7.500 médicos de Castilla-La Mancha, llamados a otra semana de huelga nacional

El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM-CLM) ha confirmado su adhesión a la cuarta semana de Huelga Nacional Indefinida de Médicos, Facultativos y Residentes del año, convocada del 18 al 22 de mayo de 2026 en todo el territorio nacional. Más de 7.500 profesionales de la región están llamados a secundar el paro.

El sindicato apunta directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, como responsable política del bloqueo negociador, y solicita al consejero regional de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, que traslade al Gobierno central la urgencia de abrir una negociación real. Durante los días de huelga quedará garantizada la atención urgente y no demorable.

CESM califica de "muy elevado" el apoyo a la huelga médica en Castilla-La Mancha
7.500 médicos de Castilla-La Mancha, llamados a otra semana de huelga nacional

El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM-CLM) confirmó este martes, 12 de mayo de 2026, su adhesión a la cuarta semana de Huelga Nacional Indefinida de Médicos, Facultativos y Residentes convocada para la semana del 18 al 22 de mayo en todo el territorio español. La movilización, que se enmarca en un conflicto laboral de largo recorrido con el Ministerio de Sanidad, llama a sumarse a más de 7.500 médicos, facultativos y residentes que ejercen en la comunidad autónoma.

El sindicato subrayó que la huelga no responde a intereses corporativos sino al agotamiento acumulado de una profesión que, a su juicio, lleva "demasiado tiempo advirtiendo de que el Sistema Sanitario se está resquebrajando". "Nadie desea una huelga, y menos aún en el ámbito sanitario, pero la profesión médica y facultativa no puede seguir siendo ignorada en la negociación de sus condiciones laborales y profesionales", señaló la organización en su nota de prensa.

El detonante: jornadas de hasta 48 horas y falta de reconocimiento

En el centro del conflicto se encuentra la cuestión de la jornada laboral. CESM-CLM denuncia que los médicos trabajan con frecuencia más de 48 horas semanales por "necesidades del servicio", sin que esas horas adicionales sean reconocidas ni compensadas de forma diferenciada. El sindicato exige que todo tiempo trabajado por encima de las 35 horas semanales sea computable y reciba un tratamiento específico "acorde a la responsabilidad, la penosidad y la exigencia del ejercicio médico".

El impacto de esa sobrecarga, advierte la organización, no se limita a los propios profesionales. "Ningún profesional puede mantener durante años este nivel de sobrecarga sin que su salud física y mental se vea afectada. Y cuando se deteriora la salud de quienes cuidan, también se deteriora la atención que reciben los pacientes", alertó CESM-CLM en su comunicado. La organización describe un sistema público en estado crítico: consultas saturadas, listas de espera en aumento, plantillas insuficientes y una creciente fuga de talento hacia otros países o hacia el sector privado.

Las cinco reivindicaciones del colectivo

Las demandas que el sindicato traslada al Gobierno son concretas y se articulan en torno a cinco ejes: la aprobación de un Estatuto Propio para la profesión médica; el establecimiento de un ámbito específico de negociación diferenciado del resto de empleados públicos; el reconocimiento de las guardias y los excesos de jornada sobre las 35 horas como tiempo trabajado y computable con compensación diferenciada; una clasificación profesional acorde a la formación y la responsabilidad asumida; el reconocimiento de profesión de riesgo; y unas plantillas adecuadas a las necesidades reales del sistema. "No pedimos privilegios: exigimos condiciones justas para poder cuidar con seguridad, dignidad y calidad", remarcó la organización.

La ministra García, señalada como responsable del bloqueo

CESM-CLM fue explícito al señalar la responsabilidad política del conflicto. El sindicato indicó que el Comité Nacional de Huelga ya no considera a la ministra de Sanidad, Mónica García, como interlocutora válida, tras haberle pedido previamente su dimisión o cese. Como consecuencia, el comité ha remitido una carta directamente al presidente del Gobierno para que designe negociadores de los ministerios competentes que permitan alcanzar un acuerdo y poner fin al conflicto.

En el ámbito regional, CESM-CLM dirigió también una petición expresa al consejero de Sanidad, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Jesús Fernández Sanz, para que ejerza de enlace con el Ejecutivo central y traslade "la necesidad de desbloquear esta situación, abrir una negociación real con la profesión médica y facultativa y reconocer, de una vez, la singularidad, responsabilidad y papel esencial de Médicos y Facultativos en la asistencia sanitaria".

Un mensaje a la ciudadanía: "la huelga no va contra los pacientes"

El sindicato quiso desvincularse expresamente de cualquier perjuicio a los usuarios del sistema público y dirigió un mensaje directo a la ciudadanía: "los Médicos y Facultativos no estamos pidiendo privilegios. Estamos defendiendo unas condiciones laborales dignas y una Sanidad Pública segura". La organización insistió en que la huelga "no va contra los pacientes: va en defensa de ellos y de la Sanidad Pública", y confirmó que durante todos los días de paro quedará garantizada la atención urgente y no demorable, con los servicios mínimos correspondientes.

CESM-CLM enmarca su movilización en un diagnóstico más amplio sobre la sostenibilidad del sistema: España forma profesionales de alta cualificación que, con demasiada frecuencia, no encuentran condiciones dignas, estables y competitivas en la sanidad pública. Cada salida hacia el extranjero o hacia el sector privado, advierte el sindicato, genera un vacío que recae sobre el resto de compañeros y, finalmente, sobre los propios pacientes. Para CESM-CLM, defender un Estatuto Propio no es defender privilegios sino "la calidad asistencial, la seguridad de los pacientes, la continuidad del sistema y el derecho de la sociedad a una Sanidad Pública digna, segura, humana y sostenible".

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