Castilla-La Mancha blinda la educación inclusiva con 2.455 millones hasta 2028
El Gobierno de Castilla-La Mancha presenta la Estrategia Regional de Inclusión Educativa, una hoja de ruta dotada con 2.455 millones de euros hasta 2028, elaborada tras tres años de trabajo y más de 800 aportaciones de la comunidad educativa.
La iniciativa se estructura en cinco ejes —inclusión, convivencia, bienestar emocional, orientación y transformación del sistema— y sitúa a CLM entre las comunidades pioneras en el desarrollo de estrategias específicas de educación inclusiva.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, presentó este miércoles en Toledo la Estrategia Regional de Educación Inclusiva, una iniciativa dotada con 2.455 millones de euros de inversión global hasta 2028, que constituye la apuesta más ambiciosa del Ejecutivo autonómico para garantizar una educación equitativa y accesible para todo el alumnado de la región, con independencia de sus circunstancias personales, sociales o económicas.
La estrategia es el resultado de un proceso participativo de tres años que ha involucrado a docentes, familias, alumnado, servicios de inspección educativa, entidades sociales y representantes de distintas administraciones. A lo largo de su elaboración se celebraron 11 reuniones de trabajo, se recogieron más de 800 aportaciones a través de consulta pública y se desarrollaron talleres de diagnóstico con la participación de 125 personas procedentes de distintos ámbitos vinculados a la educación y la inclusión.
El consejero Pastor subrayó que "la educación constituye una herramienta fundamental para construir una sociedad más justa y cohesionada", y destacó que el documento cuenta con una sólida legitimidad social e institucional gracias a la participación de entidades como CERMI Castilla-La Mancha, Plena Inclusión, EAPN o POI, cuya aportación calificó de "fundamental para construir una herramienta de consenso".
Cinco ejes de actuación
El documento se articula en torno a cinco grandes ámbitos de intervención. El primero, centrado en la inclusión educativa propiamente dicha, busca mejorar la atención a la diversidad y reforzar los apoyos al alumnado con necesidades específicas. El segundo, convivencia e igualdad, apunta a favorecer entornos escolares seguros. El tercero, bienestar emocional, responde a uno de los desafíos más acuciantes identificados en el diagnóstico previo: los crecientes problemas de salud mental entre la infancia y la adolescencia. Los dos ejes restantes se centran en la orientación educativa, académica y profesional y en la transformación del sistema educativo, que incorpora medidas de innovación, accesibilidad y colaboración con el tercer sector.
La estrategia abarca el periodo 2023-2028 e incluye mecanismos específicos de seguimiento: una comisión integrada por representantes del Tercer Sector evaluará periódicamente el grado de cumplimiento de los objetivos, y un sistema de indicadores permitirá adaptar las medidas a las necesidades emergentes del sistema educativo.
La iniciativa se alinea con la Agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la legislación educativa vigente, y se apoya en una trayectoria previa consolidada: el modelo de orientación implantado desde 2005, la Red de Asesoramiento y Apoyo a la Orientación, la Convivencia y la Inclusión Educativa, los decretos de Orientación e Inclusión, programas como PROA+, los planes de Igualdad o la Estrategia de Bienestar Socioemocional, y una plantilla especializada que supera los 4.000 profesionales.
Balance del curso 2025-2026
La presentación de la estrategia coincidió con el balance del curso académico 2025-2026, que el propio consejero Pastor calificó como un periodo marcado por el fortalecimiento de la educación pública y la ampliación de oportunidades en todas las etapas formativas.
En materia de empleo docente, la Consejería convocó este año 543 plazas para el cuerpo de maestros. Desde 2015, el Ejecutivo regional ha sacado a concurso un total de 8.449 plazas docentes. En el ámbito de la inclusión, la región cuenta con 3.919 profesionales especializados y ha reforzado programas pioneros como la Unidad de Altas Capacidades, que presta apoyo a más de 663 centros educativos.
Los programas PROA+ y Plan de Éxito Educativo alcanzaron este curso a 599 centros, beneficiando a más de 24.000 alumnos con la participación de cerca de 400 profesionales. La Estrategia de Bienestar Socioemocional acumula ya más de 70 acciones formativas y preventivas en los últimos cursos.
Bilingüismo y formación docente, en cifras récord
La internacionalización del sistema educativo avanzó con 333 proyectos Erasmus+ en 170 centros. Los programas bilingües registraron su mejor marca histórica: un 82,97% de aprobados en la certificación B1 de inglés, el mejor dato desde la implantación de las pruebas.
La formación permanente del profesorado también batió récords: se desarrollaron 4.005 acciones formativas durante el curso, con más de 109.000 solicitudes de participación y 82.500 docentes que recibieron formación. Castilla-La Mancha se convirtió además en la primera comunidad autónoma en ofrecer microcredenciales universitarias para el profesorado financiadas por la Consejería.
Escuela infantil y FP, los grandes impulsos del curso
Uno de los avances más destacados fue la expansión de la escolarización de 0 a 3 años. Con una inversión de 38 millones de euros de fondos europeos, se crearon 3.761 nuevas plazas públicas y se pusieron en marcha 146 nuevas escuelas infantiles públicas, avanzando hacia la gratuidad de esta etapa y favoreciendo la conciliación, especialmente en el medio rural.
La innovación educativa y la transformación digital imprimieron igualmente su sello al curso. La región desarrolla más de 468 proyectos de innovación, dispone de 15.400 aulas digitales, 410 aulas flexibles y 145 centros integrados en el proyecto Aula del Futuro, con radio escolar activa en 250 centros. A ello se suma una inversión superior a los 384 millones de euros destinada a garantizar la igualdad de oportunidades en las zonas afectadas por la despoblación.
La Formación Profesional protagonizó uno de los crecimientos más significativos del curso, con una inversión de 230 millones de euros. La oferta regional alcanza ya los 968 ciclos formativos y las 56.605 plazas, mientras que más de 38.000 estudiantes cursan estas enseñanzas. Más de 23.500 alumnos realizan formación en empresas, y el modelo tendrá continuidad con la futura Ley de Formación Profesional de Castilla-La Mancha, que impulsará la FP Dual, la innovación y la cohesión territorial.
La doble agenda educativa de este miércoles —la Estrategia de Inclusión y el balance del curso— proyecta un modelo que el Ejecutivo autonómico presenta como referente nacional en equidad, con una inversión acumulada que supera los 2.700 millones de euros si se suman las distintas partidas comprometidas para los próximos años.