Cae una red que producía cocaína en España con detenidos en Toledo

La investigación, iniciada hace año y medio, descubrió una organización que importaba la droga oculta en madera, fruta, cemento y chatarra a través de puertos europeos como el de Bélgica.

El líder de la red, conocido como "el quemado", mantenía contactos directos con el cartel de Cali y viajaba con frecuencia a Colombia y Panamá para cerrar acuerdos de suministro.

Golpe a una red de cocaína con detenciones en Toledo y 27 arrestos
Cae una red que producía cocaína en España con detenidos en Toledo

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a producir cocaína en laboratorios clandestinos instalados en fincas rústicas y domicilios particulares de Madrid, Toledo y Badajoz para abastecer a otras redes del narcotráfico en España. La operación, que arrancó en febrero de 2025 y ha tenido cuatro fases de explotación, se ha saldado con 27 personas detenidas —23 en España y cuatro en Australia— y once registros en los que se han intervenido 163 kilos de cocaína y casi 98.000 euros en efectivo.

Los arrestos en España se practicaron en Madrid (14 detenidos), Rivas Vaciamadrid (Madrid, 1), Recas (Toledo, 1), Talavera de la Reina (Toledo, 1) y Almería (1). Los registros tuvieron lugar principalmente en la Comunidad de Madrid (nueve, ocho en la capital y uno en Rivas Vaciamadrid), además de en Illescas (Toledo), Dénia (Alicante) y Don Benito (Badajoz). La autoridad judicial decretó el ingreso en prisión de tres de los detenidos, identificados como los líderes de la organización.

La ruta: de los puertos europeos a los laboratorios del interior

La organización había diseñado un sofisticado sistema de importación para introducir la droga en Europa sin levantar sospechas. Según la Dirección General de la Policía, los investigados importaban grandes cantidades de cocaína oculta en cargamentos de madera, fruta, chatarra y cemento, que cruzaban el Atlántico en contenedores a través de puertos marítimos europeos. En el de Bélgica, según acreditaron los agentes durante la investigación, contaban con al menos un contacto que trabajaba para la organización y facilitaba el paso de la mercancía.

Una vez en suelo europeo, la droga era transportada por vía terrestre hasta España en vehículos caleteados —con compartimentos ocultos—, hasta llegar a laboratorios clandestinos instalados en fincas de zonas despobladas. En esas instalaciones se separaba el clorhidrato de cocaína del objeto que lo ocultaba. La sustancia era trasladada después a segundos laboratorios ubicados en domicilios particulares, donde la red procedía a adulterar la droga mezclándola con químicos de menor coste para aumentar su peso y elevar el beneficio económico. El producto final se almacenaba en almacenes cercanos a las ciudades donde operaban los compradores.

El "quemado" y sus conexiones con el cartel de Cali

Al frente de toda la estructura se encontraba el que los investigadores identificaron como su principal cerebro, apodado "el gordo" o "el quemado" por las cicatrices que le dejaron en el rostro y las manos las quemaduras sufridas durante un proceso de extracción y adulteración en el pasado. Experto en química de extracción, su función principal consistía en alquilar las fincas donde instalaba los laboratorios y contratar a los operarios encargados de la producción.

La Policía Nacional destaca su red de contactos con los carteles colombianos, en especial el de Cali, a donde viajaba con frecuencia para cerrar acuerdos de suministro, así como a Panamá y Bélgica, donde había establecido las rutas de entrada y salida de la sustancia. Entre sus hombres de confianza figuraba su sobrino, al que el entorno de la organización denominaba "el artista" por su destreza técnica en el proceso de adulteración, corte y procesado de la cocaína.

Material incautado y bienes bloqueados

A lo largo de los once registros practicados, los agentes intervinieron, además de los 163 kilos de cocaína, una docena de vehículos, casi 98.000 euros, un arma de fuego, 14 dispositivos móviles, 100 gramos de marihuana, 20 gramos de droga sintética, un millar de litros de precursores, prensas, sellos, básculas de precisión y moldes para la elaboración de cocaína. La investigación también permitió el bloqueo preventivo de bienes patrimoniales vinculados a la red: vehículos por valor de casi 115.000 euros e inmuebles por importe de 258.000 euros.

A los 27 detenidos —los 23 arrestados en España y los cuatro en Australia— se les imputan delitos de organización criminal y tráfico de sustancias estupefacientes. La investigación continúa abierta y las fuentes policiales no descartan nuevas detenciones en los próximos meses.

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