Pepe Viyuela recibe el Premio Corral de Comedias en Almagro

El actor y humorista Pepe Viyuela recibió este jueves el Premio Corral de Comedias del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real), en una ceremonia celebrada en el emblemático patio del teatro más antiguo del mundo en activo, que arrancó con el patio abarrotado de público y con una larga ovación al galardonado.

El galardón, entregado por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, reconoce una trayectoria marcada por el dominio del verso, la comedia y el arte del payaso, e incorpora a Viyuela a un palmarés que incluye nombres como Vanessa Redgrave, Núria Espert, José Sacristán o Blanca Portillo. El propio actor aprovechó su intervención para reivindicar el teatro como "actividad revolucionaria y lúcida" frente a la desinformación, la polarización y "los tiempos de exterminio".

El actor Pepe Viyuela recibe el Premio Corral de Comedias del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro - EP/Eusebio García del Castillo
El actor Pepe Viyuela recibe el Premio Corral de Comedias del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro - EP/Eusebio García del Castillo

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real) abrió este jueves su nueva edición con la entrega del Premio Corral de Comedias al actor y humorista Pepe Viyuela, en una ceremonia que convirtió el histórico patio del Corral en el escenario de un homenaje a una de las figuras más singulares de la escena española contemporánea. El galardón, considerado el mayor reconocimiento que otorga el festival, fue entregado de manos del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ante un patio que colgó el cartel de aforo completo y respondió con una prolongada ovación al galardonado.

Junto a las autoridades, Viyuela estuvo acompañado por familiares, compañeros de profesión y representantes institucionales, entre ellos el vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, y el alcalde de Almagro, Francisco Ureña. Actores y actrices dramatizaron en verso, sobre las propias tablas del Corral, la trayectoria profesional del homenajeado en uno de los momentos más aplaudidos de la velada.

Con este reconocimiento, Viyuela se incorpora al histórico palmarés del festival, que incluye a Vanessa Redgrave, Núria Espert, José Sacristán, Ana Belén, Blanca Portillo y Rafael Álvarez El Brujo, entre otros. El ministro Urtasun recordó que el Premio Corral de Comedias se suma a otros galardones previos del actor, como el Premio Ondas o el Premio Max, y aseguró que el reconocimiento "consagra" el vínculo de Viyuela con el festival y con la escena española.

Urtasun definió al galardonado como "un excelente actor", comprometido con el público y con el texto, "riguroso y espontáneo a la vez" y capaz de desenvolverse con idéntica solvencia en el drama y en la comedia. El titular de Cultura apuntó además que la cercanía y familiaridad de muchos de sus personajes quizá hayan impedido en ocasiones valorar con justicia su dimensión artística. Fue más allá al subrayar el compromiso personal del intérprete fuera de los escenarios: "Cuando ha oído que había que mojarse por causas justas de la humanidad, se ha mojado", señaló.

El vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, definió al premiado como "actor, escritor, poeta, payaso y cómico en el sentido más amplio y profundo del término" y subrayó que reconocer públicamente trayectorias como la suya permite detenerse a valorar ejemplos que ayudan a orientar a la sociedad "en tiempos de tanta impostura". Caballero agradeció también a Viyuela su capacidad para utilizar el humor como herramienta de reflexión y por "enseñar a poner humor ante las ofensas de la vida".

El teatro como resistencia

El momento más emotivo de la noche llegó con la intervención del propio Viyuela, que arrancó su alegato anclado en el recurso del "Érase una vez" para colocar en el centro de su relato a "un ser en mitad de una galaxia lejana a quien le gustaba contar y escuchar historias". Un ser "capaz de imaginar", aficionado a "recrear la existencia" e igual de capaz de "inventar algo que llaman teatro".

En ese teatro imaginado, los seres que lo habitan usaban "máscaras que paradójicamente les servían para mostrarse con mayor transparencia", unas máscaras que "desaparecían cuando llegaban los aplausos" pero que, en la vida cotidiana, "no desaparecían", convirtiendo a los personajes en desconocidos. Espectadores y escenario, parte de un conjunto "fugaz", eran en realidad, desveló el actor, los humanos dentro del "precioso juego" del teatro, un invento que dota al planeta de "dignidad" por su mera capacidad de permitir "soñar libres y alimentar anhelos y esperanzas".

Viyuela centró su discurso en la palabra como materia prima del teatro, "uno de sus ejes", una palabra para "entenderse, para acercarse al otro", entendida "como caricia, pero también como aguijón que nos despierta". En su visión, el teatro se inventó "para evitar la guerra", para "sustituir los campos de batalla por escenarios" y cambiar "los cañonazos por diálogos repletos de belleza". "Cambiar la bomba por la ironía, el puñal por el verso", resumió en uno de los pasajes más celebrados por el público.

Frente al contexto actual, el actor fue rotundo: "Hacer teatro en tiempos de desinformación, de redes sociales infectadas de rencores y agresiones, de una inteligencia artificial muy artificial pero nada inteligente, en tiempos de guerra y de exterminio, sigue siendo una actividad revolucionaria y lúcida." Reivindicó el teatro como el arte que "nos lleve no solo a sobrevivir, sino a vivir con dignidad" y advirtió que no se debe "estar dispuesto a consentir que caiga el telón, ni a aplaudir al villano antes de que acabe la función".

El Corral, espacio de eternidad

Viyuela dedicó también un elocuente homenaje al propio escenario que lo acogía. Describió el Corral de Comedias de Almagro como uno de los espacios teatrales "más antiguos del mundo" y "conservado en perfecto estado", que a punto estuvo de desaparecer si no hubiera estado "escondido durante siglos". "Respiren. Aquí se respira esperanza. Se fabrica energía para imaginar y crear un mundo mejor", instó a los presentes.

Afirmó que recibir un galardón que lleva el nombre de este espacio le producía una emoción especial, porque el Corral representa un lugar que "nació y renació para permitirnos imaginar y crear un mundo mejor". Preguntó retóricamente al público si no podría ese patio ayudar a descubrir "un mundo nuevo donde una humanidad sepultada por los muros de la intransigencia y el odio pueda llegar a renacer de nuevo, luminosa y libre". "Gracias al pueblo de Almagro por conservarlo", concluyó, entre una larga ovación.

Una sorpresa en familia

El acto de entrega reservó un momento especialmente emotivo con una actuación sorpresa protagonizada por la propia familia del galardonado. Su pareja, Elena González, y sus hijos, Camila y Samuel, junto a Lola, la primera nieta del actor, subieron a las tablas del Corral arropados por el arpa de Sara Águeda en una improvisada representación que emocionó tanto al premiado como al resto del público asistente, y que puso el broche a una noche en la que el teatro clásico rindió tributo a uno de sus intérpretes más genuinos.

Inauguración del 49º Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro

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