El sindicato de maquinistas Semaf convoca una huelga en el sector tras los accidentes

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha anunciado la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario tras los accidentes de Adamuz y Gelida, que han dejado varias víctimas mortales, entre ellas tres maquinistas. La protesta se produce en un contexto de fuerte tensión en la red, con exigencias de mayores garantías de seguridad, diálogo abierto con el Gobierno y nuevas limitaciones de velocidad en la alta velocidad Madrid-Barcelona.
Imagen de uno de los trenes afectados en el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)
Imagen de uno de los trenes afectados en el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha anunciado este miércoles la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario como respuesta a los accidentes registrados en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que se han cobrado la vida de numerosas personas, entre ellas tres maquinistas, según la organización sindical. El sindicato trabaja ya en la formalización de la convocatoria y ha avanzado que irá informando en las próximas horas de las fechas concretas de los paros, una vez cumplidos los requisitos y plazos legales.

La decisión, según Semaf, forma parte de un bloque inicial de medidas impulsadas por los maquinistas para corregir lo que consideran un deterioro continuado de la red ferroviaria estatal. “Vamos a convocar huelga general en todo el sector para dar legalidad y amparo a las movilizaciones de las personas trabajadoras y usuarios, con el fin de demandar que se garantice la seguridad y fiabilidad de la red”, ha subrayado el sindicato.

Reclamación de seguridad y responsabilidades

Semaf ha insistido en que la protesta tiene como eje central la seguridad en la circulación ferroviaria y ha anunciado que exigirá responsabilidades penales a las personas encargadas de garantizarla en la infraestructura. En este contexto, ha advertido de que la apertura del servicio en Cataluña no se realizará sin garantías suficientes, y ha reclamado que el mismo procedimiento se aplique en toda la red en situaciones similares, especialmente cuando concurran condiciones meteorológicas adversas.

El sindicato ha detallado además que, al inicio del servicio, los maquinistas de todas las empresas ferroviarias requerirán al regulador que se les garantice la seguridad del trayecto a realizar. Cuando no se disponga de dichas garantías, ha precisado, “se adaptará la marcha del tren a las condiciones reales de explotación de la infraestructura”.

“Una situación inadmisible”

“Todos los integrantes de Semaf estamos devastados y consideramos inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril”, ha señalado la organización, que reclama la implantación urgente de medidas que garanticen la integridad de profesionales y usuarios. Tras tener conocimiento de los descarrilamientos, el sindicato realizó gestiones para paralizar el tráfico ferroviario en el ámbito de Rodalies.

Asimismo, y debido a la carga emocional derivada de los sucesos, Semaf ha recomendado a aquellos maquinistas que no se encuentren en disposición de prestar servicio que lo comuniquen a sus responsables, en cumplimiento de la normativa vigente.

El Gobierno apela al diálogo

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha atribuido el anuncio de la huelga al estado anímico del colectivo tras el fallecimiento de dos compañeros en los accidentes de Adamuz y Gelida. En declaraciones a Telecinco, ha asegurado que se sentará a dialogar con los maquinistas para intentar evitar la convocatoria.

Puente ha trasladado sus condolencias a las familias y al conjunto del colectivo y ha indicado que el siniestro de Gelida estuvo relacionado con las condiciones meteorológicas, y no con el servicio ferroviario. No obstante, ha reconocido que los hechos se producen en una semana “muy trágica y muy dolorosa”, que explica la situación emocional que atraviesan los maquinistas.

Restricciones de velocidad en la alta velocidad

El anuncio de la huelga se produce en un contexto de tensión operativa en la red. Adif ha vuelto a reducir temporalmente a 160 kilómetros por hora la velocidad máxima en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, tras las quejas trasladadas por los maquinistas por el supuesto mal estado de la vía.

La limitación afecta actualmente a 78 kilómetros, entre los puntos kilométricos 100 y 178, y podría levantarse tras las revisiones previstas para esta noche. Además, se mantienen restricciones a 230 kilómetros por hora en varios puntos concretos de ambas vías, pendientes de reparación. Estas medidas se han adoptado de forma preventiva después de que algunos maquinistas detectaran vibraciones durante la circulación, especialmente tras el accidente de Adamuz.

Aunque la aplicación de limitaciones temporales de velocidad es habitual en la operativa diaria, la situación actual está provocando demoras en los trayectos entre Madrid y Barcelona, cuya duración exacta aún no se puede concretar.

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