Un mes sin rastro de Margarita tras desaparecer en Palomares del Campo
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación sobre la desaparición de Margarita, una mujer de 65 años vecina de Valencia que se perdió el 11 de agosto mientras paseaba por Palomares del Campo (Cuenca). Un mes después, tanto el Instituto Armado como el alcalde del municipio confirman que no hay novedades sobre su paradero.
Las batidas vecinales y ciudadanas cesaron tras la primera semana de búsqueda. La última actuación significativa se produjo a finales de agosto, cuando agentes de la Dirección General de la Guardia Civil acudieron con perros a la zona de investigación.
La desaparición de Margarita, una mujer de 65 años con principio de alzhéimer y diabetes, cumplió un mes sin que las autoridades hayan podido esclarecer su paradero. La mujer, vecina de Valencia con vínculos familiares en Palomares del Campo (Cuenca), salió a pasear en la tarde del 11 de agosto y no volvió. El último contacto conocido con ella se produjo a las 19:30 horas de ese día, a través de su teléfono móvil.
El alcalde de la localidad, Luis Miguel Acosta, confirmó en declaraciones a EFE que "todo sigue igual" en cuanto a la localización de la mujer. El regidor precisó que las batidas vecinales y ciudadanas no se han vuelto a realizar de forma organizada desde la primera semana de búsqueda, aunque reconoció que "algunos vecinos sí que han salido en grupos". La Guardia Civil, por su parte, también comunicó a la agencia que continúa "sin novedades".
El último movimiento relevante del operativo se registró en la última semana de agosto, cuando agentes de la Dirección General de la Guardia Civil se desplazaron con perros a la zona donde se centra la investigación. Acosta subrayó que desde ese momento la búsqueda queda en manos exclusivamente del Instituto Armado.
La familia regresa a Valencia
El regidor explicó que la familia de Margarita ha regresado a Valencia, donde reside habitualmente, aunque el Ayuntamiento mantiene el contacto con el grupo especializado con perros detectores de cadáveres que participó en las labores de rastreo. Ese equipo, procedente de Valencia y Jávea (Alicante), se había incorporado de forma altruista a las tareas de búsqueda junto a un grupo de guardias civiles voluntarios de Granada especializados en localización de personas desaparecidas.
Las batidas ciudadanas concluyeron tras recorrer de forma exhaustiva el término municipal de Palomares del Campo, así como los terrenos colindantes de los pueblos aledaños. La búsqueda se concentró inicialmente en el corredor entre Palomares del Campo y Zafra de Záncara, zona donde se tuvo el último contacto telefónico con la mujer.
Rastreo extendido hasta el entorno del trasvase
Con el paso de los días, el radio de rastreo se amplió hasta municipios cercanos como Montalbo, Torrejoncillo del Rey y Carrascosa del Campo, así como a zonas próximas al trasvase Tajo-Segura. En las primeras jornadas, los voluntarios y los agentes también exploraron ríos y riberas del entorno.
La desaparición movilizó a hasta 200 personas en las batidas de las primeras semanas, en las que participaron vecinos de Palomares del Campo y de municipios cercanos, agentes medioambientales, Protección Civil y efectivos de la Guardia Civil con medios aéreos, terrestres y unidades caninas. Un mes después, el caso permanece sin resolver y la investigación policial continúa abierta sin que haya trascendido ninguna pista concreta sobre el paradero de Margarita.