Castilla-La Mancha eleva su autoestima en el Día de la Región con datos de éxito
Castilla-La Mancha celebró este domingo su Día de la Región en Cuenca con un acto institucional que congregó a cerca de 700 personas en el Teatro Auditorio 'José Luis Perales' y en el que el presidente autonómico, Emiliano García-Page, aprovechó el discurso central para defender con firmeza las instituciones del Estado y advertir que España atraviesa el período "más alejado del espíritu de la Transición" desde el inicio de la democracia.
El acto, celebrado bajo el lema 'Castilla-La Mancha con las cosas claras', incluyó la entrega de 36 reconocimientos a personas y entidades de la región, entre ellos tres Medallas de Oro: a la periodista Sara Carbonero, que dedicó el galardón a su madre fallecida en uno de los momentos más emotivos de la jornada; al exfutbolista Fernando Morientes; y, a título póstumo, al presidente de la etapa preautonómica Jesús Fuentes Lázaro.
El Teatro Auditorio 'José Luis Perales' de Cuenca acogió este domingo, 31 de mayo de 2026, la conmemoración del Día de Castilla-La Mancha con un acto institucional que reunió a representantes de todos los poderes del Estado, líderes políticos de distintos partidos, dos expresidentes autonómicos y una nutrida representación de la sociedad civil de la región. Lo que debía ser una celebración de orgullo colectivo terminó siendo también un escenario de marcado perfil político: el presidente regional, Emiliano García-Page, utilizó su discurso central para hacer una defensa inequívoca de las instituciones democráticas y para alertar de que la crispación instalada en la vida pública española ha alejado al país del modelo de convivencia que alumbró la Transición hace medio siglo.
Al acto acudieron los dos expresidentes socialistas de la comunidad autónoma, José Bono y José María Barreda, el Consejo de Gobierno regional al completo, el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, el delegado del Gobierno central en la región, José Pablo Sabrido, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, María Pilar Astray, representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, diputados autonómicos del PSOE y del PP, senadores y diputados nacionales, sindicatos y empresarios. Vox declinó acudir, como ya hizo en años anteriores.
García-Page subió al estrado con un mensaje de apoyo explícito a quienes, en su opinión, están siendo atacados injustamente por ejercer su trabajo. Mencionó expresamente al Poder Judicial, la Fiscalía, las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y la Policía Nacional. "Quiero hoy demostrar no solo respeto, sino un apoyo cerrado a todos los que estáis sufriendo ataques, simple y llanamente por hacer vuestro trabajo", afirmó. Y fue más allá: "La primera obligación de un responsable público es defender las instituciones, cuando te vienen a favor o incluso cuando no te gustan."
El discurso del presidente regional estuvo articulado sobre la defensa del sistema democrático frente a lo que calificó como un relato catastrofista sobre el funcionamiento del Estado. "Que haya problemas, o que los tengan algunos, no significa que España sea un Estado fallido, bajo ningún concepto", señaló. "Este país funciona y funciona bien. Incluso funciona bien cuando tiene que corregir o autocorregirse", subrayó. "La verdad, se pongan como se pongan, no admite muros de ningún tipo", sentenció.
García-Page fue especialmente contundente cuando pidió a los ciudadanos que no trasladen la tensión política al ámbito doméstico. "No discutan. La mayor parte, el noventa por ciento de la tensión que vive el país, es tensión de diseño. Viene de arriba a abajo. La tensión es por problemas de los políticos, no de la calle", afirmó, instando a "vacunarse" contra esa dinámica.
La Transición como método y como espejo
Las referencias a la Transición española recorrieron el discurso de García-Page de principio a fin. El presidente autonómico la reivindicó no como un momento puntual de la historia, sino como un "método" para entender la política: el del consenso, la cesión y el acuerdo entre adversarios. Aquel proceso, recordó, se abordó "con miedo y prudencia, pero también con atrevimiento y osadía", con la participación de todas las capas de la sociedad. Hoy, en cambio, ese espíritu ha quedado, a su juicio, sepultado bajo el "frentismo y populismo institucionalizado". "Nos encontramos en el momento más alejado del espíritu de la Transición", afirmó, describiendo esta etapa como una de las "más difíciles de sobrellevar" de su vida política.
Como antídoto, el presidente regional apeló al sentido común, a la cordura y, con un guiño literario de indudable raigambre manchega, a los Consejos para un buen gobierno que Alonso Quijano le da a Sancho Panza antes de que el escudero parta a gobernar la ínsula Barataria. "Basta con leerlo para saber que, en esencia, no hay que recurrir a muchos más manuales", dijo.
En clave regional, García-Page reivindicó un modelo de convivencia propio que contrapuso al panorama nacional: "Aquí se respeta al otro, aquí se llega a acuerdos, aquí practicamos la moderación, con mayorías absolutas o sin ellas." Anunció asimismo que el Gobierno autonómico tiene "prácticamente" cerrado un acuerdo con la Tesorería de la Seguridad Social y el Ministerio de Vivienda para reconvertir el antiguo Hospital Virgen de la Luz de Cuenca en viviendas, archivo histórico y equipamientos de salud mental. "Queremos presentar un proyecto que va a ser enormemente ambicioso, con cientos de viviendas", avanzó.
Carbonero: "Solo se muere lo que se olvida"
La entrega de las Medallas de Oro fue el momento de mayor carga emocional de la jornada. La periodista Sara Carbonero, nacida en Corral de Almaguer (Toledo), fue la primera en tomar la palabra y lo hizo con la voz tomada desde los primeros instantes. Confesó que este galardón es el que "más ilusión" le ha hecho de cuantos ha recibido a lo largo de su carrera, porque "desmonta el mito de que nadie es profeta en su tierra".
Pero fue el final de su discurso el que detuvo el tiempo en el auditorio. Carbonero relató que cuando le comunicaron la distinción, su madre estaba ingresada en el hospital y que aquella fue su última conversación. "Ella sonrió orgullosa, como siempre. Ella es la responsable de que yo sea la persona que soy", dijo con la voz quebrada. Le dedicó el "trozo más grande" de la medalla. "Sin ella no sería nada, no estaría aquí, y estoy segura de que lo está viendo", añadió.
La periodista hilvanó su intervención con una frase que funcionó como hilo conductor de toda su intervención: "Solo se muere lo que se olvida." Rememoró las vendimias de septiembre en el tractor de su abuelo, a su abuela maestra que llevaba a los nietos al colegio, y sus años en los centros educativos de Corral de Almaguer, donde aprendió a tocar el laúd y la bandurria. "Qué felices éramos y no lo sabíamos", evocó. Cerró citando a León Felipe —cuyo espíritu, dijo, "condensa bien parte del alma manchega"— y con una declaración de amor al pueblo que la vio crecer: "En cada aventura sigue intacta la huella de Corral y de su gente."
Morientes: "Detrás de los sueños que se cumplen, siempre hay una familia"
Extremeño de nacimiento —natural de Cilleros (Cáceres)—, Fernando Morientes llegó a Sonseca (Toledo) con apenas cinco años, cuando su padre, guardia civil, fue destinado a la localidad toledana. Allí aprendió, según sus propias palabras, "lo que significa el esfuerzo, el sacrificio, el compañerismo y el trabajo en equipo". Allí también dio sus primeros pasos en el fútbol antes de continuar su formación en Albacete.
Morientes recibió la medalla con la emoción a flor de piel, especialmente cuando recordó a sus padres, presentes en el auditorio. Recuperó entonces una máxima paterna que, aseguró, le ha servido de brújula en la vida: "La seriedad y la formalidad, a la larga, siempre se impone." Rindió un homenaje público a su mujer, Victoria —"por ser mi equilibrio y mi gran verdad; sin ti hubiese sido imposible"—, y extendió el reconocimiento a sus hijos. "El fútbol me ha dado muchas alegrías, pero ninguna comparable a la de ser vuestro padre", declaró. Cerró su intervención con una reflexión sobre el éxito colectivo que resumió su filosofía vital: "Detrás de los sueños que se cumplen, siempre hay una familia sosteniéndote." Y antes de lanzar vivas a la región: "Seguiré llevando con orgullo el nombre de esta comunidad allá donde vaya."
36 reconocimientos y actuaciones musicales
El acto incluyó además la concesión del título de Hijo Predilecto a dieciséis personas, el de Hijo Adoptivo a seis, y placas de reconocimiento al mérito regional a diversas instituciones y ciudadanos. Entre los hijos predilectos figuran Alberto Jiménez Rodríguez, vocalista de Miss Caffeina; Carlos Valle Casas, productor y director que obtuvo el Premio Goya en 2025 con Semillas de Kivu; Gregorio Moya Lara, cantaor ganador de la Lámpara Minera en el Festival Internacional del Cante de las Minas; Isabel Valdés Aragonés, periodista especializada en igualdad y autora del ensayo Violadas o muertas; Laura Barbas Calvo, primera mujer en dirigir el Instituto Geográfico Nacional (IGN) en sus 155 años de historia; Jorge Sánchez Albendea, presidente de la Junta de Cofradías de Cuenca; Marilia Andrés Casares, cantautora y cofundadora de Ella Baila Sola; Manuel Torrecillas Sorio, María Luisa Gutiérrez Gómez, Roberto Perea Sánchez, Virgilio Hernando Vañó e Isidoro Gómez Cavero, entre otros. A título póstumo recibió el mismo reconocimiento Vicente Mompó Sancho, impulsor del Parque Empresarial Campollano.
Como hijos adoptivos fueron distinguidos Paula Monreal Barral ('Paufeel'), Eva Maneiro Díaz, Florencio Fernández Castillo ('Florito'), Mercedes Guerra Requena, Pedro Antonio Morejón Ramos y el periodista Óscar San Martín Carrascosa, con cuatro décadas de trayectoria en medios de la región.
Las placas al mérito regional recayeron en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), que este año cumple su 40 aniversario; la Catedral de Toledo; la Orquesta Sinfónica de Castilla-La Mancha; la Tamborada de Hellín (Albacete); la Mesa del Tercer Sector; la Federación de Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha en Cataluña; la Federación Taurina de Guadalajara; la Fundación Secretariado Gitano; Alfonso Pérez Otero, Francisco Pérez Molina, Gloria Sánchez López, María Ángeles Romero Toledo y María Santos Tejero Medina —estas últimas reconocidas por su actuación durante el incendio de la residencia de Carrión de Calatrava (Ciudad Real)—, y María Luisa Herrera Sierra.
El acto se intercaló con actuaciones musicales de los alumnos del colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) 'Miguel de Cervantes' de Consuegra (Toledo), así como de tres de los propios homenajeados del día: Marilia Andrés, el cantaor Gregorio Moya y Alberto Jiménez, de Miss Caffeina, que pusieron música a una celebración que concluyó con el himno de España.
Bellido, el PSOE, el PP y la voz de los partidos
El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, tomó la palabra antes que García-Page con un discurso en el que reclamó que la región tenga "voz en las decisiones" para garantizar su futuro y exigió al Gobierno central una implicación "seria" en la resolución de problemas como la vivienda, la presión sanitaria y la salud mental. Bellido denunció que la política se ha convertido en un escenario donde "lo único que destaca es ver quién más insulta" y defendió la democracia frente a corrientes que, según encuestas nacionales, empujan a parte de la juventud hacia posiciones autoritarias. "La mejor dictadura es sensiblemente peor que la democracia más imperfecta, porque no hay nada más sagrado que la libertad", subrayó.
Desde el PSOE de Castilla-La Mancha, el secretario de Organización y diputado nacional, Sergio Gutiérrez, aprovechó la efeméride para reivindicar a la región como modelo de estabilidad frente a lo que calificó de España "convulsa". Gutiérrez enumeró los indicadores que, a su juicio, sitúan a la comunidad en la vanguardia nacional —la creación de empleo, la retención de jóvenes, la atracción de inversión y el liderazgo en la aplicación de la Ley de Dependencia— y defendió que Castilla-La Mancha "representa lo mejor de España, lo que debería ser el conjunto de España". La jornada, no obstante, estuvo cruzada por la sombra de la reciente imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la que Gutiérrez reconoció que le "entristece" y llamó a confiar en el sistema judicial: "España tiene un Estado de derecho que funciona y en el que la ley tiene que ser igual para todos."
El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, intervino ante los medios con un tono reivindicativo y de ambición de futuro, asegurando que la región "no tiene límites y puede llegar tan alto como se proponga" para convertirse en "la cabeza de la locomotora económica" de España. Su partido, sin embargo, no tardó en marcar distancias con el tono del día: la portavoz parlamentaria del PP, Carolina Agudo, calificó el discurso de García-Page de "lamentable" y "decepcionante", lo interpretó como "una clara señal del fin de ciclo del socialismo en la región" y reprochó al presidente autonómico que no hubiera incluido "ni una sola buena noticia para los castellanomanchegos".
Sumar y Podemos, por su parte, aprovecharon la efeméride para reclamar reformas estructurales que, a su juicio, siguen pendientes. Desde el ámbito nacional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, felicitó a la región calificándola como "un pueblo noble y trabajador", mientras que el líder del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo, la describió como "una tierra de historia, patrimonio, cultura y oportunidades".
Cuatro décadas después de la aprobación del Estatuto de Autonomía, el Día de la Región se celebró, una vez más, como escaparate de logros y vitrina de tensiones políticas: la foto de familia institucional y la pugna de relatos conviviendo, esta vez, bajo las bóvedas de Cuenca.