La DGT intensifica en Toledo los controles de velocidad esta semana
El subdelegado del Gobierno de España en Toledo, Carlos Ángel Devia, ha presentado este lunes la campaña especial de vigilancia y control de velocidad de la Dirección General de Tráfico (DGT), que la Guardia Civil desplegará en las carreteras de la provincia hasta el próximo domingo, 9 de agosto, en vías urbanas e interurbanas.
La campaña llega después de que 14 personas hayan fallecido en las vías interurbanas toledanas en lo que va de 2026, seis menos que en el mismo periodo del año anterior, pero con el agravante de que cinco de esos fallecimientos se produjeron en los dos últimos fines de semana.
El subdelegado del Gobierno de España en la provincia de Toledo, Carlos Ángel Devia, presentó este lunes la nueva campaña especial de vigilancia y control de velocidad de la Dirección General de Tráfico (DGT), que se extenderá hasta el próximo domingo, 9 de agosto, en carreteras urbanas e interurbanas de la provincia. El acto de presentación contó con la presencia del jefe provincial de Tráfico, Francisco Javier Caparrini, y del capitán jefe del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil en la provincia, y respondió a la necesidad de frenar una velocidad excesiva que el propio Devia situó como factor concurrente en aproximadamente uno de cada cinco siniestros mortales del país.
"Ese exceso de velocidad que no se respeta prácticamente no supone una ganancia de tiempo en nuestro destino. Y sí puede suponer la pérdida de vida, o bien de un peatón o bien de un conductor", advirtió Devia durante la presentación, con una declaración que sintetizó el eje central del operativo.
Durante esta semana, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificarán los controles en los tramos considerados de mayor riesgo asociado a la velocidad: aquellos puntos donde se superan habitualmente los límites establecidos o donde el índice de siniestralidad es más elevado. Las policías locales que se adhieran a la campaña reforzarán también la vigilancia en las vías urbanas de sus respectivos municipios.
El subdelegado recordó que aproximadamente el 30% de los siniestros mortales en España está relacionado de forma directa con una velocidad excesiva o inadecuada. "Esto nos hace pensar que hay que sensibilizar, porque aproximadamente en uno de cada cinco siniestros mortales, la velocidad es uno de los factores concurrentes", señaló Devia, que incidió de manera especial en el riesgo de las carreteras convencionales, donde se concentra una parte importante de los accidentes con resultado de muerte.
Los propios conductores reconocen los excesos de velocidad
Las cifras que maneja la DGT reflejan una contradicción preocupante entre la conciencia del riesgo y la conducta real al volante. Alrededor del 60% de los conductores españoles reconoce circular por encima de los límites en carreteras convencionales, casi el 50% admite hacerlo en vías urbanas y más del 60% en autopistas y autovías. La DGT insiste en que la velocidad no solo incrementa la probabilidad de sufrir un siniestro, sino también la gravedad de sus consecuencias: en las carreteras convencionales puede favorecer las salidas de vía y las colisiones frontales, dos de los tipos de accidente con mayor riesgo de provocar fallecimientos o lesiones graves.
Devia subrayó que el objetivo de la campaña es avanzar hacia la reducción de la siniestralidad, aunque reconoció la dificultad de la meta: "El objetivo cero es muy difícil de conseguir, pero afortunadamente en los últimos años hemos ido bajando". En la última campaña específica de control de velocidad celebrada en España se vigilaron cerca de 1,9 millones de vehículos en todo el país, y aproximadamente un 5% de los controles terminó en denuncia.
Respetar los límites es salvar vidas
La DGT recuerda que los límites de velocidad vigentes en vías interurbanas establecen un máximo de 120 km/h en autopistas y autovías y de 90 km/h en carreteras convencionales para turismos y motocicletas, sin posibilidad de rebasarlo en maniobras de adelantamiento. En el ámbito urbano, los límites generales son de 20 km/h en vías de plataforma única de calzada y acera, 30 km/h en vías de un solo carril por sentido y 50 km/h en las que cuentan con dos o más carriles por sentido. En las travesías, el límite genérico es igualmente de 50 km/h. La Dirección General de Tráfico insiste en que estas velocidades son máximos autorizados y que, en cualquier circunstancia, deben adaptarse a las condiciones de la vía, el tráfico, la meteorología y la visibilidad.
Superar esos límites puede acarrear sanciones económicas de entre 100 y 600 euros, así como la pérdida de hasta seis puntos del permiso de conducir. El artículo 379 del Código Penal tipifica además como delito superar en 60 km/h la velocidad máxima permitida en vías urbanas o en 80 km/h en vías interurbanas, con penas que pueden incluir prisión, multa, trabajos en beneficio de la comunidad y la privación del derecho a conducir.
Seis fallecidos menos en las carreteras de Toledo
En lo que va de 2026, las vías interurbanas de la provincia de Toledo han registrado 14 fallecidos, lo que supone seis víctimas mortales menos que en el mismo periodo de 2025, cuando la cifra ascendía a 20. El descenso fue valorado positivamente por las autoridades de Tráfico, aunque con cautela ante los últimos datos: cinco de esas muertes se produjeron durante los dos últimos fines de semana, lo que llevó a los responsables provinciales a lamentar públicamente la concentración de siniestros graves en tan poco tiempo.
El jefe provincial de Tráfico, Francisco Javier Caparrini, quiso dejar claro el carácter preventivo de los dispositivos de control: el objetivo de la campaña no es recaudar sanciones, sino lograr que los conductores interioricen el respeto a los límites de velocidad como una obligación que salva vidas. "No es sancionar, sino conseguir que los conductores respeten los límites y evitar nuevas víctimas en las carreteras", resumió Caparrini.