Muere un lince ibérico atropellado en San Martín de Montalbán
Un ejemplar de lince ibérico ha muerto este miércoles tras ser atropellado en la carretera CM-4009, a la altura del kilómetro 53, en el municipio toledano de San Martín de Montalbán. El accidente se produjo a las 8.58 horas y fue confirmado por el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha.
El lugar del siniestro contaba con señalización específica que advertía del riesgo de atropello de fauna silvestre. En el operativo de respuesta intervinieron efectivos de la Guardia Civil y agentes medioambientales.
Un lince ibérico (Lynx pardinus) ha perdido la vida este miércoles, 5 de agosto de 2026, tras ser atropellado por un vehículo en la carretera CM-4009 a su paso por San Martín de Montalbán (Toledo), en el kilómetro 53 de esa vía. El accidente ocurrió a las 8.58 horas y fue atendido por los servicios de emergencia movilizados desde el 112 de Castilla-La Mancha, que confirmaron la muerte del animal.
El ejemplar fue localizado en un tramo de carretera que disponía de señales de tráfico específicas para advertir a los conductores del peligro de cruce de fauna silvestre, una medida preventiva que en este caso no logró evitar el atropello. La presencia de esa señalización evidencia que la zona es reconocida como corredor de tránsito habitual para la especie.
En el operativo activado desde el Centro de Coordinación del 112 participaron patrullas de la Guardia Civil y agentes medioambientales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), encargados de gestionar el lugar del accidente, retirar el cadáver del animal y iniciar los trámites de registro del ejemplar fallecido.
La accidentalidad vial, una de las principales amenazas para el lince
El lince ibérico es la especie de felino más amenazada de Europa y, aunque su población ha experimentado una notable recuperación en las últimas dos décadas gracias a los programas de cría en cautividad y reintroducción, los atropellos en carretera siguen figurando entre las causas de mortalidad no natural más frecuentes. Castilla-La Mancha forma parte del área de distribución de la especie en la Península Ibérica, con presencia de ejemplares tanto en zonas de reproducción como en dispersión juvenil, lo que incrementa el riesgo de incidentes en vías de tráfico rodado que atraviesan sus territorios.
La pérdida de cada individuo tiene un peso significativo para los planes de conservación, dado que la viabilidad a largo plazo de las poblaciones depende de mantener tasas de mortalidad bajo control. Las administraciones competentes en materia medioambiental combinan la señalización viaria con otras medidas como pasos de fauna, vallas-guía y sistemas de alerta dinámica en los tramos más críticos, aunque la efectividad de estas infraestructuras está supeditada a la velocidad y atención de los conductores.