El Caserío Ciudad Real vence al Huesca y roza la permanencia (37-31)

El BM Caserío Ciudad Real dio un paso casi definitivo hacia la permanencia tras imponerse al Bada Huesca (37-31) en el Quijote Arena.

El equipo de Santi Urdiales resolvió el encuentro con una segunda parte muy sólida y suma ya 20 puntos, ocho por encima del descenso, antes del parón de la Liga Asobal.

El Caserío Ciudad Real vence al Huesca y roza la permanencia (37-31) - Fotografía: Jose Ramón Carpintero
El Caserío Ciudad Real vence al Huesca y roza la permanencia (37-31) - Fotografía: Jose Ramón Carpintero

El BM Caserío Ciudad Real logró este domingo una victoria clave ante el Bada Huesca (37-31) en el Quijote Arena, en el encuentro correspondiente a la jornada 21 de la Liga Asobal. El conjunto dirigido por Santi Urdiales supo sobreponerse a un duelo equilibrado durante muchos minutos y terminó imponiendo su mayor profundidad de plantilla y su acierto ofensivo en la segunda parte para sumar dos puntos que le sitúan con 20 en la clasificación y con ocho de ventaja sobre la zona de descenso.

El partido, disputado ante 3.843 aficionados, dejó la sensación de que el objetivo de la permanencia está cada vez más cerca para el equipo ciudadrealeño. Aunque todavía no es matemático, el margen obtenido a estas alturas del campeonato permite mirar con optimismo el tramo final de temporada.

El encuentro comenzó con ritmo alto y alternativas. El conjunto oscense salió con intensidad y aprovechó algunos errores iniciales de los locales para adelantarse rápidamente en el marcador (0-2), buscando el contraataque y la velocidad para castigar cualquier desconexión del Caserío. Sin embargo, el equipo manchego no tardó en reaccionar.

Los goles desde los siete metros de Mach, junto a las primeras apariciones ofensivas de Alonso Moreno y Albizu, permitieron a los de Urdiales equilibrar el choque. El duelo entró en una fase de igualdad, con ambos porteros empezando a intervenir y con un intercambio constante de golpes que mantenía el marcador ajustado.

Giovagnola sostiene al equipo y el Caserío toma la iniciativa

Poco a poco el Caserío fue encontrando su ritmo ofensivo, explotando la profundidad de su primera línea y la amplitud hacia los extremos. Albizu, Moreno, Linhares o Domingo comenzaron a generar problemas a una defensa aragonesa que sufría para frenar las penetraciones y lanzamientos desde nueve metros.

En el minuto 19 llegó el primer momento importante del partido. Con el marcador en 11-8, el técnico del Bada Huesca, Francisco Nolasco, se vio obligado a solicitar tiempo muerto para frenar el primer intento de escapada local.

En ese tramo destacó especialmente Santi Giovagnola, que sostuvo al Caserío con varias intervenciones decisivas. El guardameta argentino sumó siete paradas en la primera mitad, incluida una detención desde los siete metros, que permitieron a los manchegos conservar la ventaja incluso en los momentos de mayor igualdad.

Aun así, el conjunto oscense logró mantenerse dentro del partido. Los goles de Frank Cordiés, con su potente lanzamiento exterior, y las acciones de Samuel Cordiés o Óscar García mantuvieron al Huesca cerca en el marcador.

En los minutos finales del primer tiempo, el Caserío aprovechó algunos errores ofensivos visitantes para abrir una pequeña brecha. Un parcial favorable permitió a los locales marcharse al descanso con un 17-14, una ventaja corta pero que reflejaba el mayor control del partido por parte de los ciudadrealeños.

Un intercambio de golpes antes del golpe definitivo

La segunda mitad comenzó con un ritmo aún más alto. Ambos equipos aceleraron el juego y el partido se convirtió en un constante intercambio de goles, con posesiones rápidas y transiciones que elevaban el espectáculo en el Quijote Arena.

Durante varios minutos dio la sensación de que el Caserío podía romper el encuentro en cualquier momento, aunque el Huesca se resistía a rendirse. De hecho, los aragoneses lograron volver a meterse de lleno en el choque y llegaron a empatar el partido tras varias acciones consecutivas bien finalizadas. El 20-20 encendía las alarmas en el pabellón.

Sin embargo, aquel empate resultó ser solo un espejismo.

El equipo de Urdiales respondió con personalidad. Ajustó su defensa, redujo pérdidas y volvió a encontrar soluciones ofensivas a través de su primera línea. En ese momento emergieron con fuerza Albizu y Guilherme, capaces de romper la defensa rival y generar ventajas en ataque.

El Caserío rompe el partido en el tramo final

A partir de ese momento el encuentro comenzó a inclinarse claramente hacia el lado local. El Caserío elevó la intensidad defensiva y castigó las pérdidas y precipitaciones del Bada Huesca.

Mientras los visitantes acumulaban errores en ataque, los manchegos encontraban gol con continuidad. La circulación de balón, la profundidad de sus laterales y la amplitud hacia los extremos terminaron por desgastar a una defensa aragonesa que no encontraba soluciones.

El marcador empezó a abrirse progresivamente: 23-20, 25-22 y posteriormente 29-25, en un tramo donde los locales demostraron estar un punto por encima tanto en lo físico como en lo mental.

La sentencia llegó con menos de diez minutos por jugarse. Un parcial favorable dejó el marcador en 31-25, la máxima diferencia hasta ese momento, prácticamente definitiva para el desenlace del choque.

El Huesca intentó reaccionar a través de Samuel Cordiés, que continuó sumando goles, pero las paradas de Giovagnola evitaron cualquier intento de remontada.

Con el partido controlado, el Caserío pudo incluso disfrutar de los últimos minutos, manteniendo el intercambio de goles hasta cerrar el marcador en el 37-31 definitivo.

Una plantilla profunda y con recursos

La victoria volvió a evidenciar la profundidad del equipo de Santi Urdiales, con aportaciones repartidas en ataque. Albizu y Linhares, ambos con seis goles, lideraron el apartado anotador, bien secundados por Domingo (5), Mach (4) o Poladura (5).

A ello se sumó la actuación decisiva bajo palos de Santi Giovagnola, especialmente en la primera mitad y en los momentos en los que el Huesca amenazó con meterse en el partido.

El conjunto oscense, por su parte, acusó sus debilidades defensivas y las pérdidas en ataque. Aunque encontró goles en Samuel Cordiés (6) y Frank Cordiés (5), no logró frenar el caudal ofensivo de los manchegos.

Ocho puntos de margen antes del parón

Con este triunfo, el BM Caserío alcanza los 20 puntos y se coloca con ocho de ventaja sobre la zona de descenso, una diferencia considerable cuando restan varias jornadas por disputarse.

La victoria permite al equipo afrontar con tranquilidad el parón de la Liga Asobal, motivado por los compromisos de la selección española, que disputará un doble amistoso frente a Francia.

Tras la pausa, el Caserío tendrá un desafío mayúsculo con su visita al Palau Blaugrana para enfrentarse al Barça, aunque lo hará con la tranquilidad que otorga haber dado un paso casi definitivo hacia la permanencia.

Ficha técnica

BM Caserío Ciudad Real (37): Giovagnola; Casares (2), Alonso Moreno (3, 1p), Mach (4, 3p), Romanillos (1), Albizu (6), Sergio López (3) –equipo inicial–. También jugaron Linhares (6), Domingo (5), Ángel Pérez (2), Pola (5) y Torres.

Bada Huesca (31): Ben Tekaya; Charly Pérez (4, 1p), Óscar García (4), Nenadic, Parera (3), Frank Cordiés (5), Dani Pérez (2) –equipo inicial–. También participaron Tchitombi (2), Decsi (ps), Ignacio Suárez (2), Ian Moya (2, 1p), Samuel Cordiés (6), Saa, Nasarre y Alfonso Rodríguez (1).

Marcador cada cinco minutos: 2-3, 5-4, 8-7, 12-9, 13-12, 17-14 (descanso), 20-17, 21-20, 25-22, 30-25, 33-26 y 37-31.

Árbitros: Antonio Javier García del Salto y José Antonio Huertas. Excluyeron a Romanillos y Albizu (2) por el Caserío y a Ian Moya (2) por el Bada Huesca.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 21 de la Liga Asobal, disputado en el Quijote Arena de Ciudad Real ante 3.843 espectadores.

Comentarios