La UCLM inaugura un Muro de Vítores con 46 doctores honoris causa
La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) inauguró este viernes su Muro de Vítores en el Paraninfo del Rectorado de Ciudad Real, una galería de 46 sellos en piedra con la que la institución rinde homenaje a todos los doctores honoris causa que forman parte de su claustro honorífico, con motivo de su 40 aniversario.
La iniciativa recupera una arraigada tradición universitaria española, especialmente vinculada a la Universidad de Salamanca, y deja una huella visible y duradera del reconocimiento de la UCLM a quienes han contribuido de forma decisiva al avance del conocimiento y al prestigio de la institución regional.
La Universidad de Castilla-La Mancha inauguró este viernes en el Paraninfo del Rectorado de Ciudad Real su Muro de Vítores, una galería compuesta por 46 emblemas en forma de V estampados sobre piedra en color rojo que recogen los nombres de todos los doctores honoris causa de la institución desde su fundación. El acto se enmarcó en los actos conmemorativos del 40 aniversario de la universidad regional y supuso un reconocimiento cargado de simbolismo a quienes han contribuido de forma decisiva al avance del conocimiento y al prestigio de la UCLM.
El rector, Julián Garde, presidió el acto y subrayó que incorporar los vítores de los doctores honoris causa es una forma de "conectar la institución con la tradición y de proyectarla hacia el futuro". Añadió que el muro, obra del restaurador y pintor de vítores Miguel García García, permite que la UCLM "deje una huella visible, duradera y profundamente simbólica de ese reconocimiento para las generaciones futuras".
Una tradición centenaria llega a Ciudad Real
Los vítores son una de las tradiciones más antiguas del mundo universitario español. Su origen se remonta a la costumbre de escribir con sangre de toro el nombre de los doctores que superaban sus exámenes en los muros de las facultades, práctica especialmente arraigada en la Universidad de Salamanca, donde centenares de estos emblemas tapizan todavía hoy las fachadas de sus edificios históricos. La UCLM ha recuperado esta tradición para su Paraninfo con una obra concebida como legado permanente, en la que cada vítor representa no solo un nombre, sino una trayectoria de excelencia vinculada a la institución.
Garde recordó que el claustro honorífico de la UCLM se inició en 1991 con el nombramiento de Su Alteza Real Don Juan de Borbón y Battenberg. Desde entonces, la nómina ha incorporado figuras de primer nivel en ámbitos tan diversos como la literatura, el cine, el deporte, la ciencia o la fotografía. Entre ellos figuran los escritores Umberto Eco y Mario Vargas Llosa, el dramaturgo Francisco Nieva, el director de cine Pedro Almodóvar, el exseleccionador nacional de fútbol Vicente del Bosque, la fotógrafa manchega Cristina García Rodero o el químico y expresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Elguero Bertolini, quien intervino en el acto en representación del conjunto de los homenajeados.
Reconocimiento a exrectores y al Consejo Social
El acto sirvió también para reconocer la labor de quienes han ocupado la máxima responsabilidad de gobierno de la UCLM a lo largo de sus cuatro décadas de historia. Los exrectores Isidro Ramos Salavert, Luis Arroyo Zapatero, Ernesto Martínez Ataz y Miguel Ángel Colado Yurrita recibieron la medalla conmemorativa del 40 aniversario por su contribución decisiva "a la creación, consolidación y desarrollo" de la institución. El mismo reconocimiento recibió el expresidente del Consejo Social Félix Sanz Roldán, distinguido por su "destacada labor como vínculo entre la universidad y la sociedad y por su contribución al desarrollo y proyección institucional de la UCLM".
En el acto intervino asimismo el actual presidente del Consejo Social, José María Barreda, quien cerró las intervenciones institucionales antes de que el autor del muro, Miguel García García, ofreciera a los asistentes una breve charla sobre el significado histórico del vítor universitario y el proceso técnico de elaboración de la obra.
Una universidad de 40 años con vocación de futuro
El rector aprovechó la ocasión para reivindicar el carácter colectivo de la trayectoria de la UCLM. "Recordar de dónde venimos no es un ejercicio de nostalgia, sino una forma de entender mejor hacia dónde queremos ir", afirmó Garde, quien quiso conmemorar el aniversario con "orgullo" pero también con "responsabilidad". El rector reafirmó el compromiso de la institución con su vocación fundacional: "La UCLM seguirá siendo lo que siempre ha querido ser: una universidad pública, abierta, comprometida y al servicio de la sociedad".
El Muro de Vítores queda así como uno de los legados más visibles de este 40 aniversario: cuarenta años de historia académica condensados en 46 emblemas de piedra que, desde el Paraninfo del Rectorado de Ciudad Real, recuerdan a estudiantes, docentes y visitantes que la excelencia, cuando es reconocida, merece perdurar.