Alertan de que el plan de las Lagunas de Ruidera es papel mojado
La asociación Ojos del Guadiana Vivos ha presentado alegaciones al nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, al considerar que el documento resulta insuficiente para garantizar la recuperación del ecosistema.
El colectivo sitúa el problema del agua en el centro del debate y advierte de que, sin una recuperación efectiva del régimen hidrológico del Alto Guadiana, cualquier planificación quedará "en papel mojado".
La asociación Ojos del Guadiana Vivos ha denunciado que el nuevo PRUG del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, ubicado entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, no responde a los problemas estructurales del espacio natural, especialmente al agotamiento del acuífero del Alto Guadiana, al que atribuyen el deterioro del sistema lagunar, y no a causas naturales. El colectivo presentó alegaciones al considerar que el plan no garantiza la recuperación hídrica ni ecológica del enclave.
Entre las principales medidas propuestas, la asociación reclama la revisión de concesiones de agua antiguas que consideran incompatibles con la regeneración del ecosistema, así como la implantación obligatoria de sistemas de telecontrol en todas las captaciones del entorno del parque. Además, plantean delimitar zonas de protección hidrogeológica estricta en las áreas de recarga de las lagunas.
Recuperar el nacimiento del Alto Guadiana
Uno de los puntos más críticos señalados es la ausencia de un programa específico para restaurar el nacimiento del Alto Guadiana, que, según la asociación, permanece seco debido a la sobreexplotación del acuífero. Por ello, exigen un plan integral que contemple la recuperación del régimen hídrico natural, la eliminación de presiones sobre el sistema y la restauración del cauce y de los bordes lagunares.
Críticas por la contaminación agrícola
En materia de calidad del agua, el colectivo denuncia que el PRUG apenas aborda la contaminación agrícola. Aunque reconoce la existencia de zonas vulnerables a nitratos, el documento no fija limitaciones concretas al uso de fertilizantes ni plantea medidas eficaces frente a los vertidos difusos.
Ante esta situación, proponen la creación de una zona tampón agroambiental obligatoria alrededor de las lagunas, con restricciones estrictas al uso de productos químicos, así como programas de inspección y sanción. También defienden incentivar la agricultura ecológica y prohibir la ampliación de superficies de regadío en la cuenca, al considerar que agravan la presión sobre el acuífero.
Uso público y presión turística
Otro de los aspectos cuestionados es el uso público del parque. La asociación considera que el PRUG mantiene o amplía actividades recreativas como el baño o la navegación sin evaluar adecuadamente la capacidad de carga del sistema hídrico.
En este sentido, solicitan una moratoria temporal en las lagunas más frágiles hasta recuperar niveles ecológicos mínimos y contar con estudios técnicos rigurosos que avalen su sostenibilidad.
Deterioro de las barreras tobáceas
El colectivo también alerta del deterioro de las barreras tobáceas, formaciones geológicas características del parque, cuya degradación atribuyen a la reducción de caudales, la presión turística y las alteraciones del entorno. Reclaman un plan específico de diagnóstico y restauración, con financiación y calendario definidos, además de medidas estrictas de protección frente al uso recreativo.
Falta de indicadores y control urbanístico
En el ámbito del seguimiento ambiental, critican la ausencia de indicadores hidrológicos concretos que permitan evaluar la evolución del ecosistema. Proponen incorporar parámetros como niveles piezométricos, caudales ecológicos, volumen de extracciones o indicadores de calidad del agua, junto con umbrales que activen restricciones automáticas.
Asimismo, denuncian que el plan no tiene en cuenta el impacto del desarrollo urbanístico y turístico en municipios del entorno como Ruidera u Ossa de Montiel, por lo que solicitan una evaluación estratégica que condicione nuevas licencias a la disponibilidad real de recursos hídricos y a sistemas de saneamiento adecuados.
Entre sus propuestas más contundentes, plantean la elaboración de un inventario de afecciones urbanísticas dentro del parque y la retirada progresiva de infraestructuras consideradas incompatibles con la conservación del espacio natural.
El conjunto de alegaciones refleja una crítica de fondo al enfoque del PRUG, al que la asociación reprocha no afrontar las causas estructurales del deterioro del parque, lo que, a su juicio, compromete la viabilidad futura de uno de los espacios naturales más emblemáticos de Castilla-La Mancha.