Un 6,7% de las empresas de Castilla-La Mancha aplicó teletrabajo en 2024, según UGT

Castilla-La Mancha sigue a la cola en la implantación del teletrabajo, con solo un 6,7 % de empresas que lo aplicaron en 2024 y un 3,2 % de personas trabajadoras acogidas a esta modalidad. UGT reclama su regulación en los convenios colectivos para garantizar derechos, desconexión digital y condiciones laborales equiparables al trabajo presencial.
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Un 6,7% de las empresas de Castilla-La Mancha aplicó teletrabajo en 2024, según UGT

Castilla-La Mancha continúa situada a la cola en la implantación del teletrabajo. Según los últimos datos de la Encuesta Anual Laboral, solo el 6,7 % de las empresas de la región aplicaron esta modalidad en 2024, mientras que únicamente el 3,2 % de las personas trabajadoras desempeñaron su actividad mediante teletrabajo, unas cifras que sitúan a la comunidad como la cuarta por la cola a nivel nacional.

El teletrabajo se ha ido consolidando en España como una forma de prestación laboral desde la pandemia, pero su desarrollo en Castilla-La Mancha sigue siendo muy limitado. Así lo denuncia UGT Castilla-La Mancha, que, a la vista de estos datos, urge a impulsar esta modalidad con “derechos y garantías”, incorporando su regulación a los convenios colectivos para evitar que la región continúe rezagada y para asegurar condiciones laborales equiparables al trabajo presencial.

Desde el sindicato subrayan que el teletrabajo debe desarrollarse dentro de un marco regulado que garantice la igualdad de trato, la conciliación de la vida laboral y personal, la desconexión digital y la prevención de riesgos psicosociales, como el estrés, la fatiga o el aislamiento.

La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, ha señalado que “el teletrabajo puede ser una gran herramienta para reducir desplazamientos y gastos, potenciar el trabajo en las zonas rurales —y, por tanto, reducir los datos de despoblación—, así como para atraer talento a la comunidad autónoma, pero se debe implementar de manera regulada y garantizando todos los derechos de las personas trabajadoras”.

En este sentido, Carrascosa ha recordado que las personas que teletrabajan tienen exactamente los mismos derechos que quienes lo hacen de manera presencial. “Es fundamental garantizar que las personas que teletrabajan tengan exactamente los mismos derechos laborales, salariales y de promoción profesional”, ha subrayado.

Desde UGT también advierten de los riesgos asociados a esta modalidad, como el aumento de la jornada laboral o la falta de desconexión. Según el sindicato, siete de cada diez personas no pueden acceder a un teletrabajo con garantías de desconexión digital. “La desconexión digital es un derecho, no un privilegio”, defienden, por lo que exigen que se incluya de forma expresa en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y que se incorporen cláusulas específicas sobre esta materia en los convenios colectivos.

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