CSIF reclama al Sescam el plan de contingencia para este verano

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia que el Sescam no ha trasladado a los representantes de los trabajadores ningún plan de contingencia para el verano, a pesar de que la sanidad regional acumula ya citas con demoras de más de quince días, consultorios cerrados y urgencias hospitalarias al límite.

El sindicato teme que se repita el cierre de cerca de 400 camas hospitalarias registrado el pasado verano en Castilla-La Mancha, y advierte de que la falta de información sobre las medidas previstas agrava la incertidumbre sobre la cobertura asistencial en los meses estivales.

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En la imagen de archivo el Hospital Universitario de Toledo

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) censuró este jueves la falta de información y transparencia por parte del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), que a estas alturas del mes de junio todavía no ha comunicado a los representantes sindicales los planes de contingencia previstos para afrontar el periodo estival. El sindicato advierte de que esta opacidad se produce en el peor momento posible: cuando la sanidad regional ya acumula saturación en urgencias, listas de espera disparadas y dificultades crónicas para cubrir plantillas.

La organización calificó de "especialmente preocupante" la situación actual, marcada por tres vectores simultáneos: la saturación asistencial, los problemas para cubrir vacantes y el crecimiento sostenido de las listas de espera. En este contexto, CSIF considera que la ausencia de un plan de verano comunicado no es una cuestión burocrática, sino un riesgo real para la atención a los pacientes.

La radiografía de la Atención Primaria que ofrece el sindicato es la de un sistema bajo presión constante. Las demoras para conseguir cita —tanto en modalidad presencial como por teleconsulta— pueden superar los quince días. A ello se suman el cierre de consultorios y la reducción de horarios en centros de salud de distintas localidades de la región. Y todo ello, señala CSIF, coincide con el aumento estacional de población que se registra en determinados municipios durante los meses de verano, precisamente cuando los refuerzos de plantilla en Atención Primaria y Atención Especializada no están garantizados.

Las urgencias, bajo máxima presión

La ausencia de refuerzos en los centros de salud tiene un efecto directo e inmediato sobre la red hospitalaria. Cuando la Atención Primaria no puede absorber la demanda, los pacientes se desplazan hacia los servicios de urgencias, que ya trabajan al límite. Como dato que ilustra la gravedad de la situación, CSIF apuntó que las Urgencias del Hospital Universitario de Toledo registraron el pasado martes 72 pacientes en espera de ingreso, cinco de ellos aguardando una cama desde hacía cuatro días.

El sindicato recuerda que el pasado verano se cerraron cerca de 400 camas hospitalarias en Castilla-La Mancha, una medida que agravó la presión sobre el sistema en los meses de mayor temperatura. El temor a que se repita esta situación sin que exista información pública sobre el alcance de los cierres previstos para este año es uno de los ejes centrales de la denuncia sindical. De hecho, el Hospital Universitario de Toledo (HUT) ya ha procedido al cierre de cerca de 80 camas, lo que anticipa una pauta similar a la del ejercicio anterior.

La ralentización de pruebas y operaciones, otro frente abierto

Además de los problemas en urgencias y Atención Primaria, CSIF advierte de que la falta de planes de contingencia tendrá consecuencias directas sobre la actividad quirúrgica y el ritmo de las pruebas diagnósticas. El descenso de personal durante el verano habitualmente reduce el número de intervenciones programadas y retrasa exploraciones complementarias, lo que se traduce en un alargamiento de las listas de espera ya de por sí elevadas.

Ante este panorama, CSIF formuló tres exigencias concretas al Sescam: que informe "de manera inmediata" sobre los planes de contingencia previstos para este verano; que garantice la cobertura de las ausencias estivales mediante contrataciones suficientes; y que adopte las medidas necesarias para evitar que los ciudadanos sufran "una merma en la calidad asistencial". El sindicato subrayó que "la sanidad pública no puede permitirse afrontar el verano con menos recursos cuando las necesidades de atención siguen siendo las mismas que otros periodos del año, incluso más en determinadas poblaciones, y los profesionales continúan soportando una elevada sobrecarga de trabajo".

La denuncia de CSIF llega en un momento en el que el debate sobre la sostenibilidad de la sanidad pública castellanomanchega está lejos de haberse cerrado. El verano supone históricamente un período de tensión para el sistema sanitario regional, con una combinación de reducción de recursos y aumento de demanda en zonas turísticas o con alta población estacional. La ausencia de planes comunicados oficialmente alimenta la incertidumbre tanto entre los profesionales sanitarios como entre los ciudadanos que dependen del sistema.

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