Las zonas despobladas de Castilla-La Mancha suman 4.700 vecinos desde la Ley de 2021
La región revierte décadas de pérdida demográfica en áreas rurales, con especial crecimiento en zonas de extrema despoblación gracias a la Ley autonómica.
Más de la mitad de las medidas contra la despoblación ya están ejecutadas y el Gobierno regional ha invertido más de 5.100 millones entre 2022 y 2024.
El comisionado del Reto Demográfico, Jesús Alique, ha destacado este miércoles en Boltaña (Huesca) que Castilla-La Mancha ha ganado 4.732 habitantes en las zonas despobladas desde la entrada en vigor en 2021 de la Ley de medidas económicas, sociales y tributarias contra la despoblación, una norma pionera orientada a revitalizar el medio rural.
Durante su intervención en el V Congreso Nacional de Desarrollo Rural y Despoblación, Alique ha subrayado que este crecimiento demográfico supone un cambio de tendencia tras décadas de pérdida de población en estas áreas. Del total de nuevos residentes, 3.611 se han asentado en zonas de extrema despoblación, lo que implica que estos territorios están creciendo “al mismo ritmo que las zonas urbanas”, una situación inédita en la región en las últimas décadas.
El responsable regional ha atribuido estos resultados a la aplicación de la Ley aprobada en 2021, que garantiza el acceso a servicios públicos esenciales como educación, sanidad y servicios sociales, incorpora una fiscalidad diferenciada pionera y contempla financiación adicional para impulsar la actividad económica en los municipios rurales.
Más de la mitad de las medidas ya ejecutadas
Alique también ha hecho referencia a la evaluación intermedia de la Estrategia frente a la Despoblación, principal herramienta de desarrollo de la ley, realizada a lo largo del último año. Según ha detallado, a fecha de 31 de diciembre de 2024 se había implementado el 52% de las 210 medidas previstas, mientras que más del 80% ya están en marcha.
“En apenas un tercio de su periodo de vigencia ya llevamos más de la mitad de las medidas ejecutadas”, ha remarcado, destacando el grado de avance de la estrategia.
Entre las actuaciones desarrolladas figuran la implantación del Transporte Sensible a la Demanda, las ayudas al emprendimiento —de las que se han beneficiado 5.600 personas—, o el despliegue de conectividad digital. En este último ámbito, la fibra óptica ha llegado a 868 localidades y la cobertura 5G a 1.001 núcleos en 527 municipios, lo que supone que el 71% de las zonas despobladas dispone ya de conexión de alta velocidad.
Asimismo, se ha impulsado el relevo generacional en el campo con la incorporación de 4.000 jóvenes agricultores, una medida clave para fijar población y dinamizar la economía rural.
Más de 5.100 millones de inversión
El conjunto de estas políticas ha supuesto un importante esfuerzo económico por parte del Ejecutivo autonómico. Entre 2022 y 2024, el presupuesto destinado a combatir la despoblación ha alcanzado los 5.144 millones de euros, según ha indicado Alique.
Tras la evaluación intermedia, el Gobierno regional ha incorporado nuevas medidas para reforzar la estrategia, como la implantación de una tarifa plana para autónomos, nuevos abonos de transporte, el impulso al ocio y la cultura en el medio rural, el fomento de comunidades energéticas y el desarrollo de planes de vivienda adaptados a la realidad de los pequeños municipios.
Un congreso para fijar posición nacional
El V Congreso Nacional de Desarrollo Rural, que se celebra desde este miércoles en Boltaña (Huesca), está organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y reúne a representantes institucionales para analizar los retos del medio rural y consensuar una posición común ante la Estrategia Nacional para la Equidad Territorial 2030.
En este foro, Castilla-La Mancha ha expuesto su modelo como ejemplo de políticas públicas orientadas a frenar la despoblación, con resultados que apuntan a una incipiente recuperación demográfica en las zonas más afectadas.
