España registra 2.026 muertes por calor; 84 en Castilla-La Mancha
España registró 2.026 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas durante el mes de julio, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo). De ellos, 84 correspondieron a Castilla-La Mancha.
La cifra supone casi el doble que en julio de 2025, cuando MoMo estimó 1.060 muertes por calor, y convierte a este julio en el segundo más letal por altas temperaturas desde que el sistema comenzó a funcionar, en 2015.
El calor provocó la muerte de 2.026 personas en España durante el mes de julio de 2026, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto Nacional de Salud Pública. De ese total, 84 fallecidos correspondieron a Castilla-La Mancha, una comunidad que ocupa el noveno puesto en el ranking nacional por número de muertes atribuibles a las altas temperaturas el pasado mes. El dato representa un incremento del 91% respecto a julio del año anterior, cuando el mismo sistema contabilizó 1.060 defunciones en todo el país.
Según el sistema MoMo, solo el julio de 2022 registró una cifra superior, con 2.217 fallecimientos estimados. El de este año queda, por tanto, como el segundo peor julio desde que arrancó la vigilancia epidemiológica de la mortalidad por calor hace once años. La magnitud de la cifra ha reabierto el debate sobre la capacidad de los sistemas de alerta y de los servicios de atención a los colectivos más vulnerables frente a episodios de calor extremo.
El perfil de las víctimas: mujeres mayores de 85 años, las más afectadas
El análisis por sexo y edad revela con nitidez quiénes son las víctimas más vulnerables. De las 2.026 muertes estimadas en julio, 1.208 fueron mujeres y 817, hombres. La aplastante mayoría, 1.944 personas, tenía más de 65 años. Dentro de ese grupo, 1.249 eran mayores de 85 años, lo que confirma que la franja de edad más avanzada concentra el riesgo más elevado ante las olas de calor. Los datos reproducen un patrón ya observado en episodios anteriores y que los epidemiólogos atribuyen a factores como la peor termorregulación en edades avanzadas, la mayor prevalencia de enfermedades crónicas y la situación de aislamiento social que afecta con frecuencia a las personas de edad muy avanzada.
Cataluña encabeza el mapa de la mortalidad; Baleares, único territorio sin víctimas
La distribución geográfica de las muertes muestra diferencias significativas entre comunidades autónomas. Cataluña encabeza la lista con 544 fallecimientos estimados, seguida de Andalucía (262), Comunitat Valenciana (235), País Vasco (140) y Castilla y León (130). Galicia se situó en sexta posición con 129 muertes, mientras que la Comunidad de Madrid registró 121. Por detrás se encuentran Aragón (109), Castilla-La Mancha (84), Navarra (73), Extremadura (50) y Cantabria (50). Cerraron el mapa Murcia (35), Asturias (33), La Rioja (15), Canarias (9), Ceuta (3) y Melilla (3). Baleares fue el único territorio para el que el sistema MoMo no estimó fallecimientos atribuibles al calor durante el mes de julio.
Más de 3.100 muertos desde la activación del Plan Calor 2026
Las cifras de julio se enmarcan en un balance acumulado que resulta aún más preocupante. Desde que se activó el Plan Calor 2026 y se puso en marcha la vigilancia de MoMo, se estima que han fallecido 3.158 personas en España por causas relacionadas con las altas temperaturas. A los 2.026 fallecidos de julio hay que sumar los 1.031 de junio y los 101 de mayo, contabilizados a partir del día 22 de ese mes, cuando arrancó la activación oficial del plan. En poco más de dos meses, el calor ha causado, por tanto, más muertes que muchas de las principales causas de mortalidad accidental del país. Los datos del MoMo se obtienen comparando la mortalidad registrada en un periodo dado con la esperada según la tendencia histórica, por lo que las cifras tienen carácter estimativo y pueden ser revisadas a medida que se incorporan nuevos registros.