La Catedral de Toledo abre su primer Año Santo en ocho siglos
La catedral de Toledo celebrará su primer Año Santo en ocho siglos tras recibir una bula pontificia del papa León XIV, leída este sábado ante la imagen de la Virgen del Sagrario en la Puerta de Reyes del templo. El jubileo arrancará el 25 de octubre y coincide con el 800 aniversario de la colocación de la primera piedra del Templo Primado, cumplido el pasado viernes.
La festividad de la patrona de la ciudad acumuló este año una doble efeméride: el octavo centenario de la catedral y el primer centenario de la coronación canónica de la Virgen del Sagrario. Por ello, la imagen procesionó de forma excepcional por el exterior del templo hasta la plaza del Ayuntamiento, algo que solo había ocurrido el pasado 30 de mayo.
La catedral de Toledo vivió este sábado, 15 de agosto de 2026, una jornada histórica que difícilmente volverá a repetirse: la proclamación pública de la primera bula de Año Santo de su historia, concedida por el papa León XIV a petición del arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, con motivo del VIII Centenario de la colocación de la primera piedra del templo. El jubileo, que se iniciará el 25 de octubre, convertirá la Puerta de Reyes en Puerta Santa y abrirá un período de peregrinación por el que se espera que pasen miles de fieles a los pies de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad.
La bula fue leída en voz alta por el deán de la catedral, Juan Pedro Sánchez Gamero, ante la imagen de la Virgen del Sagrario, que había salido de forma excepcional del templo por la Puerta Llana para recorrer las calles del casco histórico hasta la plaza del Ayuntamiento. Allí, ante la Puerta de Reyes y con numerosos fieles y autoridades como testigos, se celebró el acto solemne que abre un capítulo sin precedentes en la historia del primer templo de la Iglesia española.
La jornada había comenzado con la misa en honor a la Virgen del Sagrario, presidida por el arzobispo Cerro Chaves. En su homilía, el prelado se refirió a los conflictos y desastres que asolan el mundo —"¿Cómo vamos a olvidar los fuegos tremendos que queman tantas esperanzas y tantas alegrías?"— y apeló al Evangelio y a la doctrina social de la Iglesia como respuesta de fondo. Invocó la figura de la Virgen del Sagrario como símbolo de esperanza y animó a los toledanos y a futuros peregrinos a cruzar la Puerta Santa para llegar hasta el lugar donde, según la tradición, la Virgen se apareció a San Ildefonso, patrón de Toledo, para imponerle la casulla celestial.
La doble efeméride que marca el año —el octavo centenario de la catedral y el primer centenario de la coronación canónica de la Virgen del Sagrario— explica la excepcionalidad de la procesión exterior. Habitualmente, la imagen únicamente procesiona por las naves interiores del templo, y solo en ocasiones muy singulares ha salido a la calle. La última vez había sido el 30 de mayo, cuando se cumplió el centenario de la coronación canónica y la Virgen recorrió las calles del casco histórico hasta la plaza de Zocodover, siguiendo el mismo itinerario de la procesión de 1926.
La jornada, que este año gozó de una tregua frente al calor sofocante de ediciones anteriores, recuperó también la tradición de los botijos, con los toledanos acudiendo como cada 15 de agosto a la catedral para beber agua en honor a su patrona.
Una cita institucional de primer orden
A los actos asistieron representantes de las principales administraciones del país. La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, toledana de origen, subrayó el carácter "especial" de la jornada y destacó el VIII Centenario como "un acontecimiento de excepcional interés por parte del Gobierno de España". Animó a participar en las actividades organizadas con motivo de la efeméride y reivindicó el papel de Toledo en la historia de España y de Europa: "La autoestima de la ciudad se mide no solamente por el futuro sino por sus tradiciones".
El consejero de Fomento del Gobierno de Castilla-La Mancha, Nacho Hernando, destacó que para la región es "un honor" participar en los actos del VIII Centenario, que a su juicio "trasciende el ámbito local y regional para convertirse en un reconocimiento colectivo a un legado que forma parte de la historia de todo el país". Hernando recordó que la catedral ha sido testigo de acontecimientos excepcionales a lo largo de sus ocho siglos, incluidos varios eclipses totales y anulares —en alusión al que se contempló desde España el pasado miércoles—, y destacó que la conmemoración está sirviendo para unir esfuerzos entre administraciones e instituciones. "La Catedral Primada es mucho más que un edificio; es patrimonio de todo un país y uno de los símbolos que mejor representan nuestra historia común", afirmó el consejero.
También estuvieron presentes el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez; la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo; el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, y el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, entre otras autoridades civiles, militares y religiosas.
El orgullo de ser toledanos
El alcalde Velázquez felicitó a todos los toledanos y apeló al carácter único de unas fiestas que invitan a "volvemos a sentirnos pequeños, nos reencontramos con personas que no veíamos desde hace muchos años y volvemos a experimentar el orgullo de ser toledanos". Incidió en el privilegio histórico que supone el centenario: "Hace ocho siglos aquí al lado se ponía la primera piedra de la construcción del templo primado catedralicio español". Velázquez también invitó a los toledanos que aún no lo hayan hecho a visitar la exposición 'Primada', organizada con motivo del aniversario: "Es una exposición verdaderamente extraordinaria que no les dejará indiferentes". Cerró su intervención agradeciendo la labor de la Policía Local, los Bomberos, Protección Civil, los servicios sanitarios y los trabajadores del Ayuntamiento, "que trabajan para que otros podamos disfrutar".
Por su parte, Núñez aprovechó la jornada para reivindicar la importancia de las fiestas populares y las tradiciones de Castilla-La Mancha, subrayando que el 15 de agosto "llena de color, brillo y luz especial a nuestros pueblos" en toda la región. "Vivir nuestra raíz, nuestra fiesta y nuestra tradición es vivir el presente, pero también plantear el futuro de Castilla-La Mancha", señaló el presidente regional del PP.
El Año Santo de Toledo, el primero en los ocho siglos de historia del Templo Primado, se perfila así como uno de los grandes eventos religiosos y culturales de la región en los próximos meses, con la mirada puesta en los peregrinos que desde el 25 de octubre podrán cruzar la Puerta Santa y acceder a la catedral buscando el mismo lugar donde, según la tradición, la Virgen se apareció al patrón de la ciudad hace más de trece siglos.