Desmantelan una banda de ladrones que robó en diez provincias
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal especializado en hurtos en aparcamientos de grandes superficies al que atribuye 30 hechos delictivos en diez provincias y un botín superior a los 20.000 euros. La operación, bautizada como 'Tottus', se saldó con tres detenidos en Madrid y seis personas más identificadas.
La investigación arrancó en Castilla-La Mancha tras dos denuncias por hurtos en un supermercado de Bargas (Toledo). A los nueve investigados se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, hurto, estafa y falsedad documental.
Tres personas fueron detenidas en los distritos madrileños de Vallecas y Carabanchel y otras seis identificadas como presuntas integrantes de un grupo criminal al que la Guardia Civil atribuye 30 hurtos en centros comerciales de diez provincias y un botín de más de 20.000 euros. Los arrestos se produjeron en el marco de la operación 'Tottus', iniciada tras dos denuncias por hurtos en un supermercado de Bargas (Toledo). Los nueve investigados, todos con antecedentes por delitos similares, se enfrentan a cargos de pertenencia a organización criminal, hurto, estafa y falsedad documental.
Un modus operandi calculado
El grupo seleccionaba a sus víctimas en los aparcamientos de centros comerciales y grandes superficies de Asturias, Burgos, Cantabria, Córdoba, Cádiz, Jaén, Madrid, Murcia, Toledo y Zaragoza, y operaba con una división de roles que dificultó durante meses su identificación. El método empleado es el conocido como 'siembra': uno de los integrantes se acercaba a la víctima con el pretexto de pedirle indicaciones hacia un destino ficticio mientras un segundo miembro sustraía el bolso u otros efectos personales del interior del vehículo desatendido. Para coordinar la actuación en tiempo real utilizaban dispositivos tipo "pinganillo".
Tras consumar el hurto, los autores se desplazaban de inmediato a cajeros automáticos para vaciar las tarjetas bancarias robadas antes de que las víctimas pudieran bloquearlas. Para no dejar rastro, operaban con vehículos de alquiler contratados con documentación falsa o identidades suplantadas.
El episodio de Arriondas
El caso de Arriondas (Asturias), en febrero, ilustra con precisión el funcionamiento del grupo. Una mujer que atendía a los ocupantes de un vehículo —que le preguntaron por la ubicación del Hospital de Arriondas— no advirtió que un segundo individuo le sustraía el bolso del interior de su coche. Contenía documentación personal y varias tarjetas bancarias. Ese mismo día los autores retiraron 2.970 euros en un cajero de Infiesto con una de las tarjetas robadas, antes de que la víctima pudiera reaccionar.
Fue la acumulación de denuncias como esta, cruzada con las dos iniciales de Bargas, lo que permitió a los investigadores establecer que no se trataba de hechos aislados sino de una organización estructurada que actuaba a escala nacional. Los tres detenidos quedan a disposición judicial a la espera de que el juez determine los siguientes pasos del procedimiento.