Las denuncias por violencia de género en Castilla-La Mancha aumentan un 9,6%

Los juzgados de Castilla-La Mancha recibieron 7.446 denuncias por violencia de género en 2025, un 9,6 por ciento más que el año anterior, lo que convierte a la región en la segunda del país con mayor crecimiento porcentual, según el informe anual del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ.

La cifra contrasta con una tasa de incidencia de 61,3 víctimas por cada 10.000 mujeres, la séptima más baja de España, mientras el informe alerta del fuerte crecimiento de las denuncias entre mujeres extranjeras y menores migrantes, señaladas como colectivo de especial vulnerabilidad.

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Las denuncias por violencia de género en Castilla-La Mancha aumentan un 9,6%

Castilla-La Mancha registró 7.446 denuncias por violencia de género en 2025, un 9,6 por ciento más que en 2024, cuando se contabilizaron 6.795. El incremento —651 denuncias adicionales en un solo año— convierte a la región en la segunda del país donde más creció este indicador, solo por detrás de La Rioja, que experimentó un aumento del 14,7 por ciento. La media nacional se situó en el 2,64 por ciento, con 204.342 denuncias en el conjunto de España.

La tasa de víctimas en la región, 61,3 por cada 10.000 mujeres, se mantiene sin embargo entre las más bajas del país —séptima posición— y más de doce puntos por debajo de la media nacional, fijada en 74. Los datos proceden del Informe Anual sobre Violencia de Género de 2025, publicado por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Los juzgados con competencias en violencia sobre la mujer de Castilla-La Mancha recibieron a lo largo de 2025 un total de 7.446 denuncias, según el CGPJ, en una tendencia al alza que se venía anticipando desde el primer trimestre del año, cuando los órganos judiciales de la región ya registraron un incremento del 11,2 por ciento respecto a los mismos meses de 2024. De las denuncias computadas en el conjunto del ejercicio, 6.489 fueron presentadas directamente por las propias víctimas, lo que representa la inmensa mayoría del total. De ese volumen general, 4.884 las interpuso la víctima directamente; 1.120 fueron consecuencia de una intervención policial; y 179 las formuló un familiar. El resto incluyó partes sanitarios y denuncias de servicios asistenciales.

La presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Esther Rojo, consideró "muy relevante" el alto porcentaje de denuncias presentadas por las propias víctimas, aunque advirtió de que las instituciones deben seguir "trabajando para generar confianza en las mujeres, pues aún son muchas las que siguen sufriendo esta violencia en silencio". Rojo hizo también un llamamiento expreso al entorno de las víctimas —familia, amigos y compañeros de trabajo— para que den el paso de denunciar: "No debe cargarse toda la responsabilidad de denunciar sobre la propia mujer, pues en muchos casos tiene dependencia emocional o económica del agresor", señaló.

La migración, factor de riesgo

Uno de los elementos más llamativos del informe es el perfil de las denunciantes según su nacionalidad. Aunque la mayoría de las víctimas que denunciaron son mujeres de nacionalidad española, las cifras revelan una tendencia opuesta según el origen: las denuncias interpuestas por mujeres españolas descendieron un 1,6 por ciento, mientras que las presentadas por mujeres extranjeras crecieron un 7,7 por ciento. La brecha se agudiza en el caso de las menores: las denuncias formuladas por menores de nacionalidad extranjera se dispararon un 87,5 por ciento respecto a 2024, frente al descenso registrado entre las menores españolas. El dato evidencia que la condición de migrante constituye un factor de vulnerabilidad diferencial ante la violencia machista.

A escala nacional, el CGPJ registró en 2025 un total de 185.188 mujeres víctimas de violencia de género, un 0,7 por ciento más que en 2024. De ellas, el 61,63 por ciento eran españolas y el 38,37 por ciento tenían otras nacionalidades. Los datos de menores enjuiciados también resultaron significativos: los juzgados de menores procesaron a 417 personas por delitos relacionados con violencia sobre la mujer en España —75 más que en 2024—, con una tasa de imposición de medidas del 91,85 por ciento.

Más mujeres renuncian a declarar

El informe recoge un dato de especial trascendencia en el plano judicial: el número de mujeres que, tras denunciar, se acogen a la dispensa a la obligación de declarar como testigo —lo que hasta 2015 se registraba como "renuncias"— creció en Castilla-La Mancha en más de un 106 por ciento durante 2025. En términos absolutos, 870 mujeres rechazaron declarar contra su presunto agresor en la región. A nivel nacional, 20.977 mujeres se acogieron a esa dispensa, un 12,6 por ciento más que en 2024, es decir, 11 de cada 100 víctimas. La tasa fue algo superior entre las víctimas extranjeras —13,19 por ciento— que entre las españolas —10,17 por ciento—.

Una de cada tres solicitudes de protección no se concede

En cuanto a las medidas de protección, el informe refleja resultados dispares. En Castilla-La Mancha se incoaron 1.856 solicitudes de órdenes de protección a lo largo de 2025, de las que fueron admitidas 1.332; cuatro resultaron inadmitidas y 520 fueron denegadas, aunque el número de solicitudes rechazadas descendió en más de un 11 por ciento respecto al año anterior. A nivel nacional, las órdenes de protección acordadas por los juzgados ascendieron a 32.840, un 1,22 por ciento menos que en 2024. Las medidas penales de protección más frecuentes en todo el país fueron la prohibición de comunicación —22.951 casos— y la orden de alejamiento —22.845—.

El 92% de las sentencias en CLM fueron condenatorias

En el plano judicial, Castilla-La Mancha destacó por su elevado porcentaje de sentencias condenatorias: el 92 por ciento de las dictadas en la región durante 2025 lo fueron, cifra superior a la media nacional, que se situó en el 82,36 por ciento. Dentro de España, el mayor porcentaje de condenas correspondió a los juzgados especializados en violencia sobre la mujer, con el 92,93 por ciento, seguidos de las audiencias provinciales —79,96 por ciento— y los juzgados de lo penal —72,2 por ciento—. En el conjunto del país se dictaron 60.942 sentencias por asuntos de violencia de género a lo largo de 2025, de las que 50.190 fueron condenatorias y 10.752, absolutorias.

CLM, entre las regiones con menor tasa de víctimas

Pese al notable incremento porcentual de las denuncias, Castilla-La Mancha mantiene una de las tasas de incidencia más bajas del país. Con 61,3 víctimas por cada 10.000 mujeres, la región se sitúa en la séptima posición entre las comunidades con menor tasa, solo por encima de Castilla y León —48,4—, Galicia —49,8—, La Rioja —55,8—, Asturias —58—, Extremadura —58,5— y País Vasco —59,9—. La cifra contrasta con la de comunidades como Baleares —115,8—, Navarra —100,3—, Comunitat Valenciana —92,7—, Canarias —90,3—, Murcia —89,8—, Andalucía —81,9— o Madrid —78,9—, todas ellas por encima de la media nacional.

Más de 5.600 mujeres bajo seguimiento policial en la región

Más allá de los datos judiciales, el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén) del Ministerio del Interior cerró 2025 con 5.616 casos activos en Castilla-La Mancha, una cifra que sitúa a la región en séptima posición entre todas las comunidades autónomas. A escala nacional, el sistema registraba 103.942 casos activos a 31 de diciembre, de los cuales 22 se encontraban en riesgo extremo, 960 en alto, 14.735 en medio y 88.225 en riesgo bajo. El Ministerio del Interior reflejó asimismo la existencia de 53.908 casos de víctimas con menores a cargo en todo el territorio, de los que 1.523 menores se encontraban en riesgo de ser agredidos por el maltratador de su madre.

El cuadro estadístico que arroja 2025 en Castilla-La Mancha combina, por tanto, señales contradictorias: el aumento de denuncias puede interpretarse también como un mayor acceso de las víctimas a los mecanismos de denuncia y una mayor disposición a romper el silencio, tendencia que el propio Observatorio del CGPJ ha valorado positivamente, si bien reconoce que muchas mujeres continúan sin dar ese paso. La brecha entre la tasa de incidencia regional —por debajo de la media— y el ritmo de crecimiento de las denuncias —muy por encima— señala que queda aún un margen considerable para que la realidad oculta de la violencia machista aflore ante los tribunales.

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