Desarticulada en Toledo una banda que asaltaba camiones en marcha
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal especializado en asaltar camiones en marcha para robar su mercancía, en el marco de la Operación New Moon-Ceres. Diez hombres han sido detenidos tras once robos cometidos entre febrero y mayo en cinco provincias españolas —Cáceres, Cuenca, Huesca, Toledo y Murcia—, con un botín total valorado en 481.000 euros.
Los detenidos empleaban el conocido como "método del surfero": un camión modificado con la caja abierta en su parte delantera permitía que un asaltante saltara al vehículo objetivo en marcha, forzara sus cierres con una sierra radial y extrajera la mercancía sin que el conductor advirtiera el robo. La operación ha sido coordinada por el grupo de investigación CERES de la Comandancia de Toledo con la colaboración de Europol y el Ministerio del Interior de Rumanía.
La Guardia Civil desarticuló el pasado 18 de junio un grupo criminal altamente especializado en el robo de mercancías de camiones en circulación, deteniendo a diez hombres en una vivienda de alquiler en la localidad de Cox (Alicante). Los arrestados son presuntos autores de once robos perpetrados entre los meses de febrero y mayo en las provincias de Cáceres, Cuenca, Huesca, Toledo y Murcia, y acumulan un historial delictivo por delitos contra el patrimonio y, en algunos casos, también contra las personas. Uno de ellos estaba reclamado por una Orden Europea de Detención emitida por las autoridades de Rumanía y Austria.
La operación, denominada New Moon-Ceres, fue desarrollada por el grupo de investigación CERES de la Comandancia de Toledo en colaboración con el Ministerio del Interior de Rumanía, Europol, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) nº 3 de Valencia y la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil.
El método del "surfero": precisión y velocidad sobre la calzada
El modus operandi del grupo era tan sofisticado como audaz. La organización desplegaba dos vehículos de gran cilindrada con una doble misión: realizar labores de vigilancia y retener el tráfico para aislar al camión objetivo y reducir su velocidad. En ese momento, un tercer vehículo —un camión especialmente modificado, al que habían cortado la parte delantera de la caja— se aproximaba por la retaguardia del camión objetivo aprovechando cambios de rasante u otras circunstancias de la vía que propiciaban una mayor lentitud.
Desde el interior del camión modificado, un asaltante salía a través del hueco abierto en la caja, se apoyaba sobre el capó y se acercaba a la parte trasera del vehículo objetivo. Con una sierra radial o herramienta similar, forzaba los sistemas de seguridad de las puertas traseras. Una vez dentro, el asaltante seleccionaba las mercancías de mayor valor y las lanzaba al camión modificado, donde otro miembro de la banda las recogía. La operación era tan silenciosa y precisa que los conductores no descubrían el robo hasta llegar a su destino.
Una infraestructura criminal con ramificaciones europeas
Lejos de ser un grupo oportunista, la organización contaba con una infraestructura estable en varios países de la Unión Europea, entre ellos Francia, Reino Unido, Italia y Alemania. Para dificultar su localización y captura, los integrantes adoptaban medidas de seguridad muy estrictas: no permanecían más de dos semanas en el mismo país, cambiaban de forma continua sus itinerarios, medios de transporte y modos de desplazamiento, y se alojaban siempre en viviendas alquiladas mediante documentación falsa.
El 13 de junio, los investigadores detectaron la llegada a España de varios miembros de la organización, que se instalaron en una vivienda de alquiler en Cox (Alicante). En la madrugada del 17 de junio, el grupo perpetró su último golpe: asaltaron un camión que circulaba por la A-7 en dirección Madrid y sustrajeron 16 televisores de plasma valorados en 12.800 euros. Al día siguiente, la Guardia Civil registró el inmueble y procedió a la detención de los diez hombres.
Un robo de 400.000 euros en la AP-36 a la altura de Toledo, el mayor de la serie
Entre los once robos investigados destaca por su magnitud el perpetrado contra un camión que transportaba tabaco por la AP-36 a la altura de Quintanar de la Orden (Toledo), cuya mercancía fue tasada en 400.000 euros, el grueso del valor total sustraído. El dato ilustra la escala de los objetivos que perseguía la banda: cargas de alto valor económico y fácil reventa en mercados ilegales.
Durante el registro de la vivienda de Cox se intervinieron una furgoneta y un camión, ambos modificados para la ejecución de los robos, además de diversos sistemas de comunicación por radio, matrículas de distintos países, herramientas especializadas y la totalidad de los televisores robados en el último asalto, que fueron devueltos a su legítimo propietario tras acreditarse su procedencia.
Los detenidos, en prisión provisional
Los diez detenidos fueron puestos a disposición del Tribunal de 1ª Instancia plaza 2 de Orihuela (Alicante), que decretó su ingreso en prisión provisional. La investigación se enmarca dentro de la Operación de Alto Impacto CERES 2.0, un plan de la Guardia Civil orientado a desarticular grupos criminales organizados que operan en rutas de transporte de mercancías en todo el territorio nacional. La colaboración internacional con Europol y las autoridades rumanas fue determinante para identificar a los integrantes de una red que había convertido las autopistas españolas en su zona de operaciones durante meses.