Asaja Ciudad Real denuncia robos de sandías antes de la campaña

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real ha denunciado los primeros robos en explotaciones hortícolas de la provincia antes incluso del inicio de la campaña de recolección de melón y sandía, prevista para dentro de aproximadamente quince días. El caso más reciente se registró este jueves en una finca situada entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo (Ciudad Real), donde los presuntos ladrones fueron sorprendidos cuando intentaban sustraer unos 600 kilos de sandías todavía sin madurar.

La organización agraria ha contrapuesto esta situación al "importante despliegue de efectivos" que, a su juicio, soportan los agricultores durante las inspecciones de trabajo y los controles en pozos de riego, con hasta 10 agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado presentes en una sola revisión rutinaria. ASAJA reclama que se invierta esa proporción y se refuerce la vigilancia en las zonas agrícolas durante toda la temporada hortofrutícola.

Asaja Ciudad Real denuncia robos de sandías antes de la campaña
Asaja Ciudad Real denuncia robos de sandías antes de la campaña

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real denunció este viernes que los robos en explotaciones hortícolas han comenzado antes de que arranque la campaña de recolección de melón y sandía en la provincia, poniendo en evidencia, según la organización, una grave desproporción entre los medios destinados a vigilar a los agricultores y los desplegados para proteger sus cultivos.

El detonante inmediato fue un robo frustrado registrado en la tarde de este jueves 2 de julio en una explotación agrícola ubicada entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo (Ciudad Real). Según la información trasladada a ASAJA, los presuntos autores fueron sorprendidos in fraganti cuando intentaban sustraer alrededor de 600 kilos de sandías, aproximadamente un centenar de piezas. El dato más llamativo del suceso es que la producción todavía no está en condiciones de ser recolectada: le quedan, según la organización, cerca de quince días para alcanzar su estado óptimo de maduración.

Para ASAJA Ciudad Real, que los robos se produzcan antes del inicio oficial de la campaña agrava especialmente la situación. "Esto incrementa la sensación de indefensión entre los agricultores, que ven amenazado el trabajo de muchos meses", señaló la entidad en un comunicado. La organización subrayó que los productores afrontan ya de por sí un contexto complicado, con incertidumbres propias del ciclo productivo, un encarecimiento de los costes de explotación y una carga burocrática creciente. La inseguridad en el campo se añade, a juicio de ASAJA, como un factor más de presión sobre un sector al límite.

La denuncia no se limitó a los robos. ASAJA aprovechó el comunicado para poner en cuestión la proporcionalidad de las inspecciones que reciben los agricultores de la provincia. Según la organización, los controles de trabajo y las revisiones de los pozos de riego se desarrollan con un despliegue de medios que considera excesivo: hasta 10 agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pueden presentarse en una inspección rutinaria de trabajo. La entidad considera que este tipo de actuaciones generan "una sensación de intimidación" entre unos profesionales que, asegura, "cumplen con la legalidad y colaboran con las administraciones".

La paradoja que denuncia ASAJA es la que resume así en su propio comunicado: "La sensación que trasladan muchos agricultores es que soportan una presión constante mientras continúan produciéndose robos en las explotaciones. Quienes trabajan honradamente en el campo necesitan sentirse respaldados y protegidos, no señalados." La organización insistió en que las inspecciones deben desarrollarse "con criterios de proporcionalidad y respeto" hacia unos profesionales que considera esenciales para el abastecimiento alimentario.

En concreto, ASAJA Ciudad Real ha trasladado dos reclamaciones concretas a las administraciones competentes: reforzar la vigilancia en las zonas agrícolas durante la campaña hortofrutícola y simplificar la carga burocrática e inspectora que soportan los profesionales del campo. La organización concluye que el sector necesita "medidas eficaces para combatir la delincuencia en el medio rural" y un trato que esté a la altura de la labor que desempeñan miles de agricultores que, a su juicio, sostienen una actividad estratégica para la economía provincial y para el conjunto de Castilla-La Mancha.

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