Almagro rescata a más de 160 mujeres olvidadas del Siglo de Oro

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real) inaugura una exposición dedicada a visibilizar la contribución de las mujeres a la cultura y la sociedad del Siglo de Oro, un trabajo que durante siglos permaneció fuera del relato histórico principal.

La muestra, titulada Hacer realidad lo fingido y verdadero lo aparente. Mujeres, oficios y genealogías del Siglo de Oro, puede visitarse desde el pasado jueves en la Casa Palacio Juan Jedler y reúne más de 60 documentos e imágenes procedentes de fondos españoles, europeos y estadounidenses, junto a un "bosque de nombres" con más de 160 mujeres documentadas con nombre y apellido.

El Festival de Almagro ilumina la huella femenina que sostuvo la cultura y sociedad del Siglo de Oro - EP/Eusebio García del Castillo
El Festival de Almagro ilumina la huella femenina que sostuvo la cultura y sociedad del Siglo de Oro - EP/Eusebio García del Castillo

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real) pone en el centro de su programación cultural a las mujeres que trabajaron, enseñaron y crearon en el Siglo de Oro español sin haber recibido el reconocimiento que su papel mereció. Lo hace a través de la exposición Hacer realidad lo fingido y verdadero lo aparente. Mujeres, oficios y genealogías del Siglo de Oro, inaugurada formalmente este domingo en la Casa Palacio Juan Jedler, aunque abierta al público desde el jueves. El punto de partida es la llamada "labor invisible": la contribución esencial de miles de mujeres a una de las grandes cumbres de la cultura española que, durante siglos, quedó sistemáticamente al margen del canon.

La muestra propone un recorrido por los espacios reales en los que esas mujeres se desenvolvieron: los talleres, las imprentas, las casas, los escenarios y los ámbitos de cuidado que articularon buena parte del tejido social y cultural del Barroco. Impresoras, libreras, bordadoras, científicas, nodrizas, escritoras, figurinistas, autoras de compañía y comediantas protagonizan un relato que la exposición construye desde la evidencia documental y el trabajo de archivo.

La directora del Festival, Irene Pardo, ha explicado que la exposición "habla de genealogías porque busca entender qué hilo une unas generaciones con otras" y qué cuestiones del Siglo de Oro siguen presentes en la sociedad actual. Entre ellas, ha subrayado la invisibilidad estructural de muchas mujeres que, pese a ocupar posiciones fundamentales en el sostén social de su época, rara vez fueron reconocidas como tales.

Junto a figuras ya reivindicadas como María de Zayas, Ana Caro Mallén, Sor Juana Inés de la Cruz, La Calderona o María de Navas, la exposición incorpora decenas de presencias menos visibles que sostuvieron talleres, negocios, textos y saberes del periodo. El elemento más llamativo de la muestra es un "bosque de nombres" con más de 160 mujeres identificadas con nombre y apellido. Sin embargo, desde la organización se subraya que ese listado representa solo una fracción mínima de una realidad mucho más amplia e imposible de cuantificar en su totalidad.

Un bosque de nombres y más de 60 documentos

La labor documental que sostiene la exposición ha requerido meses de trabajo en archivos de varios países. Teresa Lázaro, colaboradora en el montaje, ha explicado que se solicitaron autorizaciones y archivos en alta definición a museos, bibliotecas, universidades e instituciones de España, Europa y Estados Unidos. El resultado son más de 60 documentos e imágenes procedentes de esos fondos internacionales, que conforman el sustrato visual y archivístico de la muestra.

La exposición se encuadra dentro de Conectados al Siglo de Oro, el programa de mediación cultural y educativa del Festival, orientado a construir referentes femeninos a partir del conocimiento del patrimonio histórico. En esta edición han participado alumnos del IES Clavero Fernández de Córdoba, de Almagro; el IES Cañada de la Encina, de Iniesta (Cuenca); y el IES Río Júcar, de Madrigueras (Albacete).

La mirada de los jóvenes entra en la exposición

El trabajo con el alumnado se desarrolló a partir del juego, la investigación y la reflexión, y sus resultados forman parte de la propia muestra: siluetas, textos y audios elaborados por los estudiantes incorporan la mirada actual al relato histórico, convirtiendo la exposición en un diálogo entre el pasado y el presente.

La coordinadora de mediación del proyecto, Victoria Sandoval, ha defendido que la exposición sirve para "sacar a la luz" esos oficios y desmontar la idea de que las mujeres del Siglo de Oro estaban únicamente recluidas en el ámbito doméstico, una lectura que calificó de reduccionista y alejada de la realidad documentada.

Sandoval relató el caso de una alumna que, tras una sesión de mediación, se preguntó indignada por qué solo había leído a Lope de Vega y por qué nadie le había explicado que también había mujeres escribiendo comedias o formando parte de instituciones influyentes. Para la coordinadora, esa reacción "ya justifica el proyecto", porque abre una mirada crítica sobre lo que se enseña y lo que se omite en el relato histórico oficial.

Entre las figuras que más impacto causaron en el alumnado destacaron Oliva de Sabuco, por su perfil científico y su aproximación a las emociones, y María de Zayas, cuya defensa de su valía como autora conectó de forma directa con los jóvenes. Al trasladar algunos de sus textos a un lenguaje más cercano, muchos estudiantes comprobaron con sorpresa que determinadas reivindicaciones venían ya del siglo XVII y siguen teniendo resonancia en el presente.

Desde Almagro, el Festival lanza así una invitación a mirar detrás del telón del Siglo de Oro para descubrir a todas aquellas mujeres que, desde la escritura, la escena, los cuidados, los talleres o los libros, también participaron en la construcción de una de las grandes cumbres de la cultura española.

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