Toledo acoge una gran protesta contra el Plan de Biometanización
Cientos de personas procedentes de las cinco provincias de Castilla-La Mancha se concentraron este sábado en la plaza de Zocodover de Toledo para exigir a la Junta la paralización inmediata del Plan Regional de Biometanización 2024-2030 y el rechazo a la instalación de macroplantas de biometano y macrogranjas industriales en el medio rural.
La movilización, convocada por las Plataformas Ciudadanas Stop Biometano de Castilla-La Mancha y secundada por decenas de asociaciones vecinales y colectivos sociales de toda la región, denunció que más de 15.000 alegaciones ciudadanas presentadas contra el plan "continúan sin recibir una respuesta individualizada y motivada" por parte del Gobierno autonómico.
La plaza de Zocodover de Toledo fue el escenario elegido, este sábado, para la mayor movilización ciudadana registrada hasta la fecha contra el Plan Regional de Biometanización 2024-2030 impulsado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Cientos de personas llegadas desde las cinco provincias de la región —a pesar de las inclemencias meteorológicas— se dieron cita en el corazón de la ciudad imperial, sede del poder político regional, para exigir la paralización de un modelo energético e industrial que consideran "injusto, insostenible y contrario a la voluntad mayoritaria de los pueblos". La concentración fue convocada por las Plataformas Ciudadanas Stop Biometano de Castilla-La Mancha, que aglutina a decenas de plataformas vecinales, asociaciones y colectivos sociales de toda la comunidad autónoma.
Los asistentes mostraron su oposición frontal a la implantación de macroplantas de biometano y macrogranjas industriales de cerdos en el entorno rural, un modelo que califican de incompatible con la conservación del medio ambiente, la protección de los acuíferos, la calidad de vida de los vecinos y el desarrollo sostenible de los pueblos. "Si estas plantas de biometano o las macrogranjas de cerdos aportasen beneficios a los vecinos, las grandes ciudades se pelearían por ubicarlas en sus inmediaciones, pero la realidad es que ninguna las quiere", afirmaron los portavoces de las plataformas durante el acto.
El argumento de fondo de los manifestantes es que el medio rural castellanomanchego "se pone al servicio de intereses económicos ajenos a sus necesidades", convirtiendo la región, a su juicio, en un "territorio de sacrificio" destinado a gestionar residuos y purines procedentes de un modelo industrial intensivo sin beneficio real para las comunidades locales.
Los riesgos denunciados
Los portavoces del Grupo Regional de Plataformas Stop Biometano de Castilla-La Mancha desgranaron durante la concentración los perjuicios concretos que, según advierten, acarrearía la instalación de estas infraestructuras: contaminación de acuíferos, emisiones contaminantes, malos olores, incremento del tráfico pesado, degradación del paisaje y posibles afecciones a la salud pública.
Los representantes ciudadanos incidieron en que el rechazo no es un fenómeno local ni aislado. Según las plataformas, más de setenta pueblos de toda la región se sienten ya amenazados por el plan, y advirtieron de que, de seguir adelante, "en unos años podrían ser otros setenta", en referencia a nuevas localidades susceptibles de albergar estas instalaciones. "Hoy son ya más de setenta pueblos de toda la región los que se sienten amenazados, pero en unos años podrían ser otros setenta, ya que esto es solo el comienzo de un modelo industrial impuesto que supone un grave riesgo para los vecinos del medio rural", señalaron.
Un mensaje directo a Page y a su consejera
La concentración sirvió también para lanzar un mensaje directo al presidente de la Junta, Emiliano García-Page, y a la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez. Las plataformas advirtieron al presidente "del elevado coste electoral que le va a suponer seguir apoyando el plan de su consejera", que afirman cuenta "con un amplio rechazo social en las comarcas afectadas".
Las plataformas reclamaron, de forma expresa, cinco medidas concretas: la suspensión cautelar inmediata del Plan Regional de Biometanización 2024-2030; la paralización de todas las plantas proyectadas; la revisión motivada e individualizada de las más de 15.000 alegaciones presentadas por ciudadanos, asociaciones y ayuntamientos; una evaluación verdaderamente independiente del plan; y la aprobación de un marco legal garantista que proteja la autonomía municipal y el derecho de los municipios a decidir sobre su propio futuro.
El peso del movimiento
La movilización estuvo respaldada por plataformas y asociaciones de municipios de todas las provincias. Entre los colectivos presentes figuraban grupos de Villarrobledo (Albacete), Tobarra (Albacete), Campo de Criptana (Ciudad Real), Socuéllamos (Ciudad Real), Valdepeñas (Ciudad Real), Daimiel (Ciudad Real), Manzanares (Ciudad Real), Tomelloso (Ciudad Real), Madridejos (Toledo), Quintanar de la Orden (Toledo), Fuentenovilla (Guadalajara), así como colectivos supramunicipales como Tierra Viva Azuer, La Sagra Viva sin Biogás, Pueblos Vivos Cuenca y Stop Ganadería Industrial, además de la organización Ecologistas en Acción.
Tras la jornada, los portavoces del movimiento valoraron "muy positivamente" la respuesta ciudadana y aseguraron que el acto de Toledo no supone el final de la movilización, sino su aceleración. Las Plataformas Stop Biometano anunciaron que continuarán "intensificando su coordinación y sus acciones sociales, institucionales y jurídicas hasta lograr la paralización definitiva" del plan. En palabras de sus representantes, recogidas en el comunicado final de la concentración: "Hoy Toledo ha escuchado la voz de los pueblos de Castilla-La Mancha. No permitiremos que conviertan nuestra región en un vertedero industrial. La movilización no ha hecho más que comenzar."