habido a lo largo de toda la Legislatura, me parece poco realista", señaló.
García-Page insistió en la necesidad de combatir el negacionismo climático con firmeza. "El cambio climático no es una opción. Quien lo está negando niega la inteligencia humana. El clima está cabreado y cada vez manda mensajes más evidentes", afirmó. En ese sentido, coincidió con el Ejecutivo en la necesidad de "poner pie en pared a los discursos negacionistas" y valoró positivamente que el Gobierno "defiende una política de sostenibilidad en la que España ha avanzado muchísimo", citando los avances en energías renovables y la protección de la superficie forestal.
Matizó, sin embargo, que para que un pacto de Estado sea efectivo deben participar las dos grandes formaciones que "dan estabilidad" al país, porque estos acuerdos "no son la mitad más uno del parlamento."