DÍA DE CASTILLA-LA MANCHA

Page frena el relato del Estado fallido, defiende las instituciones

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, defendió este domingo las instituciones del Estado durante la conmemoración del Día de Castilla-La Mancha, celebrada en el Teatro Auditorio 'José Luis Perales' de Cuenca ante cerca de 700 personas. El mandatario autonómico extendió su apoyo explícito al Poder Judicial, la Fiscalía, las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y la Policía Nacional.

García-Page afirmó que "la primera obligación de un responsable público es defender las instituciones, cuando te vienen a favor o incluso cuando no te gustan", y alertó de que España atraviesa "el momento más alejado del espíritu de la Transición" de su historia democrática. El acto incluyó la entrega de 36 reconocimientos a personas e instituciones de la región y el anuncio de un ambicioso proyecto para reconvertir el antiguo Hospital Virgen de la Luz de Cuenca en viviendas, archivo histórico y equipamientos de salud mental.

El presidente regional, Emiliano García-Page, preside el acto institucional del Día de Castilla-La Mancha que se celebra en el Teatro Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca.
El presidente regional, Emiliano García-Page, preside el acto institucional del Día de Castilla-La Mancha que se celebra en el Teatro Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, aprovechó el discurso central de la conmemoración del Día de la Región, celebrada este domingo en Cuenca, para reivindicar con firmeza el papel de las instituciones del Estado en un momento de intensa crispación política y para advertir de que el país se encuentra en su peor distancia respecto al espíritu de consenso que alumbró la democracia española hace medio siglo.

Arropado por representantes de todas las instituciones regionales y nacionales —el Consejo de Gobierno al completo, el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, el Tribunal Superior de Justicia, el fiscal superior de la comunidad, diputados, senadores y rectores universitarios—, García-Page dirigió un mensaje de apoyo explícito a quienes, en su opinión, están siendo atacados injustamente: "Quiero hoy demostrar no solo respeto, sino un apoyo cerrado a todos los que estáis sufriendo ataques, simple y llanamente por hacer vuestro trabajo."

El mandatario autonómico mencionó expresamente al Poder Judicial, la Fiscalía, las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y la Policía Nacional, a quienes agradeció su labor "de todo corazón". A continuación, subrayó que todas estas instituciones y las leyes que las regulan son fruto de la democracia y del consenso entre los dos grandes partidos que han gobernado España en los últimos cincuenta años. "La democracia, después de cincuenta años, no tiene que buscar responsabilidades fuera de ella. Lo que tenemos, para bien o para mal, ha sido obra de lo que hemos decidido los españoles y las españolas a través de nuestros representantes", recalcó.

El presidente insistió en que la defensa de las instituciones tiene especialmente valor "cuando no te gustan", y rechazó cualquier discurso que las cuestione: "Frente a los que pueden pensar que las instituciones no son útiles, sí, sí lo son."

España no es un Estado fallido

García-Page quiso hacer una defensa "optimista" del país frente a los discursos que, a su juicio, lo retratan en términos catastrofistas. "Que haya problemas, o que los tengan algunos, no significa que España sea un Estado fallido, bajo ningún concepto", afirmó. "Este país funciona y funciona bien. Incluso funciona bien cuando tiene que corregir o autocorregirse", añadió, subrayando que el correcto funcionamiento de las instituciones es precisamente la garantía del sistema democrático. "La verdad, se pongan como se pongan, no admite muros de ningún tipo", sentenció.

El presidente autonómico también pidió al auditorio que no traslade la tensión política al ámbito doméstico. "No discutan. La mayor parte, el noventa por ciento de la tensión que vive el país, es tensión de diseño. Viene de arriba a abajo. La tensión es por problemas de los políticos, no de la calle", afirmó, invitando a los ciudadanos a "vacunarse" contra esa dinámica.

El espíritu de la Transición como referencia

El discurso estuvo atravesado por continuas referencias a la Transición como modelo político que se ha deteriorado con el paso del tiempo. García-Page instó a conmemorarla no solo como un "momento cumbre" de la historia española, sino como un "método" y una forma de entender la política: "Nunca como entonces España pudo sentarse, reflexionar y decidir lo que es el interés general; que no es lo que dice una parte o la otra, sino lo que decimos entre todos."

Aquella etapa, recordó, se abordó "con miedo y prudencia, pero también con atrevimiento y osadía", pactando, cediendo y llegando a acuerdos con la participación de todas las capas de la sociedad. Sin embargo, lamentó que ese espíritu haya quedado sepultado bajo el "frentismo y populismo institucionalizado" que, a su juicio, se ha instalado de nuevo en la política española. "Nos encontramos en el momento más alejado del espíritu de la Transición", afirmó, describiendo este periodo como uno de los "más difíciles de sobrellevar" de su vida política, aunque también se mostró convencido de que "saldremos".

Como remedio, apeló al sentido común, a la cordura y, con un guiño literario, a la lectura de El Quijote: "Basta con leerlo para saber que, en esencia, no hay que recurrir a muchos más manuales." La referencia apuntó específicamente a los 'Consejos para un buen gobierno' que Alonso Quijano ofrece a Sancho Panza antes de que el escudero parta a gobernar la ínsula Barataria, en el segundo tomo de la obra de Cervantes.

Castilla-La Mancha, en el corazón de España

En clave regional, García-Page reivindicó la posición de Castilla-La Mancha como una comunidad que ha sabido construir un modelo de convivencia institucional ejemplar: "Aquí se respeta al otro, aquí se llega a acuerdos, aquí practicamos la moderación, con mayorías absolutas o sin ellas. Aquí tenemos respeto institucional, aquí funcionan las cosas."

Recordó que la Constitución, que el año que viene cumplirá 50 años, devolvió a la región lo que "muchas veces se le negó": la posibilidad de defender sus propios intereses en igualdad con el resto de territorios. "Es muy bueno que en todos los territorios estemos en la misma liga, ni ligas de primera ni ligas de segunda en lo que a derechos y a igualdad se refiere. Nosotros no lo vamos a consentir", afirmó. El mandatario también subrayó que "la diversidad es una riqueza" y que la Constitución "garantiza toda la diversidad, pero prohíbe cualquier tipo de privilegio".

36 reconocimientos y un gran proyecto para Cuenca

El acto incluyó la entrega de 36 reconocimientos a personas e instituciones que García-Page definió como "lo mejor de esta tierra", en una ceremonia que reunió en el Teatro Auditorio 'José Luis Perales' a cerca de 700 personas.

Aprovechando la celebración en Cuenca, el presidente hizo un anuncio relevante para la capital conquense: el Gobierno de Castilla-La Mancha tiene "prácticamente" cerrado un acuerdo con la Tesorería de la Seguridad Social y con el Ministerio de Vivienda del Gobierno de España para dar un nuevo destino al edificio del antiguo Hospital Virgen de la Luz. "Queremos presentar un proyecto que va a ser enormemente ambicioso, con cientos de viviendas, con el Archivo Histórico Provincial, con el centro base, con unidades para la salud mental", avanzó, comprometiéndose a que el edificio "siga teniendo vida y que lo tenga para lo que más nos importa, la gente de Cuenca."

García-Page cerró su intervención con un llamamiento a la moral colectiva: "Una celebración como esta es un motivo de orgullo, pero también es un estímulo y casi un listón: que el año que viene y el siguiente podamos decir que seguimos, no igual, sino aún mejor."

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