El Carmen de Molina de Aragón aspira al Interés Turístico Nacional

Molina de Aragón (Guadalajara) celebra el 16 de julio el día grande de sus Fiestas del Carmen, una de las festividades más singulares de España por la participación de su histórica Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen. La localidad, que desarrolla sus fiestas entre el 7 y el 17 de julio, inicia con esta celebración la carrera oficial para obtener la declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

La festividad ya cuenta con los reconocimientos provinciales desde 1975 y regional desde 1994. Su singularidad reside en una cofradía que, siendo eminentemente religiosa, se rige de forma esencialmente militar, la única con estas características en España y, posiblemente, en el mundo.

El Carmen de Molina de Aragón (Guadalajara) aspira al Interés Turístico Nacional
El Carmen de Molina de Aragón (Guadalajara) aspira al Interés Turístico Nacional

Las Fiestas del Carmen de Molina de Aragón (Guadalajara) viven este año su edición más ambiciosa desde el punto de vista institucional: la localidad del Señorío ha iniciado los trámites para lograr la declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, el máximo reconocimiento que el Estado otorga a las celebraciones de relevancia cultural y patrimonial. El día grande se celebra el 16 de julio, cuando las procesiones solemnes, la misa mayor y el desfile de la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen congregan a autoridades autonómicas, regionales y locales, junto a centenares de vecinos, devotos y visitantes llegados de toda la comarca y más allá.

La festividad, que se extiende del 7 al 17 de julio, ya atesora dos reconocimientos previos: fue declarada de Interés Turístico Provincial en 1975 y de Interés Turístico Regional en 1994. Ambas distinciones avalan una tradición centenaria que combina fervor religioso, rigor histórico y una puesta en escena sin parangón en la España interior.

La cofradía más singular de España

El elemento diferenciador de la celebración es su protagonista institucional: la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen, fundada el 15 de mayo de 1740 con el propósito de rendir culto solemne a la patrona. Con más de 650 miembros en la actualidad y sede canónica en la ermita de la Virgen del Carmen, la cofradía es, según sus propias constituciones y ordenanzas, la única en España —y posiblemente en el mundo— que, siendo de naturaleza religiosa, organiza su régimen, su gobierno y la clasificación de sus hermanos de forma esencialmente militar.

Sus integrantes son conocidos popularmente como 'Los Cangrejos', apelativo que se debe al llamativo color rojo carmesí de sus trajes coloniales. Los uniformes evocan los tiempos del rey Carlos III: casacas marfil con vueltas carmesíes, calzón rojo y solemnes morriones negros de paisano. Lejos de la iconografía marinera que suele asociarse a la Virgen del Carmen, la imagen de Molina de Aragón es custodiada como una auténtica capitana general, flanqueada por picas y alabardas originales de los siglos XVI y XVII. El estrépito de las salvas de pólvora y los redobles de tambor de la banda militar rompen el silencio castellano en un espectáculo que aúna devoción, historia y teatralidad.

Del traslado a la ermita a la Misa de Rueda

El ciclo festivo arranca el 7 de julio, cuando la imagen de la Virgen del Carmen, escoltada por su Guardia de Honor, es trasladada en procesión desde la ermita hasta la iglesia de Santa María la Mayor de San Gil, donde permanece durante nueve días de solemnes cultos. La víspera del día grande, en la noche del 15 de julio, la iglesia de San Gil acoge la emotiva Salve Cantada y el Himno de la Virgen del Carmen, un acto que congrega a centenares de fieles y que marca el inicio de la jornada principal.

"En una atmósfera cargada de fervor y respeto, las voces de los molineses se unen a capella para entonar una pieza musical que estremece los muros del templo", explicó Francisco Javier Sagüillo Martínez, coronel jefe de la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen, en declaraciones a Europa Press. Sagüillo describió ese momento como "el cordón umbilical emocional de los habitantes del Señorío con su patrona", un contraste de recogimiento místico que precede al estrépito y la pólvora de los desfiles del día siguiente.

El 16 de julio, día de la Virgen, se celebran las procesiones solemnes y la misa mayor, en las que participan los aproximadamente 600 hermanos cofrades, las autoridades desplazadas y los vecinos y visitantes. Por la tarde, concluido el novenario, la imagen es trasladada en magna procesión de regreso a su ermita. La jornada se cierra con el desfile de los cofrades escoltando la bandera hasta la casa del coronel jefe. El 17 de julio se celebra la tradicional Misa de Rueda en sufragio por los difuntos de la cofradía, ceremonia que toma su nombre de la antigua costumbre por la cual los hermanos formaban una rueda al término del acto para satisfacer su cuota.

Motor turístico y candidatura nacional

Más allá de su dimensión religiosa y patrimonial, la fiesta se consolida como un motor económico y turístico de primer orden para la provincia de Guadalajara en plena temporada estival. La candidatura al Interés Turístico Nacional, que la localidad impulsa con un ambicioso plan de promoción institucional, busca poner en valor una celebración que combina patrimonio histórico, gastronomía local y una tradición militar irrepetible en el contexto nacional.

La declaración, de obtenerla, situaría a Molina de Aragón en el mapa de las grandes fiestas de España, en igualdad de reconocimiento con celebraciones de arraigo secular en otras comunidades. Para una comarca con el peso histórico del Señorío de Molina —uno de los territorios medievales mejor conservados de Castilla-La Mancha—, el reconocimiento supondría también un espaldarazo a su identidad cultural y a su proyección turística más allá de las fronteras regionales.

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